viernes, 28 de diciembre de 2012

2013, te estaremos vigilando...

Hola de nuevo:

Le he dado bastantes vueltas a la entrada ésta de final de año. No sabía cómo enfocarla así que he barajado las siguientes opciones:
  • Rollo buenos deseos. No. Como siempre, empiezo bien pero acabo como la Niña del Exorcista.
  • Cómo pasaba la nochevieja en la infancia. No. Mi vida no es tan interesante como yo creo.
  • Mis tradicionales problemas con las doce uvas. No. Escatológico.
  • Las diez mejores noticias del 2012. No. Sólo he encontrado seis, incluyendo la firma de Ana Botella contra el cierre del Hospital La Princesa. Manda h...
Afortunadamente, desde Marea Naranja Almería han elaborado un estupendo vídeo para felicitar el nuevo año (¡te lo has currado, compañera!), así que no se me ocurre mejor manera de despedir este 2012 que compartiéndolo contigo.

Desde la soleada esquina de la península, un fuerte abrazo. Nos leemos el año que viene.

Marea Naranja Almería felicita el nuevo año.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Esperanza

Hola de nuevo:

Suelo escribir en este blog los viernes porque me permite observar la semana con cierta perspectiva, pero el viernes pasado se iba a acabar el mundo así que pensé: "¿me pongo a escribir y con el texto a medias que llegue el meteorito en forma de Teotihuacán y nos reduzca al tamaño del nanoátomo?" Paso.

Po zí Amparo, el viernes acabó y el meteorito no llegó, que digo yo que podían los mayas haber enviado al hijo de Teotihuacán a Madrid, y más concretamente a La Moncloa. España se lo hubiese agradecido eternamente y los españoles, más.

El sábado me desperté de un salto a las 7 de la mañana, hay que ser masoquista, y sin siquiera quitarme la legaña me senté frente a la TV para ver el Sorteo de Navidad, al que soy adicta y mi pareja también. Las dos, ahí, entregadas, dándolo todo, con los décimos en la mesa, los mantecados, una rama de romero y toda nuestra energía chi enviándosela a los Niños de San Ildefonso ¡vamos Faisal, vamos Sheila, sacad el 54, el 54! El 58. Mierda.

Todo esto que te cuento y que no te debe interesar para nada, me llevó a pensar en lo importante que es la esperanza. Yo el viernes tenía la esperanza de que Rajoy se desintegrase en la antimateria. El sábado tenía la esperanza de ser rica y así poder hacer lo que me diese la gana, empezando por decirle a mi diputada que no le va a salir una urticaria por felicitarnos la navidad, y así ir subiendo hasta llegar a Mariano, jajajajajajajaja (risa histérica Dr. Gun).

A lo que voy. La sociedad española está indignada. Por fin nos hemos caído del guindo y nos hemos dado cuenta de que algo falla. Ahora, afortunadamente, miramos con lupa los sueldos de políticos y banqueros. Eso está muy bien porque significa que somos críticos con este sistema que nos ha tocado vivir. Bienvenida sea, por tanto, la indignación a nuestras vidas.

El problema es que gran parte de la gente nos hemos quedado ahí. Vivimos permanentemente indignados, cabreados, crispados y atormentados por la situación que atraviesa este país. Oigo en las conversaciones de barra de bar críticas a los políticos, a los banqueros y a la troika, pero no oigo soluciones. ¿Por qué? Bueno, contestar a esta pregunta daría para muchas entradas, pero yo hoy quiero quedarme con una de las posibles respuestas: la falta de esperanza.

Si la utopía es el horizonte hacia donde caminar, la esperanza es el motor de nuestros pasos. Si no somos capaces de imaginar un futuro mejor es muy difícil que lo podamos dibujar. Si no hay esperanza en remontar la goleada, el futbolista baja los brazos. Si mi usuario no cree que haya luz al final del túnel no dará los pasos para encontrar la salida. Si yo no creo que sirva para nada hacer una huelga, no se escucharán mis gritos en las calles. Eso, por desgracia, el poder lo sabe muy bien. Lo utiliza aún mejor. La desesperanza y la resignación son sus armas.

Por eso creo que hay que pasar página. Hay motivos de sobra para la indignación, pero también quedan motivos para la esperanza. Yo busco todos los días uno diferente:
  • La sonrisa de Mª Carmen al despedirse es un motivo para la esperanza.
  • La compañera de trabajo que decide quedarse embarazada a pesar de que van a despedirla es un motivo para la esperanza.
  • El alta hospitalaria de mi madre es un motivo para la esperanza.
  • La luz del sol y el cielo azul infinito de Almería, inundando la casa un domingo de invierno es un motivo para la esperanza.
  • El abrazo con compañeros de IU al llegar a la sede para la asamblea es un motivo para la esperanza.
  • El Paseo lleno de gente gritando contra el régimen es un motivo para la esperanza.
  • La conversación entre amigos, risas y una botella de vino es un motivo para la esperanza.
  • Ver cómo crecen mis sobrinos, cada día más maduros, cada día mejores, es un motivo para la esperanza.
  • Despertar cada día al lado de alguien que, sorprendentemente, te ama es un motivo para la esperanza.
  • Conocer a personas que luchan por dejar un mundo mejor del que encontraron es un motivo para la esperanza.
  •  Y saber que estás ahí, tan lejos y tan cerca, leyendo esto que te escribo es un motivo para volver a encontrarnos cada viernes.

Si ellos quieren escribir la historia, de nosotros depende arrebatarles el relato.

Feliz Navidad desde la esquina de la península. Hasta la semana que viene.


Kiko Veneno, un artistazo. "Esperanza"

viernes, 14 de diciembre de 2012

Manuel

Manuel llamó el otro día al centro para despedirse. Eran las dos y media cuando sonó el teléfono en la centralita y, casualmente, lo cogí yo. Manuel comenzó a hablar en cuanto reconoció mi voz. Sus palabras sonaban muy deprisa, alternando rabia y llanto. Me dijo que no podía más, que su ayuda económica no llegaba, que no tenía más fuerzas y colgó.

Me quedé muda. Las manos se me helaron. No sabía qué hacer, pero, al fin, reaccioné. Llamé a mi compañero psicólogo, que estaba fuera, al móvil y le rogué que se fuese volando a casa de Manuel, que había llamado al centro con despedida incluida y que estaba peligrosamente raro. Me dijo que salía inmediatamente a buscarlo. Me quedé sentada en el despacho como una imbécil. Estaba grogui. Necesitaba llorar pero el llanto me parecía obsceno porque era algo así como aventurar, así que opté por ir al despacho de la auxiliar, contarle lo sucedido y esperar la llamada del psicólogo, al que le pedí que me dijese lo que pasaba en cuanto lo supiera. El psicólogo ha establecido una buena relación con Manuel.

