Ir al contenido principal

Caras y "Cruces"

Hola de nuevo:

            El pasado 4 de junio el Consejo General del Trabajo Social recibió la Cruz de Oro de la Solidaridad Social en el Palacio de la Zarzuela de manos de la reina doña Sofía, si no has visto la noticia, pulsa aquí.

            Si llego a ser yo la encargada de recoger el premio me hubiese quedado “con la boca doblá” por decir a la Reina: “¿majestad, no le entran a usted ganas de volverse para Grecia con la horda de vagos y chorizos que tiene por familia? Es que a mí doña Sofía es la única de la familia que me cae bien, tan peinada, tan vegetariana ella y tan ecológica; oye, hasta ha adoptado hace unas semanas a una perrilla, Paquita, en la Feria de Animales de Madrid (notición del telediario: sin comentarios). A la pregunta, la Reina creo que me hubiese contestado “bien, gracias”, para mí que éstos ni escuchan lo que les preguntan en las recepciones.

            Al conocer esta noticia a través del correo electrónico experimenté una sensación agridulce: me alegra profundamente que la labor del colectivo sea reconocida y por otra parte no me siento merecedora, por la parte que me toca, de tal reconocimiento. Tras darle algunas vueltas a estas sensaciones la noticia me ha suscitado reflexiones varias, en esta entrada trataré de explicar algunas de ellas.

            Como decía, no me siento merecedora de la distinción; yo no formé parte de la creación y consolidación del sistema público de servicios sociales ni de ninguna otra lucha social en el pasado. Actualmente tampoco he salido a la calle detrás una pancarta a defender el sistema público de servicios sociales (la problemática de sanidad y educación es reivindicada en todos los ámbitos por todo el mundo, por algo será), no he organizado ni asistido a ningún foro de debate sobre los recortes, ni he conectado con los movimientos sociales para explicar lo que nos está pasando, no he denunciado ni dentro ni fuera del trabajo, exceptuando el blog, aquellas medidas que han pisoteado los derechos de la ciudadanía. Ese premio no es, por tanto, para mí.

            Doy mi enhorabuena por la concesión de la citada cruz a la Asociación de Gerentes de Servicios Sociales, a Patrocinio de las Heras, a la que además se le ha otorgado otra distinción, a Natividad de la Red, a Elvira Cortajarena, a Teresa Zamanillo, a Lourdes Gaitán, a Dolors Colom, a Silvia Navarro y a otras trabajadoras sociales que injustamente seguro se me olvida nombrar. Desde lo académico o desde el ejercicio en cargos de responsabilidad, han hecho de esta profesión lo que hoy es.

            Pero, sobre todo, doy la enhorabuena a tantas y tantas trabajadoras sociales anónimas que, superando los 50 años de edad, aún tienen fuerzas y ganas de defender la profesión y a la ciudadanía; desde su anonimato, durante los años 80 pusieron en pie lo que hoy tenemos y hoy día siguen creyéndose esto del Trabajo Social. Ellas son las verdaderas premiadas.

            Nosotras, las jóvenes (o no tan jóvenes, lo digo por mí) somos las responsables de tomar el relevo. No tienen que dárnoslo, tenemos que pedirlo. El Trabajo Social va inexorablemente asociado a la existencia del Estado de Bienestar. Es importante recordarlo. ¿Podemos seguir viviendo de las rentas? Las compañeras y compañeros de Castilla la Mancha, Aragón, Cataluña, Las Palmas, Málaga o Madrid han dado motivos para la esperanza con sus iniciativas. Ojalá cada vez seamos más.

            Nuestras predecesoras actuaron en su momento, el que les correspondía; este es el nuestro. De ti y de mí depende que dentro de 20 años el presidente de la III República Española nos otorgue otro reconocimiento similar o por el contrario la ciudadanía ni nos recuerde siquiera.

            Hasta la semana que viene.


(Dedicado con todo mi cariño a dos trabajadoras sociales de Almería que son muy merecedoras de este premio:  Concha Márquez y Pilar de la Torre)

Comentarios

Entradas más leídas

Ayuda a domicilio y trabajo social (primera parte)

El servicio de ayuda a domicilio (SAD) es uno de los programas más antiguos en los servicios sociales de este país. Existe un amplio consenso profesional y ciudadano sobre su eficacia y su relevancia como yacimiento de empleo, sobre todo en las zonas rurales. La ley de dependencia lo ha incorporado en su catálogo, siendo éste uno de los recursos más prescritos.

La importancia de este servicio obliga a una revisión periódica para su actualización y mejora. Como profesional responsable en mi UTS del SAD me gusta hacer esta revisión, eso sí, para mis adentros ya que nadie me ha pedido que lo evalúe. Hoy la traslado al blog porque guarda relación con mi manera de entender el trabajo social. Vayamos por partes.

Casi todas las administraciones prestan el SAD a través de la modalidad de gestión indirecta, es decir, con empresas normalmente multinacionales que se ocupan de la gestión del servicio mientras la titularidad sigue siendo pública. 
En la práctica esto se traduce en que las trabajad…

Una serie de catastróficas intervenciones en servicios sociales

A algunas lectoras les hizo gracia el término intervenciones cajero, que usé en la entrada de la semana pasada y me pidieron que lo explicase. Los deseos de las lectoras son órdenes, así que procedo en esta entrada a describir tres tipos de intervenciones en servicios sociales que me desagradan mucho. Las bauticé hace años, con un objetivo pedagógico-humorístico, para mis grupos de preparación de oposiciones y supuestos prácticos. Sus nombres son: Intervenciones cajero. Intervenciones Federer. Intervenciones alguien ha matado a alguien. Las intervenciones cajero son aquellas en las que la persona profesional (no necesariamente trabajadora social) se aferra a los recursos de que dispone y se limita a tratar de acoplar en alguno de ellos la demanda que la persona atendida plantea, como el zapatito de la cenicienta. Este proceder es muy perjudicial para la persona atendida, máxime si no tiene el piececico que el zapato requiere, entonces más vale que se vaya a su casa, baje la persiana y …

Diez revistas científicas sobre trabajo social

Hoy traigo al blog una lista de diez revistas científicas sobre trabajo social (y servicios sociales), con tres elementos en común: están escritas en español, puedes consultarlas on-line y lo mejor de todo: son gratuitas. No estan todas las que son, pero son todas las que estan. ¡La próxima vez que te oiga decir que no estás al día en trabajo social porque no tienes dinero para comprar libros, te arreo una colleja que te avío!

Asimismo, si conoces alguna otra que merezca estar en tan insigne listado, no te lo guardes, ahí, a lo somormujo, ¡eh! Que rule el conocimiento, amigos...

Antes de pasar a colocar la lista esta tan apañada que me he fabricado, te recomiendo ojear e incluso leer el interesante documento que ha elaborado la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales que lleva por título Contenidos de la competencia municipal en servicios sociales, en el nuevo marco legal. Si eres de naturaleza perezosa, también puedes informarte en el blog de Joaquín Santos, más con…