martes, 4 de octubre de 2011

¿Se puede ser trabajadora social y de derechas?

Hola de nuevo, por fin os escribo desde mi nuevo despacho; de sus cuatro paredes, dos son ventanales abiertos desde donde puedo observar los tejados y el cielo de mi pueblo que hoy es una ciudad. Dice un amigo mío, más fino que yo, que desde mi terraza se divisa el "skyline" de mi ciudad, este privilegio es uno de los muchos que tiene vivir en pueblos, una se puede costear esta vista, prohibitiva en ciudades grandes al menos para los sufridos empleados públicos (otros no tienen ni ventanas por dónde mirar...).

Suelo debatir en muchas ocasiones con amigas mías, también trabajadoras sociales, sobre la relación entre trabajo social y política, o más bien, sobre si se puede ser trabajadora social y de derechas. Mis amigas, en especial una, argumentan que no es posible puesto que los partidos de derecha se basan en el individualismo y en la capacidad del ser humano para salir adelante por sus propios medios, además de que las políticas sociales que ellos plantean son residuales ya que no tienen en el horizonte una sociedad igualitaria.

A mí me gusta ejercer de abogada del diablo y argumento (porque además lo pienso así) que es posible ejercer esta profesión siendo de derechas, de hecho hay compañeras y compañeros que lo son. Creo que este debate encierra dos cuestiones previas que deben ser aclaradas: en primer lugar, los compañeros y compañeras de ideología conservadora no lo expresan en alto por varias razones, la profesión ha nacido y ha evolucionado en un contexto, digamos, progresista, y se sienten en minoría.

Por otra parte, creo que la derecha española es muy poco madura y conserva demasiados posos del franquismo, además, la prioridad de la derecha española ha sido aglutinar ideas más o menos homogéneas en torno a una idea de España, esto me lleva a sostener que no ha habido un debate ideológico en su seno en cuanto a la posición sobre política social, más bien se han dedicado a esgrimir "lo social" como arma electoral. Quiero decir con esto, que las compañeras y compañeras que se sienten de derechas, ni siquiera tienen elaborado un discurso ideológico en la materia porque ni siquiera cuentan con referentes en nuestro país (los pocos que intentaron tener un discurso social acabaron como el rosario de la aurora, que se lo digan a Manuel Pimentel).

Y trasladando esta cuestión al plano de lo epistemológico, es evidente que la naturaleza del Trabajo Social está claramente relacionada con la cuestión del objeto, quiero decir que si en las ciencias sociales está admitido que una disciplina puede contemplar diferentes objetos, la visión del trabajo social tiene todo que ver con la concepción del trabajo social en sí. Resumiendo, cada uno de nosotros acomoda su idea del Trabajo Social a nuestra propia cosmovisión, que incluye la ideología, que no la adscripción a un partido en concreto.

Por todo ello considero que es positivo que haya compañeras y compañeras con distintas tendencias ideológicas, lo que me parece realmente peligrosa es la actitud de aquellos que se definen como "apolíticos" o "sin ideología". Una puede no tener ninguna tendencia partidista, pero la ideología viene en el paquete, amigos. Y una persona sin ideología (cualquiera) es un barco a la deriva. Alguien (no recuerdo quien) dijo una vez que cuando se acaba la ideología, llegan los totalitarismos. Que razón tenía.

Hasta la semana que viene (seguro).

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo contigo. Una cosa es lo ideologico politico y otra cosa el desempeño profesional. Yo soy argentino, estudie Trabajo Social y soy de Derecha, católico e hincha del Boca Juniors, que es mejor equipo que tu Barcelona y tu Real Madrid.
    Saludos!

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