Al poco, mi compañero volvió. Me tranquilizó saber que Manuel se había quedado más calmado; tras hablar un rato con él y explicarle que su ayuda estaba ya aprobada, mi compañero le ofreció cuarenta euros y Manuel no los quiso, finalmente, tras mucho insistir, consiguió que cogiese veinte euros (a modo de préstamo). Un caradura, Manuel.

El problema de Manuel es que ha perdido la esperanza. Ha perdido a su mujer, sus hijos, su trabajo y la poca dignidad que le queda la está perdiendo gracias a la estupenda labor de los bancos de alimentos, a los que duda si ir afeitado o no, duchado o no, porque según te vean te dan, me dice.

Manuel necesita trabajo, si no hay, necesita dinero. Hay que comer, claro, es lo primero, ya lo dice Maslow. Pero Manuel no sólo necesita dinero o trabajo. Manuel necesita recuperar la dignidad perdida, necesita reencontrar sus capacidades y necesita apoyo emocional. De eso en los bancos de alimentos no dan.

Por eso yo te juro y me juro, Manuel, que esta trabajadora social prestacionista, asistencial y aburguesada, que no tiene ni puñetera idea de qué decirte cuando te me sientas enfrente y te echas a llorar, que lo único que le sale es ponerse a llorar contigo o cagarse en los muertos de Rajoy, encontrará la manera, con coaching, counselling, fucking o lo que sea, de ofrecerte ayuda profesional para que encuentres tu camino.

Y porque además hay en Berja un equipo de profesionales que opina que tú, Manuel, eres único, no te rindas. Por favor.

Hasta la semana que viene.

Kiko Veneno: "Manuel"

viernes, 7 de diciembre de 2012

La doctrina del shock

Hola de nuevo:

Esta semana quiero hablarte de un libro que me ha tenido absolutamente enganchada: "La doctrina del Shock", escrito en 2007 por la periodista canadiense Naomi Klein.

Naomi Klein adquirió mucha fama a raíz de un libro anterior sobre el poder de las marcas: "No logo". En ambas publicaciones, la autora describe realidades muy polémicas que le ha proporcionado varios premios, mucho prestigio y el "cariño" del Tea Party, entre otros...

¿De qué va el libro? "El libro sostiene que las políticas económicas del Premio Nobel Milton Friedman y de la Escuela de Economía de Chicago han alcanzado importancia en países con modelos de libre mercado no porque fuesen populares, sino a través de impactos en la psicología social a partir de desastres o contingencias, provocando que, ante la conmoción y confusión, se puedan hacer reformas impopulares. Se supone que algunas de estas perturbaciones, como la Guerra de las Malvinas, el 11 de septiembre, el Tsunami de 2004 en Indonesia, o la crisis del huracán Katrina pudieron haber sido aprovechadas con la intención de forzar la aprobación de una serie de reformas" (wikipedia, es que estoy vaga).

El libro se organiza a través de siete partes, con un total de 21 capítulos. A lo largo de los mismos se describe cómo los economistas tratan de hacer tabla rasa en diferentes países para crear economías de libre mercado, para conseguirlo es necesaria una violenta destrucción del orden económico anterior. Esta destrucción violenta sigue los mismos parámetros de la terapia de choque, una técnica psiquiátrica consistente en aplicar electroshocks a personas supuestamente enfermas mentales.

La autora llega a estas conclusiones tras una rigurosa investigación; a lo largo del libro ofrece numerosos datos a través de entrevistas con distintos personajes, tanto anónimos como públicos. Es destacable el tono con el que está escrito, es la autora capaz de narrar situaciones tan obscenas como las torturas en Guantánamo sin parecer sensacionalista o macabra.

En fin, me parece un libro de obligada lectura y una buena opción para regalar estas navidades a personas inquietas, perrofláuticas y subversivas como ésta que te escribe. Eso sí, el libro es un tochazo, tómatelo con calma.

La próxima semana asistiré a un curso sobre "Coaching Sistémico Social" ¿cómo te has quedado? Sí, en Almería somos así de modernos, no lo podemos evitar. Si la cosa merece la pena, ya te cuento.

Por lo demás, la semana ha sido muy muy dura pero no quiero cansarte con historias, no quiero que me abandones.

Fdo. Rexona.

Hasta la semana que viene.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Carta a un político catalán

 

Un diputado de Ciudadanos pregunta en el Parlamento Catalán por el bilingüsmo. Mas responde:

“Estos niños y niñas, sacrificados bajo el durísimo yugo de la inmersión lingüística en catalán sacan las mismas notas de castellano que los niños y niñas de Salamanca, de Valladolid, de Burgos y de Soria. Y no le hablo ya de Sevilla, de Málaga, de Coruña, etcétera. Porque allí hablan el castellano, efectivamente, pero a veces a algunos no se les entiende. A veces no se les acaba de entender del todo, pero hablan castellano".

Estimado / a político / a catalan / a:

Llevo año y pico escribiendo este blog y he intentado por todos los medios no tocar este tema. Ya no puedo más. Me dirijo a usted por escrito, creo que así me entenderá. Disculpe si cometo algún error ortográfico, ya sabe usted que las niñas y niños andaluces de ayer y hoy andamos más bien escasos de conocimiento.

Me tendrá que perdonar si en algunos momentos no es mi cabeza sino mis tripas las que hablan. Sabe usted que los andaluces somos de natural folklórico y no solemos preocuparnos por asuntos de enjundia como la política; preferimos más bien tocar las palmas, bailar sevillanas, pasar la mañana en el bar y nos gusta poco la polémica. El calor y nuestro ADN nos llevan a darle la razón al vecino por tal de no discutir, aunque perdamos en la refriega. Así nos va.

Cada vez que hay elecciones, crisis, huelgas, partidos de fútbol, torneos de Castellets, competiciones de Sardana, la Mona de Pascua o el día de Sant Jordi tiene que aparecer algún político (o política) catalán poniéndonos a los andaluces literalmente a parir. Es cierto que Esperanza Aguirre o Ana Mato también han soltado alguna que otra perla, pero lo de muchos políticos catalanes, no me lo niegue, roza lo obsesivo: Duran i Lleida ha atacado a los andaluces, Joan Puigcercós ha atacado a los andaluces, Carod Rovira ¡que es medio aragonés! ha atacado a los andaluces, Jordi Pujol ha atacado a los andaluces,  también la diputada catalana del PP, Montserrat Nebrera,  nos ha atacado a los andaluces.y Artur Mas ataca, nuevamente, a los andaluces. ¿Pero qué es lo que les hemos hecho?

Que yo recuerde, si algo hemos hecho es trabajar en sus fábricas, segar sus campos, recolectar sus frutos, cuidar a sus hijos, construir sus casas, cargar y/o repartir sus productos, limpiar su mierda suciedad en oficinas y calles, y, en definitiva, contribuir, con trabajo e impuestos, a construir la Cataluña, perdón, Catalunya de hoy.

