viernes, 17 de noviembre de 2017

¡Basta de esplainin!

Dependencia: Necesidad de ayuda para realizar las Actividades Básicas de la Vida Diaria. Actividades básicas de la vida diaria: Aseo, alimentación, movilidad, vestido, continencia y uso del retrete. Me lo sé de memoria porque se lo he recitado de carrerilla cientos de veces a las cientos de familias que he atendido desde que la ley se aprobó. Claro que previamente me había estudiado la ley a fondo. Luego vinieron los sucesivos decretos de modificación que también estudié. Y la experiencia. La experiencia es un grado. He visto a tanta gente en situación de dependencia que creo saberlo todo sobre el particular.

En ese feliz estado de autocomplacencia vivía yo hasta ayer por la tarde. Después de la siesta, me disponía a recoger de la peluquería a uno de los dos perros, Lío, dando un paseo con la otra perrita, Nikita. El agradable sol otoñal no podía presagiar la negra nube que se avecinaba en forma de tropezón. El resultado: esguince en grado III y fractura del maléolo. Ahora una pesadísima escayola forma parte de mi también pesado cuerpo.

Desde ayer por la tarde no soy dueña de mí. No puedo ducharme sola, no puedo vestirme sola ni puedo siquiera ir a la cocina, servirme un vaso de agua y traérmelo al despacho. Si se me olvida el teléfono en otra habitación, tengo que pedirle a mi pareja que me lo traiga o arrastrarme con una muletas que no controlo aún. A pesar de su comprensión me da reparo llamarla continuamente. De hecho, anoche me entraron ganas de ir al baño y esperé lo que pude dado que al fin ella dormía plácidamente, ajena a mi sinvivir, tras el fregado hospitalario y mis posteriores cuidados. Cuando la cosa se puso perentoria la tuve que despertar; paciente y somnolienta me acompañó. 

Llevo solo un día en situación de dependencia temporal y estoy harta. Harta de tener que pedir ayuda para todo y harta de no poder hacer lo que me dé la gana en cada momento. Me acabo de dar cuenta de que no tenía ni la más mínima idea de la dimensión que puede llegar a alcanzar encontrarse en situación de dependencia. Tengo un conocimiento amplio del asunto, pero nada es comparable a experimentar la sensación.

Claro que sé sobre dependencia y claro que puedo hablar sobre dependencia, pero no vivo la dependencia, por lo tanto, mi conocimiento sobre la dependencia es incompleto y es por eso que es tan importante la participación de las personas afectadas en las políticas públicas y sería asimismo un detalle otorgarles cierto liderazgo. Dice Boaventura de Sousa Santos, la comprensión del mundo es mucho más amplia que la occidental y que por lo tanto la emancipación social debe ser repensada con la misma amplitud. Yo retuerzo el argumento en mi favor y digo que los saberes profesionales son importantes, sin embargo los que atesoran las personas implicadas alcanzan una dimensión especial que debería ser tenida más en cuenta.


Opino que hay muchas personas que piensan como yo y tratan de mostrar este respeto en otros planos como puede ser la xenofobia o la discriminación hacia las personas LGTBI. En cambio, esas mismas personas, mejor dicho, esos mismos hombres, no dudan en darnos lecciones de moral cuando las mujeres opinamos sobre la violación múltiple de Pamplona y se extrañan cuando les decimos que tienen todo el derecho del mundo a opinar (faltaría más), pero jamás podrán saber cual es la sensación de salir a la calle con miedo. A ellos sus madres jamás les han enseñado que si un hombre te sigue mucho rato cambies de acera, que si se acerca demasiado nos acerquemos nosotras a alguna pareja que camine en nuestra dirección, que tratemos de no volver solas a casa, que prefieren que lleguemos después si vamos acompañadas.

Los colectivos feministas han tenido que publicar instrucciones de cómo deben comportarse los hombres que participan en espacios feministas hartas de mansplaining, hartas de intrusismo, hartas de paternalismo. Recomiendo vivamente el libro de Rebecca Solnit, que explica muy bien cómo la gran mayoría de los hombres son incapaces de relacionarse con nosotras sin demostrarnos su supuesta superioridad intelectual. Incapaces son.

