jueves, 19 de enero de 2012

En defensa de quienes nos defienden

Hola de nuevo:

Esta semana he tenido un pequeño retraso motivado por una gripe que, cual decreto ley, me ha pillado por sorpresa y me ha tenido fuera de combate unos días, aún me estoy recuperando; eso me pasa por decir en una entrada anterior que no pensaba darme de baja. Los poderes destructores del robot Mariano XG3 y su ultra rayo pp gafe han ganado la batalla al robot Mazinger Belén Z, y mira que activé el escudo protector del instituto de investigaciones perroflaúticas...

Y había pensado yo, tan cándida, en recomendaros un librito humorístico que tiene unos años y que me gusta bastante, pero tengo que relegar esta recomendación en favor de una noticia que no por esperada es menos indignante: el Ayuntamiento de Marbella ha despedido a José Manuel Ramírez Navarro después de 18 años como funcionario de dicha discoteca de verano dicho ayuntamiento, para ver la noticia, pincha aquí.

Amigo o amiga lector del blog, si no sabes quien es este hombre, una de dos, o no trabajas en lo social o eres muy joven, así que te lo presento. José Manuel, a quien no tengo el placer de conocer personalmente, es trabajador social, presidente de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, ha escrito numerosas publicaciones, es un reconocido formador, y lo más importante, es una persona a la que le honran dos cosas: haber sido uno de los impulsores de lo que hoy, mejor dicho, ayer eran los servicios sociales en este país y además luchar denodadamente por garantizar derechos de ciudadanía, lucha cuyo premio ha sido una patada de su empresa tras 18 años de trabajo y unas oposiciones aprobadas.

(Aquí empiezo a ponerme de mala hostia, estás a tiempo de cerrar la página)

Pero no es mi intención en este momento recitar la Elejía a Ramón Sijé porque afortunadamente la mayoría de nosotros conocemos a José Manuel y su trayectoria lo describe por sí sola y además estoy segura de que saldrá adelante porque iniciativa y talento no le falta. Lo que me cabrea en este asunto son tres cuestiones, a saber: la impunidad con la que un ayuntamiento puede poner de patitas en la calle a un funcionario que ha cumplido con su trabajo, la diana que esta Asociación tiene sobre su cogote y la poca repercusión de la noticia en "nuestros medios".

Que un ayuntamiento eche a un funcionario, sin más, me llena de vergüenza e insatisfacción y creo que debería ser motivo de reflexión, yo ya tengo la mía pero me la dejo para el final.

Que esta asociación tenga una diana en el cogote da una idea de la calidad democrática de esta España mía esta España mía esta España nuestra. Como para hacerle la prueba del algodón, oiga.

Que haya tenido tan poca repercusión la noticia (página web del consejo, facebook de los colegios, etc. etc.) quiero achacarlo a una decisión de la Asociación o del propio José Manuel para no pringar a nadie más; espero estar en lo cierto porque si la cuestión no es esa, algo huele mal en Dinamarca.

Y la reflexión que hago tras esta noticia es solo una. Si en lugar de cuatro gatos que denuncian desmanes en materia de servicios sociales y ponen la cara estuviesemos unos cuantos más, habría resultado más difícil acertar el tiro. Y llegados a este punto, amigos TS, tenemos dos opciones: especular sobre los enemigos que José Manuel se habrá creado para que le haya sucedido esto, postura muy acorde con nuestra tradicional envidia nacional hacia los que destacan, o remangarnos de una puta vez y tirarnos a la calle a defender los derechos de la ciudadanía y los nuestros, carajo, que no sé a qué estamos esperando.

Hasta la semana que viene.

PD. La que habla no soy yo, es la fiebre.

2 comentarios:

  1. Gracias de corazón colega y amiga del alma. Jose Manuel RAmirez

    ResponderEliminar
  2. Gracias por tu artículo.
    Una funcionaria de Servicios Sociales desde hace 30 años

    ResponderEliminar