Es normal que ya no seamos bienvenidos. Afortunadamente para ustedes ahora existe mano de obra aún más barata: ecuatorianos, peruanos, bolivianos, chinos, senegaleses o malís. Estos últimos son sus favoritos, ciudadanos de un África presa del hambre y de la desesperación, esos a los que ustedes les regalan camisetas del Barça y les hablan de la tierra prometida.

Yo no le voy a recordar, porque ya lo sabe, la situación económica en la que políticos como usted han dejado a la tierra que tanto dicen amar. Tampoco voy a disertar sobre la maniobra, burda y torticera, hasta para una ignorante como yo, que significa sacar la independencia a colación cada vez que tienen que tapar sus vergüenzas, costumbre ésta de desviar la atención tan de moda últimamente. No voy a recordar los pactos de gobernabilidad con los distintos gobiernos de la nación y los pingües beneficios que dichos arreglos han supuesto.

No es, asimismo, mi intención llenar esta carta de insultos y descalificaciones, ni siquiera para pedirles, sí, a ustedes, que se saquen la pelota de ping pong cuando hablen castellano. En eso, como en muchas otras cosas, los andaluces no solemos prodigarnos. Es más, le diré, para su conocimiento, que nuestro himno es una joya, entre otras cosas, por la frase "sean, por Andalucía, libres España y la Humanidad". Somos así de tontos por desear algo bueno para aquellos que viven fuera de nuestras fronteras, ¡con lo bien que se vive calentito dentro del Hecho Diferencial! 

Y tan legos:

- Por cada Salvador Seguí, tenemos un Blas Infante.
- Por cada Salvador Dalí, tenemos un Pablo Picasso.
- Por cada Salvador Espriú, tenemos un Federico García Lorca.
- Por cada Mercè Rodoreda, tenemos una María Zambrano.
- Por cada Lluis Llach, tenemos un Carlos Cano.
- Por cada Silvia Munt, tenemos una Ana Fernández.

Podría incluir en esta carta nombres como Rocío Jurado, Camarón de la Isla o Paco de Lucía, artistas que posiblemente no serán dignos de su consideración, pero nos transportado a algunos con su arte hasta el éxtasis.

No quiero despedirme sin pedirle un favor: como sé que es usted un habitual del Congreso de los Diputados, en uno de sus múltiples sesiones en esta cámara, acérquese a la Sala de Oradores, que recibe ese nombre porque allí están colgados los cuadros con el retrato de los mejores oradores que han pasado por el Congreso ¿sabe usted quiénes son mayoría? Los políticos andaluces, esos a los que no se les entiende cuando hablan. Uno de ellos era Emilio Castelar.

No nos comprendan, no nos respeten, no nos quieran, pero, por favor, déjennos en paz, arreglen el caos de comunidad que tienen y dejen de incendiar con su xenofobia de una puñetera vez. Por ese orden. La ciudadanía catalana lo merece.

Hasta la semana que viene.

(Enlace a página de un fantástico catalán, Viçent Navarro, que hace un interesante análisis de las elecciones...)



"Cuántos días baldíos
haciéndome pasar por lo que soy.

Máscara sin memoria, líbrame
de parecerme a  aquel que me suplanta.

Uno solo será mi semejante".

José Manuel Caballero Bonald.
Premio Cervantes 2012. Andaluz. 




 Camarón de la Isla y Paco de Lucía. Andaluces.
"Como el agua"

viernes, 23 de noviembre de 2012

Conmemoraciones, mamarrachadas y sentido común

Hola de nuevo:

Cartel conmemorativo de CC.OO.
Este domingo se “celebra” el día internacional contra la violencia de género. Como es tradición, cada vez que se conmemora, por así decirlo, algún tema relacionado con las mujeres aparece el típico tío diciendo “¿y por qué no se conmemora el día del hombre maltratado?” o “¿por qué se celebra el día de la mujer trabajadora, es que los hombres no trabajamos?” o cualquier otra mamarrachada por el estilo. Sí, he dicho mamarrachada. Porque si es una mujer la que suelta estas cosas ya es que no le pongo ni nombre, vaya.


Harta como estoy de escuchar una y otra vez este tole-tole (otra expresión procedente del rico acervo lingüístico del Poniente Almeriense) me he decidido a tratar de explicar, desde mis cortas luces por qué es necesario conmemorar días como éste.

Podría echar mano de la estadística y volcar los datos que existen sobre la cantidad de mujeres que han denunciado por violencia a sus parejas o también podría colocar en times new roman 60  el número de mujeres muertas a manos de sus parejas en lo que va de año, que, por cierto, son 43, según las estadísticas oficiales. Otras estadísticas dan la cifra de 50 mujeres ya que algunos de los asesinatos están aún siendo investigados.

Podría echar mano de la sociología y hacer una disertación sobre cómo la sociedad actual avanza hacia la bifurcación posmoderna, o dicho de otro modo, el proceso por el que caminamos hacia la dialéctica de la hipermodernidad y la tradición de manera simultánea; este fenómeno tiene como consecuencias una impregnación progresiva de los valores más rancios del machismo. A otra entrada me remito (me encanta esto de citarme a mí misma)

Podría echar mano de la teoría feminista e intentar describir la marginación a la que esta sociedad heteropatriarcal nos somete a las mujeres de este país.

Podría echar mano de mi experiencia como trabajadora social y tratar de explicar cómo son las marcas del rostro de una mujer a la que acaban de pegar una paliza, cómo tiemblan sus manos, cómo es su voz, qué dicen sus ojos y cuál es su expresión, encorvada en la silla, aterrorizada por el psicópata con el que convive y muerta de ridículo por contar su infierno a otra mujer que probablemente no la va a entender y que posiblemente pensará que es una inútil por no abandonar a semejante espantajo.

Pero sólo quiero echar mano de mis vivencias como mujer y de mi sentido común, el menos común de los sentidos. Decir que la violencia hacia las mujeres es un fenómeno infinitamente más preocupante que el maltrato que los hombres puedan padecer es de sentido común. Afirmar que las mujeres somos las mayores perjudicadas por las "políticas familiaristas" es de sentido común. Denunciar que las mujeres nos encontramos en situación de desigualdad es de sentido común.

Porque esas situaciones existen, son necesarios días como el día 25 de noviembre, que nos recuerden que las mujeres muertas no son números, tienen un nombre y tenían una vida antes de que un infraser decidiese quitársela. Que si el maltrato es una lacradelasociedad no es por arte de birlibirloque, es porque muchas mujeres, y hombres también, han denunciado sin descanso una problemática sangrante que hace muy pocos años se quedaba entre las cuatro paredes de esta España mía esta España mía esta España nuestra. ¡Que hace muy pocos años las mujeres no podíamos ni abrirnos una cuenta en un banco, carajo!.