Ni yo sé cómo se siente una persona en situación de dependencia, ni mi hermana sabe qué siento yo siendo lesbiana, ni yo sé cómo se siente ella siendo madre, ni un hombre tiene la menor idea de lo que es ser mujer. Si yo, mujer, que tengo la inmensa suerte de no haber sido violada, no soy capaz de imaginar lo que debe ser,  tú, hombre, no tienes ni idea de por dónde vienen los tiros. Si eres capaz de estar callado en debates sobre edadismo (desinterés total en participar), prueba a callarte en debates sobre feminismo, o si es mucho pedir o te parece poco democrático, opina con un poquito de humildad. Yo prometo hacer lo mismo con la dependencia, la discriminación racial, la aporofobia, la xenofobia... ¡Basta de esplaining!

Jain
Makeba
Jain es una cantante francesa que ha vivido muchos años en África,
por eso tiene un gran conocimiento de la música africana y hace afrofrench. 
Compuso esta canción para Miriam Makeba y yo se la dedico a mi pareja, Elena, por su paciencia .

domingo, 12 de noviembre de 2017

Los servicios sociales, más allá de las ayudas

Video muy cortito de presentación de las jornadas

El colectivo cántabro Manifestaos por los servicios sociales ha organizado unas jornadas en Santander los días 10 y 11 de noviembre, cuyo título reza Los servicios sociales, más allá de las ayudas. Jornadas, éstas, destinadas a repensar los servicios sociales y a ser capaces de zafarnos, en la medida de los posible, de nuestro odioso papel de certificadoras de pobreza. El sambenito ya colea como muestra el vídeo de arriba, con una Mary Richmond  magistralmente interpretada por Patricia, que es una artistaza en muchas facetas (según me chivaron).

Me tocó ponenciar el sábado con Luis Barriga, todo un honor. Espero con mucho interés los resultados del proyecto que está coordinando en Castilla León y aproveché la convivencia para animarle a escribir sobre trabajo social ya que tiene mucho y bueno que aportar (ojalá lo haga). Por mi parte, dejo la reflexión relativa a los servicios sociales aquí.

De las jornadas extraigo ocho conclusiones ocho (algunas de ellas las iré desarrollando en diferentes entradas de blog). Son las siguientes:
  1. Promover espacios de reflexión como estas jornadas dio pie a que durante la semana anterior en Santander se hablase sobre servicios sociales en los medios con todo lo que supone.
  2. Los espacios y los formatos en las jornadas juegan un papel más importante del que a veces se les da. La Vorágine fue un espacio ideal.
  3. Es obligada la incorporación en estos foros y en el propio sistema de la perspectiva de las personas atendidas, como hicieron las compañeras invitando a Paqui, una mujer que nos proporcionó una cura de humildad.
  4. La existencia de colectivos como Manifestaos es absolutamente necesaria para construir modelo, para denunciar, para movilizar, para reflexionar, para debatir. Si están formados por profesionales de distintas disciplinas, mejor. Y si incorporan a personas no profesionales del sistema, lo bordamos. 
  5. En el territorio español existen muchos colectivos como Manifestaos, que realizan una labor impagable, pero andan muy desconectados entre sí, por lo que la reivindicación se fragmenta, las fuerzas flaquean y es una pena. Desde este rinconcillo, os invito a los distintos colectivos de los territorios que tratéis de conectar y asumáis el reto de trabajar en común, aunque comencéis por algo modesto.
  6. Es importante identificar y denunciar lo que Luis Barriga denomina ocurrencias, como el bono social de la luz. Animo asimismo a difundir el vocablo.
  7. Desde servicios sociales deberíamos pensar en dar el salto de lo comunitario a lo común.
  8. La fabada y el cocido montañés son dos comidas distintas. No es buena cosa confundirlas, mi querida señora compañera de asiento en el avión. 
Sería imperdonable despedirme sin dar las gracias a las maravillosas personas que componen Manifestaos por invitarme y hacerme pasar un día estupendo en una ciudad mágica. También a las lectoras de Cantabria. Hoy acompaño la entrada con la música de Repión, un grupo de Santander, aunque he estado tentada de insertar algún cántico montañés. O a David Bustamante, que en este país cada territorio carga con su cruz...

¡Es broma!

