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Morir, esa gran batalla, por Noelia Ordieres

Este verano he querido mantener el blog abierto para compartir tres entradas (una por mes estival) sobre tres iniciativas realizadas por trabajadoras sociales que merecían ser compartidas (seguro que hay muchas más). La primera fue una investigación sobre sinhogarismo y mujeres a cargo de las compañeras de la asociación AIRES. La segunda consistió en el proyecto Hablemos de trabajo social, de las compañeras del colegio de trabajo social de Castilla-La Mancha y con esta tercera cerramos la etapa.

Noelia Ordieres, a quien muchas de vosotras conoceréis por su programa de radio sobre trabajo social El suañacóptero, es una compañera que está dedicando su labor investigadora (y activista) a la muerte digna desde el trabajo social, asunto de una trascendencia máxima. En nuestra memoria está sin duda grabado el tristísimo caso de Ángel Hernández, quien ayudó a morir dignamente a su esposa, víctima de una enfermedad neurodegenerativa o Ramón Sampedro, cuya vida y muerte fue llevada al cine por …
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Hablemos de trabajo social

La segunda iniciativa interesante realizada por trabajadoras sociales que quiero compartir en estas entradas veraniegas viene de Castilla-La Mancha, concretamente de su Colegio Oficial de Trabajo Social. Se trata de Hablemos de trabajo social,una idea consistente en el envío a los medios castellano-manchegos de un artículo sobre trabajo social escrito por profesionales, cada quince días.


La iniciativa es muy interesante porque va dirigida a la ciudadanía en general y ha sabido hacerse un hueco en los medios de comunicación de Castilla-La Mancha, introduciendo así la perspectiva desde la que opera el trabajo social, generando estados de opinión y visibilizando la profesión. Me encanta.

Escribir artículos para medios de comunicación tiene su miga pues no van dirigidos a otros profesionales, que es a lo que estamos acostumbradas la mayoría de nosotras. Esto supone un cambio importante en el que debemos adaptar la escritura al público y en esa línea hay que tener muy en cuenta la situació…

Mujeres invisibles

La primera experiencia que quería compartir en estas tres entradas veraniegas viene de Madrid. Se trata de la investigación Mujeres Invisiblesque han realizado dos trabajadoras sociales, Carmen Belchí y Ania Pérez de Madrid. Ellas son las fundadoras de la asociación AIRES, que lucha contra la problemática del sinhogarismo, especialmente con mujeres. Nuestras compañeras escribieron en este blog la entrada Malamente, que cerró el 2018.

¿Por qué he elegido esta iniciativa? Por varios motivos:

Es una investigación realizada por dos trabajadoras sociales. Se trata de una investigación hecha desde la práctica profesional. Su diseño me ha gustado mucho (es innovador y original). Es una investigación hecha por mujeres sobre mujeres. Sirve como muestra de que se puede investigar desde la profesión con rigor y no es una empresa científicamente inalcanzable. Te animo a que te descargues el informe y a que bucees en sus páginas, especialmente en el marco teórico, que ofrece una información intere…

Praxis profesionales que enamoran el alma

¿Cómo están ustedes? ¿Qué tal llevan el verano? Yo leyendo mucho y preparando la nueva temporada bloguera que vendrá con aires renovados. Mientras tanto tal y como prometí mantengo abierto el chiringuito a medio gas consciente de que igual lo que nos apetece es enfrascarnos en lo último de Julia Navarro o comentar las andanzas de Isabel Pantoja en la isla. La pobre Isabel, que tras su paso por la cárcel no le quedó otra que aceptar el contrato de Telecinco por el que va a regresar rica rica y con fundamento, pero más flaca que la Flaca, cuarenta kilos de copla (para mis lectoras latinoamericanas Isabel Pantoja es una cantante de copla bastante histriónica que está participando en un reality sobre supervivencia en una isla sita en vuestro lado del charco).

Volviendo al trabajo social, dicen por ahí que los diagnósticos sobre el estado de nuestra profesión no suelen ser precisamente esperanzadores. Sobre este tema recomiendo el artículo que escribe Arantxa Hernández Echegaray para abri…

Fin de la octava temporada

En junio de 2011 tenía 39 años. Atrapada por el gusanillo de la escritura decidí abrir un blog para soltarme. No tenía demasiado interés en escribir sobre trabajo social, solo quería aprender a escribir, el asunto es que mi creatividad es más bien escasa así que no me quedó más remedio que ponerme a disertar sobre la única cosa de la que tenía alguna idea. Y así nació trabajo social y tal.

En realidad yo quería titular el blog con el nombre trabajo social y otras hierbas y es que me resistía a encorsetarme, pero por raro que parezca el nombre estaba cogido (aprovecho para pedir a la persona que lo haya registrado que lo use, pues seguro le dará mucho juego). Tuve que conformarme con trabajo social y tal.

Al principio no me leía nadie. Es más, tenía que rogar a mis amigas, pareja y familiares que lo hicieran y menos mal que así era porque las entradas eran una sucesión de exabruptos y disparates que hoy ni siquiera me atrevo a releer. Aún así, comenzaron poquito a poco a llegar las lec…

Cuando la protección daña (el desenlace)

Con algo de retraso, expongo hoy la continuación del caso que comencé la pasada semana (click aquí). Se trataba de Lola, persona con la capacidad modificada a través de una curatela ejercida por nuestra entidad tutelar. Lola padecía parkinson que desembocó en un síndrome de Otelo hacia su pareja, Amalia.

De entrada, el procedimiento judicial fue muy lesivo para Lola. Su interpretación de los hechos fue que Amalia lo que pretendía con todos esas visitas al juzgado y al forense era divorciarse de ella, por lo que contrató a su propio abogado, que estuvo dilatando el procedimiento años, lo que empeoró aún más la convivencia. De hecho Lola durante un tiempo creyó que estuvieron divorciadas y que Amalia se quedaba en casa porque no tenía dónde ir.

Una vez que se dicta una medida entre los primeros trámites que las entidades tutelares hemos de hacer se encuentra el acceso a las cuentas bancarias, con lo que se bloquea el del resto de personas. Amalia se enfadó bastante al comprobarlo pues d…

Cuando la protección daña (primera parte)

Hoy traigo un caso a modo de muestra del perjuicio que algunas veces podemos causar al iniciar procedimientos de incapacitación y encomendar el ejercicio tutelar a una entidad pública. Como he dicho en entradas anteriores, tanto iniciar un proceso de modificación de la capacidad como proponer a una entidad pública es un acto que debe meditarse detenidamente.

En los procesos de modificación de la capacidad se dirimen (o se deberían dirimir) tres asuntos fundamentales: Primero, en qué aspectos de la vida necesita apoyos externos una persona con discapacidad, por ejemplo administración económica, atención a su salud, en todo... (no debería contemplarse esta posibilidad salvo en casos muy excepcionales), segundo, cómo se articulan esos apoyos (tutela, curatela, administración de bienes...) y tercero, quién debe proporcionarlos (designación de persona tutora, curadora, etc.). Por lo tanto, conviene decidir tomando en consideración tres cuestiones:
¿Va a mejorar la vida de la persona, va a …