Ya está bien de mamarrachadas.

Hasta la semana que viene.


Os recomiendo este corto, es un poco largo pero es muy bueno.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Entrevista Motivacional y tal

Hola de nuevo:

Aquí sigo yo a lo mío, ajena a huelgas, manifestaciones y otras nimiedades por el estilo. Como adelanté en el capítulo digo en la entrada anterior, hoy toca explicar, hasta donde sé, algunas nociones sobre Entrevista Motivacional, aunque los cero comentarios de la entrada anterior me tienen acojonadilla, la verdad. ¿A ver si me creo que te estoy vendiendo el elixir de la juventud y esto te resulta un coñazo insoportable? Espero que no (glups)

(Por cierto, el policía que le abrió la cabeza al niño de 10 años se podría haber metido la porra por el culo ojo ¿no?. Se admiten opiniones sobre si el niño tendría que haber estado o no en la manifestación...)

Recordemos, para comenzar, que el modelo transteórico es una síntesis de ideas de distintas escuelas psicoterapeúticas y tiene como objetivo el cambio en conductas adictivas. Este modelo adopta como técnica de intervención la Entrevista Motivacional, desarrollada por Miller y Rollnick en el libro cuya portada puedes ver.
Los autores definen la motivación como el estado de disposición para cambiar, que fluctúa de un momento a otro, o dicho de otra forma, la probabilidad de que una persona comience y continúe adhiriéndose a una determinada estrategia de cambio.

Así, debemos entender la motivación como un estado y no como un rasgo de personalidad.

Si consigo explicar correctamente la secuencia del asunto, lo vas a captar de inmediato. Verás: las personas acudimos a profesionales porque hay conductas que no somos capaces de cambiar por nosotros mismos, y eso ocurre porque en toda conducta adictiva (o problemática) hay elementos positivos que ayudan a su mantenimiento; podemos establecer, por tanto, que las personas, frente a las conductas adictivas, nos mostramos más o menos ambivalentes.

La ambivalencia es incómoda, eso es bueno para nuestros objetivos; si nos encontramos cómodos con nuestra situación actual ¿para qué cambiar? Por ello es fundamental, desde esta técnica, "crear incomodidad".  Eso se consigue indagando, en primer lugar, sobre qué aspectos son los positivos y los negativos para el individuo acerca de su conducta adictiva, digo para el individuo y no para el profesional.

Así, la exploración es una parte muy importante de la entrevista. El conocimiento de los factores que agradan y desagradan a la persona con respecto a su problema nos lleva al objetivo central de la entrevista motivacional, que no es otro que trabajar esos aspectos positivos y negativos para... despertar la discrepancia interna (¿cómo te has quedado?). La discrepancia interna provoca incomodidad y esta incomodidad es la que nos motiva a cambiar.

Hay que evitar, según esta técnica, la reactancia, es decir, la sensación del cliente de que se le está empujando a hacer algo que realmente no quiere hacer, por ello, es muy importante evitar las resistencias; hablando en plata, defender un argumento por parte del profesional no lleva a ningún sitio, al contrario, provoca el "atrincheramiento" del cliente; la discrepancia, insisto,  hay que generarla en su interior para promover el cambio a través de la autoeficacia, otro de los principios de la entrevista motivacional. Veámoslos de forma resumida. Son:
  1. Expresar empatía (que no simpatía)
  2. Desarrollar discrepancia.
  3. Evitar el enfrentamiento.
  4. Manejar la resistencia.
  5. Apoyar la autoeficacia.
Miller y Rollnick proponen algunas estrategias para facilitar el incremento de la motivación y el desarrollo de los procesos de cambio, no las voy a explicar aquí que se me hace eterno, pero te animo a que las leas porque son bastante prácticas. Es más, te animo a que leas el libro, sobre todo si trabajas en atención directa porque seguro que te ayudará mucho.

Hasta aquí mi escrítulo sobre entrevista motivacional. Espero haber despertado tu interés. Por mi parte, estoy agotada, no estoy acostumbrada a escribir entradas tan sesudas. Me ha costado ponerme porque me gusta más decir tonterías, pero es importante mirar de vez en cuando hacia otros lugares; me preocupa, ya lo he dicho muchas veces, que tan volcados como estamos con la profesión, olvidemos la disciplina.

Hasta la semana que viene.

PD. Si quieres conseguir el libro de Miller y Rollnick en PDF está circulando en la red, o lo mismo alguien lo tiene y te lo envía. Yo estoy por proteger los derechos de autor. Para otras cuestiones: belennavarro@cgtrabajosocial.es

sábado, 10 de noviembre de 2012

Modelo Transteórico (a bocajarro)



Hola de nuevo:
         
           Lo prometido es deuda, pública y soberana. Y como yo soy muy de pagar que para eso soy españolita y proletaria, aquí va mi entrada sobre el modelo transteórico. Disculpa el retraso, tengo a mi madre (que solo hay una) enfermilla y he tenido que compaginar rutina diaria con hospital, así que estoy como unas castañuelas.

Debo comenzar aclarando la diferencia entre Modelo Trasteórico y Entrevista Motivacional. Como todos sabemos, los modelos o paradigmas son interpretaciones de la realidad que nos guían para la acción profesional. Yo siempre pongo el ejemplo de que actuar según un modelo u otro es como colocarse unas gafas que nos permiten ver la realidad desde una óptica determinada.

¡Ojo! ¡Que nadie piense que no tengo una definición completa de lo que es un modelo, eh! Mira que tengo el libro de Viscarret y el de Du Ranquet, ambos muy clarificadores en lo que a modelos se refiere, pero es que soy muy vaga y además la entrada se me va a hacer interminable.

El modelo transteórico, de Prochaska y DiClemente es, pues, la herramienta que vamos a utilizar para comprender y abordar el cambio de conductas, sobre todo en conductas adictivas, con o sin sustancia. La Entrevista Motivacional, por otra parte, es la herramienta que nos ayuda a través de la técnica de la entrevista propiamente dicha a motivar a la persona hacia el cambio que ella se dispone a emprender. Resumiendo:

-      Enfoque: transteórico
-      Estilo: motivacional.

Dicho esto, vayamos al meollo. El proceso de cambio realizado intencionalmente por una persona desde conductas menos saludables a otras más saludables, se ha comprendido en ocasiones, como si de un movimiento de estado estable a otro se tratara. Esta conceptualización dicotómica, no tiene en cuenta la dinámica previa y posterior del proceso, lo que conlleva una pobre comprensión del fenómeno y serias dificultades a la hora de intervenir en su optimización.