Repión
Estaciones

viernes, 3 de noviembre de 2017

Bancos de alimentos, fallas y paellas

https://lavozdelmuro.net/wp-content/uploads/2016/07/la-comida-que-tiramos-a-los-contenedores-9.jpg

Traigo hoy algunas reflexiones variopintas en torno a la modificación de la Ley 17/11 de Seguridad Alimentaria, elaborada por el Partido Popular a través de una proposición de ley que significa, tristemente, una vuelta de tuerca a los bancos de alimentos. En primer lugar, intentaré seguir un hilo inteligible ya que tengo catorce ideas rondando a la vez que quiero compartir, en segundo lugar, te pido que difundas esta entrada si estás de acuerdo con el contenido y en tercer y último lugar te animo a dejar tu opinión en los comentarios. Lee, por favor, la proposición de ley, es muy corta. Merece la pena sólo por analizar las expresiones utilizadas.

Karina Fernández ha dado la voz de alarma a través de una entrada en su blog Trabajo Social Crítico, en la que explica con detalle en qué consiste y los motivos de su desacuerdo. Los comparto, por lo que no repetiré sus argumentos. Aún no se ha visto está proposición en el pleno del Congreso, así que es un buen momento para hacer ruido. Por otra parte, me ha venido muy bien este asunto para insertar otras ideas que traía del congreso estatal de trabajo social flotando ellas por aquí y por allá.

Es digna de admiración la capacidad del capital para aprovechar las crisis -creadas por él mismo- en su propio beneficio: Una crisis económica que azota con saña a la clase trabajadora es utilizada, entre otras muchas cosas, para que las grandes empresas puedan deshacerse de su excedente alimentario con ventajas. Una jugada maestra. No tiene ninguna importancia para nuestros gobiernos -en plural- lo que es a todas luces una evidencia científica: los bancos de alimentos son muy perjudiciales para las personas que no tienen ingresos para subsistir dignamente.

Son los bancos de alimentos una falla en la oferta. Este concepto, autoría de Teresa Matus, me trajo problemas en Mérida ya que cada vez que ella, chilena, pronunciaba en su ponencia fallas y no fallos me venían sucesivos chistes graciosísimos de Valencia a la cabeza ¡Ay señor, qué dispersión mental desde la infancia!

Dedicada a mi familia valenciana y a mis lectoras chés... Una de arroz con cosas.

Teresa Matus aportó en el congreso de trabajo social otra tesis bien interesante, que dice así: La robustez del capitalismo se debe a que ha encontrado en sus críticas la manera de garantizar su supervivencia. Esta idea fue desgranada con detalle y tiene una importancia trascendental para el trabajo social, no obstante la aparco para próximas entradas, que me voy por los cerros de Úbeda (la maldita dispersión...)

También es esta proposición de ley una muestra de que la extensión de la mercantilización, producto del capitalismo, en lugar de disminuir el control estatal ha generado mecanismos burocráticos de control social a una escala nunca conocida. Una penosa paradoja. Esta idea de Sergio García y César Rendueles que he copiado sin sonrojo es parte de un artículo de la revista de la Complutense, presentación del monográfico Hacia un nuevo Trabajo Social crítico: el gobierno de lo social en la era neoliberal.

El volumen arroja un magnífico análisis estructural para entender iniciativas como esta. Y es que no deberíamos obviar el peso de ciertas políticas en el incremento de la desigualdad social o de lo contrario acabaremos apoyando soluciones biográficas a contradicciones sistémicas. La frase es de Ulrich Beck, aunque yo la leí citada por Zygmunt Bauman en su libro Vidas desperdiciadas y se la escuché a la propia Teresa Matus. Ahora caigo en la cuenta de que entre chiste y chiste de fallas al final me quedé con alguna cosa de las que dijo.
Para mirar de frente la crisis, hay que observar la falla, la trampa, la brecha: el desacoplamiento entre demanda y oferta social. Allí una serie de investigaciones muestran una tendencia consistente: en la medida que la complejidad social crece, las condiciones para una oferta de calidad disminuyen. Teresa Matus en Trabajo Social: Arte para generar vínculos.
Es decir, a medida que la realidad social se complejiza, las políticas públicas se vuelven más rudimentarias. Es sorprendente que la Unión Europea, a la que se le llena la boca de derechos sociales, directrices y convenios de protección de los derechos humanos, implemente iniciativas tan burdas como los bancos de alimentos, aunque, como explica Karina, si el objetivo es colocar los excedentes alimentarios en Europa se entiende mejor. Me comentaba ayer vía whatsapp un compañero experto en política social que además la soberanía alimentaria no existe en la agenda de la UE y tenía mucha razón.

