domingo, 6 de noviembre de 2011

Siempre se puede hacer algo

Hola de nuevo:

Acaba de comenzar la campaña electoral. Nos esperan 15 días de siestas interrumpidas por el "parán-parán-parararán" del PP o el "chan-chaaaan" del PSOE, bramando desde los altavoces de los coches electorales. Que digo yo que si esta gente es que no pega la pestañada del mediodía. Es un ritual tedioso, la verdad. Como el hecho de abrir tu buzón y encontrártelo atascado de propaganda electoral. ¿No se ha legislado sobre las bolsas de plástico?. Pues que se legisle también sobre el uso del papel en las campañas electorales, coñe, que el bosque amazónico está cada vez más desertizado.

Pero más tedioso me resulta escuchar a los filósofos / as de cafetería que, descubriendo la pólvora, sentencian: "lospolíticossontodosiguales", "yonopiensoiravotarporquepaqué" o "loquequierenesllenarselabarriga", y que me decís de "todossonunosladrones". Po zí, Amparo, todos serán unos ladrones y eso, pero por si alguien no se ha enterado, ir a votar o no, no va a impedir que sigan siéndolo, creo yo.

Es normal que la gente sienta hartazgo. Es normal que la gente no viva las campañas electorales con interés. Y es normal que haya desconfianza hacia la clase política.

Lo que no me parece normal es que haya gente que, ante la situación en la que vivimos, se cruce de brazos. No me parece normal que haya gente que se quede en su casa, refunfuñándole al presentador del telediario.  No me parece normal que haya gente para quien el 15 M es una gilipollez, la militancia política también es una estupidez, por supuesto la implicación en asociaciones una pérdida de tiempo, el voluntariado es de tontos y la pertenencia a colegios profesionales un despilfarro. Y de los sindicatos ni hablamos. No me parece normal que la gente diga que no se puede hacer nada. Siempre se puede hacer algo.

Ser escéptico es fácil. Y cómodo. Y si además se es cínico, aún mejor. Situarse por encima de los demás, sobre el mullido cojín de la indiferencia es una opción válida, pero no es ética, máxime, si sobre ese cojín nos dedicamos a dar lecciones. El movimiento se demuestra andando. Me da igual hacia adonde. Me parece respetable que la gente considere que la salida está en el Partido Popular. Me parece respetable que la gente quiera eliminar el senado y haga campaña para no votar. Me parece respetable que la gente se sume a movimientos religiosos y me parece respetable que la gente haga asambleas en la calle. Incluso me parece respetable que la gente participe a través de internet.

Lo que no me parece respetable, amigos y amigas, es pretender que sean otros quienes solucionen nuestros problemas. En estos tiempos, la implicación en la sociedad no es una elección, es un deber. En tu mano está elegir cómo, pero si quieres que las cosas cambien, apaga la tele y ponte las pilas. Y si no estás dispuesto a hacer nada, al menos cállate y déjanos a los demás desayunar en paz. ¡Hombre ya!

Hasta la semana que viene (eso espero)

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