A partir de sus estudios sobre los procesos esenciales del cambio utilizados en las distintas escuelas psicoterapéuticas, Prochaska y Diclemente proponen el denominado "modelo transteórico del cambio de las conductas adictivas" que pretenden satisfacer las demandas citadas. Dicho modelo en su versión más actualizada se articula tridemensionalmente integrando estadíos, procesos, y niveles de cambio, fundamentando lo que algunos autores denominan metaparadigma de la recuperación de las conductas adictivas.

Hablando en plata: cuando decidimos abandonar una conducta adictiva, por ejemplo, el tabaco, las personas no pasamos de la dependencia a la abstinencia, así, sin más, sino que realizamos intentos y nos posicionamos en diferentes momentos; a estos momentos o fases es a lo que los autores denominan estadíos del cambio.

Los estadíos del cambio, según los autores son:

·        Precontemplación: En este estadío los adictos no se plantean modificar su conducta ya que no son consciente (o lo son mínimamente), de que dicha conducta representa un problema. No se trata pues, de que no puedan hallar una solución, sino de que no pueden ver el problema, por lo que no acuden a tratamiento o si lo hacen es presionados por circunstancias ambientales, abandonando el cambio en cuanto disminuyen dichas presiones.

·        Contemplación: En este estadío los adictos son consciente de que existe un problema considerando seriamente la posibilidad de cambiar, pero sin haber desarrollado un compromiso firme de cambio. Aunque su actitud ante la adicción es ambivalente, se encuentran más abiertos a la información sobre su comportamiento adictivo.

·        Preparación: Este estadío se caracteriza por ser la etapa en la que el adicto toma la decisión y se compromete a abandonar su conducta adictiva, así como por ser la fase en la que se realizan algunos pequeños cambios conductuales (disminución de dosis, por ejemplo) aunque dichos cambios no cumplan el criterio (abstinencia, por ejemplo) para considerar que se encuentra en la fase de actuación.

·        Acción: Se trata de la etapa en la que el individuo cambia, con o sin ayuda especializada, su conducta y el estilo de vida asociado con el objetivo de superar su adicción. Esta etapa requiere un compromiso importante, además de una considerable dedicación de tiempo y energía, implicando los cambios conductuales más manifiestos.

·        Mantenimiento: En este estadío, el individuo trata de conservar y consolidar los cambios realizados en la etapa anterior, intentando prevenir una posible recaída en el comportamiento problemático, por lo que no consiste en una ausencia de cambio sino en una continuación activa del mismo.

         La cuestión, según el modelo, estriba en saber ubicar correctamente en qué estadío se encuentra la persona y a través de la entrevista motivacional, acompañarla hacia la siguiente fase del proceso terapéutico.

         Los estadíos del cambio, por tanto, se refieren a la dimensión temporal del proceso, pero el modelo baraja otras tres variables más: las estrategias o procesos, los niveles del cambio y los marcadores del cambio. Te lo explico en este gráfico y así no me pongo pesada:

            No te agobies por el tamaño del gráfico, si pulsas sobre la imagen se hace más grande.

            ¿Por qué me parece tan interesante este modelo? Te preguntarás. Pues me parece muy interesante la noción de estadíos del cambio y creo que no es solo aplicable a las conductas adictivas, sino a otras problemáticas, como por ejemplo, la violencia de género. De hecho el modelo se está probando con mujeres víctimas de violencia.

             Los autores del libro en el que aparece el modelo tal y como yo te lo he contado son Juan Díaz Salabert, Carlos Liébana Molina y Francisco Luque García, del Centro de Drogodependencias de Málaga. De ellos son los textos en cursiva y como son gente muy competente me van a enviar el libro en PDF, yo, con su permiso, lo colgaré y podrás profundizar en la materia, ya que un blog no da para tanto.

              Por mi parte, si quieres que te aclare algo, no tienes más que insertar tu comentario y yo trataré de responder ¡no me lo pongas muy difícil que no soy una experta!

              Espero que al menos esta entrada tan asperísima haya suscitado tu interés. Lamento comunicarte que la siguiente se la dedicaré a la entrevista motivacional, que no solo de criticar al PP vive el hombre (y la mujer)

              Con una pena muy honda porque hay un suicidio más, derivado de los desahucios, me despido. ¡Espero verte por aquí que me lo estoy currando, eh!

               Hasta la semana que viene.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Aunque no me lo pida el cuerpo, es Halloween

Hola de nuevo:

Qué coñazo de Halloween. No he visto una tradición importada más absurda en los días de mi vida que la puñetera fiesta ésta . La chiquillería por todas las calles vestida de tren del miedo y pidiendo losh chuchesh con lo del "¿truco o trato?", que, por cierto, nadie sabe lo que significa y no es más que "o chucherías (trato) o gamberrada en tu fachada (truco)" . Además, en mi pueblo la cosa ha degenerado hasta el punto de que son los niños marroquíes los que llevan pidiendo garguerías desde el lunes, pero vestidos de Messi o Iniesta. La interculturalidad es lo que tiene.

Dejo aquí el tema, que me conozco y termino colgando fotos de Rajoy a lo Walking Dead, otra cosa americana a la que no le encuentro el menor interés, es más, me da un asco de los zombies...

En varias ocasiones he comentado lo mucho que me preocupa la caída de brazos de nuestras familias con respecto a la situación actual. Es habitual escuchar a la clientela decir que es inútil buscar trabajo y demás. En parte no les falta razón, pero por eso mismo creo que, además de movilizarnos por los derechos de ciudadanía, en estos tiempos los trabajadores sociales debemos incluir en nuestros actos profesionales un aporte extra de motivación, como la leche con calcio.

Por esa razón, hace tiempo que vengo leyendo cosillas sobre relación de ayuda para ver si logro hacerlo mejor, que no es difícil. También me gusta asistir a cursos de formación sobre estos temas y hace poco tuve la suerte de realizar uno que me gustó bastante, a pesar de que el título no presagiaba nada bueno: prevención de drogas en adolescentes.

En el curso se explicaron dos temas muy interesantes: el primero, que la distinción entre prevención y tratamiento ya casi ni existe, sobre todo, teniendo en cuenta que los tratamientos van dirigidos sobre todo a la reducción de riesgos y daños. Pero lo mejor del curso fue el modelo de intervención que han puesto en marcha los ponentes con sus clientes. Se trata del Modelo Transteórico (de motivación al cambio) desarrollado por Prochaska y DiClemente. Se trata de un modelo poco directivo (no creo en la existencia de modelos no directivos, Rogers, perdóname) y cuyo estilo de entrevista es el estilo motivacional de Miller y Rollnick.