Los asuntos medioambientales como la soberanía alimentaria, las políticas contra la exclusión y la economía guardan una estrecha relación, es evidente. Apuntan Ana Lima, Carmen Verde y Enrique Pastor en el capítulo 1 del libro del congreso: las organizaciones de trabajo social corroboran que las grandes aspiraciones de la humanidad, alcanzar la felicidad universal y la paz, siguen siendo retos vigentes para el trabajo social del tercer milenio. Es por ello que nos hemos dotado de la Agenda Global para el Trabajo Social. Con ella nos adherimos a los Objetivos del Milenio y perseguimos, tal como rezaba el lema del congreso Comunidades Sostenibles (he enlazado a una entrada anterior en la que explico la Agenda Global y demás cuestiones por si quieres profundizar).

La sostenibilidad es, tal y como ellas explican, el equilibrio entre crecimiento económico, cuidado del medio ambiente y bienestar social. El desperdicio de comida es la excusa para seguir beneficiando a las grandes empresas en detrimento de la seguridad alimentaria y la dignidad de las personas. No es, por lo tanto, una medida sostenible.

¿Hay que evitar el desperdicio de comida? Sí. ¿Hay que buscar otras soluciones? También. Seamos útiles a la sociedad: luchemos (o sigamos luchando) contra la injusticia, ofrezcamos un relato alternativo a las tesis neoliberales y aportemos soluciones socialmente sostenibles. Ser útiles a la sociedad es la mejor forma de obtener el reconocimiento que tanto exigimos, pero eso, amigas, es otra historia. Continuará...

¿Quién ha sido criado por otras personas?
Mis hermanos, mis hermanas y yo
¿Quién ha sido criado por otros?
Huérfanos sin padre ni madre
Por favor explícame, ya que tengo problemas para entender
¿Quién fue criado por otros?
Mis hermanos, mis hermanas y yo
No regale a sus hijos para ser criados por otros
No regale a sus hijos para ser criados por otros
No regale a sus hijas para ser criadas por otros
Esto solo puede traer sufrimiento y tristeza

Estribillo de Sowa
Fatoumata Diawara

Fatoumata Diawara
Sowa

Fatoumata Diawara
Sowa (Goji Berry Edit)

jueves, 26 de octubre de 2017

Congreso de Mérida (segunda parte)


Tras una semana de largas tardes de soliloquios cargados de improperios, tilas, agresiones al teclado, empujones al monitor, autolesiones alternadas con el visionado de tutoriales de youtube y lamentos, comparto por fin mis impresiones en lo referente a los contenidos del congreso de Mérida. 

Decidí usar el programa prezi, por aquello de que el power point aburre a los caballos de cartón y, tras la experiencia, puedo afirmar con total rotundidad que es tan intuitivo como las instrucciones en tailandés del montaje de un dron traducidas por Chiquito de la Calzada.

Los problemillas técnicos han generado un prezi más rudimentario del que mi ego tenía previsto. He realizado una presentación de las tres ponencias marco a través de los distintos tweets que fui posteando, con el objetivo de animar a la reflexión. También he incluido algunos enlaces.

La información que el congreso arrojó es tan extensa que la entrada no da para más. De cualquier forma, es mi intención ir dedicando entradas a aquellas ponencias, foros y comunicaciones que me han parecido interesantes, eso sí, en formato escrito, porque por lo que a mí respecta: prezi, tú y yo hemos terminado. Vete. Me has hecho daño. Vete.

Aquí puedes acceder a la presentación (¡virgen de los Desamparados, haz que el enlace se abra!). Mi agradecimiento a Elena Salinas, que me ha cedido su espacio en prezi para poder hacerlo (y además de realizar sugerencias ha soportado el proceso).

Quería compartir una canción de Gizmo Varillas, que lleva por título Al caminar, ya que me inspira esta entrada, sin embargo youtube me dice que el vídeo está censurado. Debo haber ofendido a alguna divinidad informática, no encuentro otra explicación. En su lugar, Kora Jazz Trío, con Chan Chan, un clásico cubano reinterpretado con la kora. En la mezcla se encuentra la magia...