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Entradas

Mostrando entradas de junio, 2012

Día del Orgullo Gay

Hola de nuevo:

             Creo que he tenido conciencia de ser lesbiana desde que era un coco. De chica (tendría unos 7 años) le dije un día a mi madre que cuando fuese grande nunca iba a fumar ni tampoco me iba a casar. Lo primero lo he mantenido y lo segundo espero incumplirlo (esto va por ti, amorcito, quiero el anillo y toda la parafernalia).
            Asumir la homosexualidad supone un proceso complejo. Desde los cero años te dejan crecer el pelo a lo Pantoja (aunque todos los días chilles como Maria Callas cuando te peinan), te plantan en las manos la muñeca, el biberón, el carrito, te ponen una falda de tablas, te llenan la cabeza de odiosos lazos, te dicen que no te manches (los niños sí pueden) y te ponen a jugar a las casicas. Da igual que tú mates por darle patadas a un balón, quieras un coche teledirigido o te fascine apedrear gatos, afición ésta que solía practicar a la vuelta del colegio y que fui dejando por el qué dirán. Tampoco es fácil vivir fuera del armario. La sa…

Berja

Hola de nuevo:
Llevo 11 años trabajando en Berja. Es un pueblo al pie de la Alpujarra Almeriense cuyo nombre proviene del latín Virgis, que significa “Vergel”, por la cantidad de agua que corre bajo sus campos y que propicia un maravilloso paisaje rural.
Berja es un pueblo con una realidad social dura. A medio camino entre el Poniente Almeriense y la Alpujarra, perdió el tren de la agricultura intensiva (aunque haberla, hayla) y del turismo rural, que tan buenos frutos les ha dado “a los pueblos de más arriba” (Laujar, Fondón…). Un tren perdido "gracias" a la labor de los diferentes gobiernos municipales, preocupados más por la consabida política de pan y circo que por generar futuro para sus ciudadanos. El resultado es un municipio con una alta tasa de paro, escasos yacimientos laborales y una gran parte de su ciudadanía atenazada por el inmovilismo y la cultura de la pobreza; en resumen, desesperanzada. El trato con ellos no es, digámoslo así, fácil.
La crisis ha supuesto…

¡Al rico Código Deontológico, que lo traigo fresco, oiga...!

Hola de nuevo:

Aleluya. Parece ser que por fin nos hemos dado cuenta de que hay que movilizarse y la llamada "Marea Naranja" se extiende allende el territorio español como azafrán por paella dominical. En Almería estamos en ello, búscanos en facebook "Marea Naranja Almería".

Pero no es mi intención hablar sobre este tema, del que supongo que facebook y demás te tendrán al tanto. Mi entrada de hoy quiero dedicarla al nuevo Código Deontológico de la profesión, que acaba de aprobar el Consejo General, tras un intenso trabajo con los diferentes colegios profesionales. Buena labor la que han realizado las compañeras y compañeros, sí señor.

Me he leído los dos Códigos (también me leí en su día El Código Da Vinci, un "best seller" ¡ja!) y he realizado una breve comparativa; la verdad es que el antiguo, aprobado en 1999 no respondía a la realidad actual, tal y como se explica en su preámbulo: "El desarrollo de nuestra profesión a lo largo de estos años, puso…

Caras y "Cruces"

Hola de nuevo:
            El pasado 4 de junio el Consejo General del Trabajo Social recibió la Cruz de Oro de la Solidaridad Social en el Palacio de la Zarzuela de manos de la reina doña Sofía, si no has visto la noticia, pulsa aquí.
            Si llego a ser yo la encargada de recoger el premio me hubiese quedado “con la boca doblá” por decir a la Reina: “¿majestad, no le entran a usted ganas de volverse para Grecia con la horda de vagos y chorizos que tiene por familia? Es que a mí doña Sofía es la única de la familia que me cae bien, tan peinada, tan vegetariana ella y tan ecológica; oye, hasta ha adoptado hace unas semanas a una perrilla, Paquita, en la Feria de Animales de Madrid (notición del telediario: sin comentarios). A la pregunta, la Reina creo que me hubiese contestado “bien, gracias”, para mí que éstos ni escuchan lo que les preguntan en las recepciones.
            Al conocer esta noticia a través del correo electrónico experimenté una sensación agridulce: me alegra pro…

Objeción de conciencia, brotes verdes y otras hierbas

Hola de nuevo:
Ayer, a las tres y pico de la tarde, me encontraba yo en mi despacho recuperando horario, sola como la una; último día del mes, que si no, me cogen a las tres en “pierdeliebre”, que para eso una es funcionaria y tiene que llevar con orgullo la fama. En fin, que con los pajarillos como fondo y la tranquilidad que (normalmente) se respira en el entorno rural a esas horas, me puse a cumplimentar un PIA.
Para quienes no sepan qué es un PIA, me explico: un PIA, más concretamente, un Programa Individual de Atención, es el documento donde los trabajadores sociales volcamos la intervención con una persona en situación de dependencia y se prescribe el recurso en cuestión entre las opciones que el paradisíaco catálogo de dependencia ofrece, cada vez más, gracias a Marianico el facha.
La persona en situación de dependencia cuyo PIA estaba realizando es un niño pequeño con una problemática familiar importante y una madre abnegada por ofrecer lo mejor a su hijo, como tantas y tantas,…