Si me lo permites, voy a dedicar las dos próximas entradas al Modelo Transteórico y a la Entrevista Motivacional respectivamente, aunque no es lo que me pide el cuerpo. Lo que me pide el cuerpo es hablar de cómo las mujeres solteras y/o lesbianas hemos sido apartadas de los tratamientos de fertilidad, me pide el cuerpo hablar del decreto por el cual los laborales fijos podemos estar en la puta calle en un abrir y cerrar de ERE, me pide el cuerpo hablar de cómo se está legislando para que las redes sociales y los que las usamos estemos cada vez más censurados, me pide el cuerpo hablar de cómo el gobierno se está cargando los servicios sociales, en los que vivo 7 horas y media cada día y cada día me hacen crecer como persona. Me pide el cuerpo incluso hablar de cómo el gobierno persigue a mis compañeras y compañeros de Izquierda Unida, acusándolos de asaltos a colegios no cometidos, por poner uno de cien mil ejemplos.

Pero resulta que mientras este gobierno-apisonadora se va cargando todo aquello que se le pone por delante del yugo y las flechas, hay familias que hoy más que nunca necesitan profesionales a la altura. Y es nuestra obligación intentarlo, hasta que el ERE nos separe.

Hasta la semana que viene.

PD. Vaya desde aquí mi pésame por la muerte de las tres chicas que han fallecido en esa fiesta de Madrid. Mucha gente tiene cosas que explicar.

viernes, 26 de octubre de 2012

Pongamos que hablo de persistencia

               “Yo no os aconsejo que desdeñéis los tópicos, lugares comu­nes y frases más o menos mostrencas de que nuestra lengua -—como tantas otras— está llena, ni que huyáis sistemática­mente de tales expresiones; pero sí que adoptéis ante ellas una actitud interrogadora y reflexiva. Por ejemplo: «Porque las ca­nas, siempre venerables...» ¡Alto! ¿Son siempre, en efecto, ve­nerables las canas? ¡Oh, no siempre! Hay canas prematuras que ni siquiera son signo de ancianidad. Además, ¿pueden ser venerables las canas de un anciano usurero? Parece que no. En cambio, las canas de un hombre envejecido en el estudio, en el trabajo, en actividades heroicas, son, en efecto, venerables. Pero ¿en qué proporción dentro de la vida social, son venera­bles las canas, y en cuál dejan de serlo? ¿Por qué el adjetivo ve­nerable se aplica tan frecuentemente al substantivo canas? ¿Es que, por ventura, el número de ancianos venerables propia­mente dichos excede al de viejos sinvergüenzas cuyas canas de ningún modo deben venerarse? Después de este análisis, que yo inicio, nada más, y que vosotros podéis continuar hasta lo in­finito, ya estáis libres del maleficio de los lugares comunes…”

Juan de Mairena (Antonio Machado)

Hola de nuevo:

¿No tienes la sensación de que hay palabras que se rompen, como el amor, de tanto usarlas? Según parece, esto en literatura tiene un nombre: “lugares comunes”, y se refiere a la expresión que de tanto repetirla pierde su capacidad evocadora inicial. En los talleres de escritura recomiendan evitar los lugares comunes en la medida en que nuestra creatividad dé para ello. Como la mía es bastante limitada, hago uso de mi imaginario humorístico para construir epítetos, hipérboles, hipérbatons, elipsis y otras figuras retóricas y fantasmagóricas.

A veces me ocurre lo siguiente: me pongo a escribir la entrada, comienzo a reirme a carcajadas delante del ordenador porque se me ha ocurrido algo que, modestamente, es la repanocha del humor ocurrente y entonces llega mi chica, lo lee, me mira con cara de Carmen Lomana y me dice con entonación por-dios-que-friki-es: “¿dónde está la gracia?” Yo siempre le contesto muy digna: “¡es muy difícil escribir todas las semanas y estar estupenda, joé!”

Además de descubrir lo difícil que es escribir en un blog, he llegado a la conclusión de que las palabras cuando se utilizan hasta el empacho provocan un efecto gatillazo, esto es, pierden también fuerza. Pongo un ejemplo, que es el que me trae hoy aquí: indignación. Todo el mundo dice estar indignado: con los políticos, los banqueros, con su jefe, el vecino, la subida de la luz, los hijos ninis; en fin, vivimos en un estado de crispación permanente que cada vez está más diluida en el abstracto del cabreo generalizado.

Lo curioso del asunto es que esa indignación no parece traducirse en acción ¿por qué? Mi ciber amigo Pedro Celiméndiz, en su blog, lo explica a través de un cuento, aquí puedes acceder a la entrada o post.

El caso es que todos estamos indignados pero no es suficiente. Es necesario pero no basta. Y tú me preguntarás, ahí en tu casa, o lo peor, en el trabajo (¡sinvergüenza!), leyendo este escrítulo: "¿a ver, listilla, qué propones?". Pues propongo hablar de persistencia.

Qué importante es la persistencia.

E. pudo mantener a su hijo accidentado en un hospital especializado gracias a su negativa a aceptar su alta.
V. ingresó a su madre enferma de alzheimer en una residencia a pesar de los recortes porque luchó contra el sistema y no se rindió.
J. consiguió sacar a su familia adelante a pesar de ser una gitana marginal y analfabeta. Su única arma: su inteligencia y su voluntad.
M. encontró empleo a pesar de sus chorrocientas dioptrías porque no se cansó de ir a entrevistas de trabajo de todo tipo.
A. se recicló tras un accidente de tráfico y hoy trabaja en el servicio de ayuda a domicilio. Una máquina.

Todos ellos y muchos más son mis superhéroes de barrio. Con estos ejemplos, ¿cómo me voy a rendir yo, que además he descubierto el secreto de cómo vencer a la gaviota?

Hasta la semana que viene.

viernes, 19 de octubre de 2012

Para bancos buenos, los de los parques

Hola de nuevo:

Hace unas semanas estaba en mi casa (en Andalucía dices "en casa" y la gente se parte) navegando por facebook y leí una conversación en torno a la pertinencia de los bancos de alimentos y a la presencia cada vez mayor de Organizaciones No Gubernamentales en esto de los servicios sociales. En esa conversación se criticaba, más que la proliferación de bancos de alimentos, la implicación creciente de las OONNGG en la atención a las familias en situación de necesidad.

Me llamó la atención que la crítica fuese dirigida a dichas organizaciones, sobre todo teniendo en cuenta que desde tiempos inmemoriales las personas que formamos las distintas administraciones públicas hemos entrado en estado de pánico si se nos ha hablado de la posibilidad de organizar repartos de ropa, comida y demás. Las mismas administraciones que han subvencionado a Cáritas, Cruz Roja y demás para que hagan el trabajo sucio. Asistencialismo ¡qué horror!

Dicho esto, lo que me preocupa y cabrea a partes iguales es la existencia misma de los bancos de alimentos. Necesarios en estos tiempos, creo que eso, por desgracia, es indiscutible. La gente tiene que comer y si no tienes trabajo ni puedes acceder a prestaciones no te queda otra. Bueno, sí, existe la posibilidad de expropiar-robar alimentos del Mercadona a lo Sánchez Gordillo, pero si no eres parlamentario andaluz la cosa se complica un poco. Por cierto, ya tengo una opinión formada sobre las expropiaciones de comida de Gordillo pero me la reservo para el final.

Como te decía, por desgracia, en una España en la que las niñas y niños se desmayan en el recreo por desnutrición, los bancos de alimentos son necesarios en estos momentos pero eso no significa que no sean reprobables:
  • Acudir a un banco de alimentos supone un mazazo para la dignidad de cualquier persona.
  • Las relaciones que se producen entre quien reparte la comida (normalmente personas no cualificadas) generan aún más pérdida de la dignidad de quien la recibe.
  • Que una familia dependa de un banco de alimentos genera lo que en servicios sociales denominamos delegación, es decir el trasvase de responsabilidades propias de la familia a las instituciones.
Pero lo más grave es que los bancos de alimentos son la muestra de lo que todos ya sabemos: que retornamos a la beneficencia pura y dura. Eso es lo que me parece realmente grave. Y todavía me lo parece más que haya quien centre el debate en esta cuestión. Porque la cuestión no es si alimentos sí o alimentos no. La cuestión es que en este puñetero país los poderosos (políticos, empresarios y banqueros) están saqueando el país a través de políticas que buscan deliberadamente el empobrecimiento de la población para su propio enriquecimiento, y todo ello con el apoyo de los poderosos grupos de comunicación, que también son empresarios avariciosos, claro, y si no que se lo pregunten a Juan Luis Cebrián, ¡menudo pájaro!.

La pérdida de derechos de ciudadanía es, desde mi punto de vista, el nudo gordiano del asunto, y, como decía, no lo es si las organizaciones suplantan a las administraciones o quien debe gestionar los bancos de alimentos o si debe haber comedores sociales o no, esas son las consecuencias. Es por eso que he llegado a la conclusión de que el asunto Gordillo-Mercadona hace más mal que bien. Primero, porque parece una maniobra más mediática que otra cosa, segundo, porque la cuestión no es que las cadenas alimentarias tiren comida y demás (lo que es deleznable) y lo más importante, porque desvía la atención hacia lo realmente importante: que la lucha no debe ir encaminada hacia la cobertura de las necesidades de las familias sino hacia el giro de las políticas que empujan a las familias al paro y a la exclusión.

Precisamente por eso, sí que comparto con Gordillo la iniciativa de ocupar tierras. A diferencia del tema Mercadona, la ocupación de tierras es una buena muestra de desobediencia civil que denuncia el caciquismo y que devuelve la propiedad a sus legítimos dueños.

Así las cosas, por raro que te pueda parecer, seguiré contribuyendo con Cáritas para repartir comida y seguiré saliendo a la calle a dar cacerolazos, hacer flashmob, tocar las palmas o hacer una sentada. Iré detrás de todo aquel que salga a la calle a protestar y me dará igual que sea un sindicato o el 15 M, que no son tiempos de ponerse exquisita. Y por supuesto seguiré diciéndole a mis familias en el despacho y en la calle que un derecho no es lo que alguien te quiera dar, es lo que nadie te puede quitar.

Hasta la semana que viene.

Dedicado a la trabajadora social que me guió por el camino durante mis primeros pasos: Ana Cristina Fernández y a su hija Elvira, futura trabajadora social digna hija de su madre. ¡Ese alumnado de Trabajo Social de la UAL, oé, oé, oé

viernes, 12 de octubre de 2012

Hacia Orejilla del Sordete



Hola de nuevo:

Preparaíco tenía mi escrítulo sobre los bancos de alimentos y cometí el error de sentarme al ordenador para leer los periódicos digitales, topándome con esta noticia: el Ayuntamiento de Villarrobledo (PP) celebrará el día de la mujer rural con una exposición de velos, rosarios y peinetas. ¡Toma ya!

Esta perla no hubiese pasado de anécdota por mi mente rojocalenturienta si no fuera porque ya llueve sobre empapao; el papel de la mujer para el PP no es que huela, es que el tufo tira patrás. Me interesa destacar esta cuestión porque creo que es un ejemplo muy ilustrativo de la agenda ideológica oculta de este partido.

Verás, pienso, y lo he dicho en varias entradas, que es muy perjudicial para la democracia en España que solo exista un partido que represente a la derecha, a diferencia de lo que ocurre en otros países europeos. El PP nació con un revoltijo ideológico incorporado que le permitió aglutinar a una horquilla muy amplia de personas con sensibilidades bien distintas, acaparando a toda la derecha para sí.

Esto, además, le ha permitido ir mudando la piel a voluntad; tanto es así que uno de los factores que, en mi opinión, explican el triunfo electoral es que ellos se trabajaron una cara liberal antes de las elecciones, con el objetivo de ofrecer una imagen de modernidad, cuando la cruda realidad ha demostrado que  el PP es un partido puramente neoconservador. Joaquín Santos explica estupendamente la diferencia entre ambas corrientes ideológicas en su blog, aquí te enlazo la entrada dedicada a los neoconservadores y la otra, dedicada a los neoliberales por si le quieres echar un vistazo.

Esta doble moral ideológica y sus consecuencias constituyen el núcleo de mi argumento de hoy y como muestra valgan estos botones.

Soraya Sáez de Santamaría antes de las elecciones proyectó una imagen de mujer moderna, que da a luz y se incorpora rápidamente al trabajo, mismamente como la mujer del siglo XXI que parecía ser. ¿Es esa la misma persona que aparece en la imagen a color? Rosa María Artal habla precisamente de esto mejor que yo en su magnífico blog "El Periscopio"; para que veas que me lo curro, yo añadiré algunos ejemplos más.

Mª Dolores de Cospedal es como Madonna, camaleónica,  ¿recuerdas lo que dijo en el mitin en que aparece con el pañuelo palestino (ojo a las pulserillas jipis)? "Somos el partido de los trabajadores, no me cansaré de decirlo". Cuando escuché esto se me puso la carne de punta y los pelos de gallina.

Y qué decir de nuestra queridísima Ana Botella, la de las peras y las manzanas, ¡ay, con lo feo que resulta que las mujeres fumen o se pongan la minifalda pa los torooos!

Con este panorama, pienso yo entremí (dicen en mi pueblo, que es más íntimo): ¿como puede extrañarnos escuchar a ciertos endividuos decir que las mujeres y las leyes están para violarlas? ¿Nos sorprende que se recorte en guarderías, en comedores escolares, en atención a personas en situación de dependencia? ¿Por qué se endurece el aborto? ¿La segregación escolar mejora el rendimiento de quién? ¿Qué consecuencias tiene que se reduzcan las bajas por maternidad? ¿Por qué Esperanza Aguirre lleva a gala que se retira para dedicar más tiempo a su familia? ¿Que no son ideológicos los recortes, madre? ¿Hacia dónde vamos?

Hacia Orejilla del Sordete

Te adjunto este vídeo para que te vayas haciendo a los nuevos tiempos. Disfruta estos días de descanso.

Hasta la semana que viene.

sábado, 6 de octubre de 2012

La responsabilidad política del Trabajo Social II (continúo y termino)


Hola de nuevo:

Esta semana vengo con retraso, una infección de oído me impidió ayer sentarme a escribir pero, Amoxicilina genérica mediante, hoy ya me encuentro mejor.

Tras el breve paréntesis que hice el miércoles para hablarte del penoso asunto Lorca (qué disgusto me llevé), vuelvo con el tema que había iniciado la semana pasada: Trabajo Social y Política.

Mi entrada de hoy trata de defender la militancia de trabajadores sociales y profesionales de lo social en partidos políticos. Quiero partir de algunas afirmaciones que me parecen importantes para que mi argumento sea entendido:

1. Los humanos necesitamos regirnos por unas normas para vivir en sociedad. Esa es la definición original de política: ordenamiento de la polis (ciudad)
2. No es lo mismo tener ideología que inclinarse o ser militante de partido alguno.
3. La ideología se tiene SIEMPRE, querámoslo o no, viene incluida en el pack. Se puede ser apartidista, pero no apolítico.
4. No creo que todo el mundo deba tener afiliación ni inclinación por unas siglas, pero sí creo que todo el mundo debe estar informado sobre política y ser un ciudadano activo.
5. Ningún partido político es divino de la muerte, como tampoco lo es ninguna asociación, organización, peña futbolística o coro rociero. Los partidos no son entes, están compuestos por personas, y como grupos que son, nacen, crecen, cambian...

Dicho esto, comenzaré explicando que mi afiliación política fue casual. En mi pueblo, El Ejido, asistíamos impotentes al mayor escándalo de nuestra historia, propiciado por el entonces todopoderoso alcalde Juan Enciso, denominado Operación Poniente. Yo estaba muy sensibilizada porque soy ejidense de pro y pertenezco a una familia muy activa en las cosas del pueblo. Un día de abril del año pasado, recibí una llamada de teléfono en la que se me ofrecía ir en las listas de cierto partido (seguro que ya sabes cual, al final te lo confirmo). En ese momento mi planteamiento fue: "si nadie quiere ir en las listas ¿cómo coño vamos a echar al corrupto éste?". Y dije que sí, pero no me afilié.

Cuando comencé a colaborar en la campaña, empecé a darme cuenta de lo diferente que eran las cosas desde dentro; yo creía que se contrataba a gente para pegar los carteles, pero resulta que no, que los teníamos que pegar nosotros, también pensaba que el buzoneo lo hacían chavales a los que les pagábamos un dinerillo, pero resulta que no, que también lo hacíamos nosotros. En la jornada de reflexión, quedamos para comer. Yo pregunté: "¿puede ir mi pareja?" y me dijeron: "pues claro, cada uno se paga lo suyo..." (¿no nos invitan?). En fin, que me dí cuenta de que el monte no era orégano y que estábamos más bien tiesos así que decidí afiliarme más que nada para colaborar económicamente y también para poder votar, puesto que ya estaba dentro quería participar y mostrar y mis opiniones.

No quiero con esta anécdota mostrar las bondades de mi partido (que también tiene lo suyo) ni las mías (que también tengo lo mío), solo decirte que desde dentro la cosa es distinta, que algunos no manejamos tanta pasta, que otros tampoco deberían tener tanta y que el acercamiento a la política no es siempre una estrategia calculada para trepar.

También me dí cuenta, por ejemplo, de que el programa electoral en materia de medio ambiente era muy bueno y extensísimo. La explicación era bien sencilla y sonrojante: las compañeras y compañeros que trabajan en medio ambiente son muchos y presionan para meter sus propuestas. El área de Educación del partido también es muy potente, se han organizado y se reunen periódicamente.

Otro descubrimiento: dentro de los partidos, también hay "lobbies". Así, si un partido político está plagadito de trabajadores sociales o profesionales de los servicios sociales es más fácil presionar para conseguir una nueva ley de servicios sociales o para que en el discurso oficial se hable de servicios sociales y no sólo de sanidad y educación, por poner algunos ejemplos. Esto es así y es natural, digo yo...

Y la militancia de base encierra otra cuestión, sobre todo si el partido está en la oposición en pueblos: los concejales no saben de todo y contar con profesionales de lo social entre sus militantes permite presentar mociones, quejas y propuestas en la materia, propuestas que ellos no sabrían ni cómo defenderlas por sí solos ni tienen por qué, sobre todo si son novatos. Esta labor es muy importante si queremos que los partidos tengan una financiación legal y ajustada. Una financiación legal no da para consultorías externas ni debería dar para chocolatadas, arroces y demás.

Yo creo, finalizando, que es positivo que los profesionales de lo social nos impliquemos en política y sería una buena noticia para todos la proliferación de cargos de distintos colores compuestos por personas que provengan de lo social (¿o es que nadie se acuerda de cómo nació y quién propició el Plan Concertado?).

Opino que, desde la militancia de base, es totalmente compatible la acción política con el ejercicio profesional y reivindicativo, no creo que los militantes políticos contaminemos los colectivos, pienso que los 15 M están en esto muy equivocados. Debemos estar siempre para aportar, para aceptar el juego de mayorías y no para arrimar el ascua a la sardina del partido o figurar, como por desgracia, es práctica habitual. Y propongo una manera de comprobarlo: observar qué rol pretende ejercer "el político" dentro del colectivo en cuestión ¿quiere ser el líder, administrador de redes sociales...?

También opino que la implicación política debe formar parte de una etapa vital y no convertirse en profesión vitalicia, eso sí, remunerada dignamente y digo dignamente; amigo o amiga, no caigas en el error Cospedal de creer que los políticos deben serlo por el amor al arte porque yo te pregunto ¿quien podría entonces dedicarse a la política? Otra cosa son las tarjetas VIP, dietas, coches oficiales y demás prácticas que aborrezco.

Y termino esta entrada tan larga con una cita que me envió mi amiga Amparo Uribe: "Si no nos ocupamos de la política, la política se ocupará de nosotros". Por cierto, milito en IU, aunque me considero "externa". No he firmado un pacto de sangre ni nada por el estilo. 

Hasta la semana que viene (prometo más brevedad, es que ya se me está pegando, jajaja).

PD. No te pierdas este artículo si te interesa el tema, aunque sea antiguo es buenísimo: 
La selección adversa (o los externos e internos)