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Mostrando entradas de septiembre, 2012

La responsabilidad política del Trabajo Social, Parte 1 (amenazo con una segunda parte)

Hola de nuevo:

Hace semanas que tengo ganas de hablarte sobre el libro cuya portada tienes a tu derecha. He intentado hacerlo pero no he podido porque los temas se agolpan dándose topetazos unos a otros dentro de mi cabeza como adolescentes en concierto de Death Metal.

Me pasa esto porque últimamente es como si le hubiesen dado cuerda a la realidad. Me explico: antes de Mariano (en adelante a. M.), cuando éramos un país casi normal, pasaban cosas tales como recortes, corrupciones, follones y demás, pero de vez en cuando. Es decir, aunque se producían escándalos, nos duraban más, como la peseta. Ahora, gracias a Mariano y sus muñecos, los españolitos-itas vamos de sobresalto en sobresalto. ¡Vamos, que los jueves por la noche yo me acuesto como si acabara de ver Cuarto Milenio!. Bueno, la verdad es que Fátima Báñez y las Caras de Bélmez son casi lo mismo.

A lo que voy. Esta semana "pegaría" hablar del 25 S y de que los Superdisturbios tienen más peligro que un bautizo de Greml…

Lo que es legal no siempre es justo (el ejemplo de Rosa Parks)

Hola de nuevo:

Con la batucada naranja aún resonando en mi cabeza y los colores del 15 S en mi retina, adapto mis ojos con apatía al blanco y negro más bien NO-DO de la realidad. La euforia post-manifestación se ha desintegrado en la antimateria, así, a lo ¡chas y aparezco a tu lado!, gracias, como siempre, a lo mismo, y, lo peor, a los mismos.

Esta vez los agraciados han sido mis quince compañeras y compañeros de los Equipos de Tratamiento Familiar. Para quienes no conozcan el tema, los Equipos de Tratamiento Familiar son equipos interdisciplinares que trabajan con familias con menores en situación de riesgo y suponen un peldaño intermedio entre los servicios sociales comunitarios y los servicios de protección de menores.

Estos equipos realizan una importante y difícil labor. Importante porque atienden a familias que están al borde de la exclusión o de la retirada de sus hijos o ambas cosas. Difícil porque sufren el "efecto sandwich" propio de aquellos que realizan prevenció…

Una de censura

Ayer tenía planeado ir a Madrid por convicción. Creo, desde la ética profesional y desde mi actitud personal ante la vida, que es obligado denunciar y tratar de evitar el desguace del Estado de Bienestar y el retroceso de los derechos de la ciudadanía. Sobran argumentos. Compañeros y compañeras, intelectuales, periodistas y ciudadanos con sentido común (el menos común de los sentidos) ofrecen miles de razones a diario; no es necesario, por tanto, que yo las repase aquí.

            Esta tarde me voy a Madrid con mucha rabia dentro. Estoy indignada. Estoy muy enfadada porque justo ayer el personal del Centro de Servicios Sociales Alpujarra recibimos una “llamada de atención”. Una llamada del Área de Servicios Sociales de la Diputación de Almería conminándonos a no realizar ninguna acción reivindicativa en horas de trabajo. Ni pancartas, ni carteles en el interior del centro, ni concentraciones ni camisetas. Así de claro.
Nos han visto. No tenemos escapatoria. Han entrado en l…

Cortesanos, berenjenas y redes sociales

Hace mil años, dijo el sultán de Persia:  - Qué rica. Él nunca había probado la berenjena, y la estaba comiendo en rodajas aderezadas con jengibre y hierbas del Nilo. Entonces el poeta de la corte exaltó a la berenjena, que da placer a la boca y en el lecho hace milagros, porque para las proezas del amor es más poderosa que el polvo de diente de tigre o el cuerno rallado de rinoceronte. Un par de bocados después, el sultán dijo: - Qué porquería. Y entonces el poeta de la corte maldijo a la engañosa berenjena, que castiga la digestión, llena la cabeza de malos pensamientos y empuja a los hombres virtuosos al abismo del delirio y la locura. - Recién llevaste a la berenjena al Paraíso, y ahora la estás echando al infierno, comentó un insidioso. Y el poeta, que era profeta de los medios masivos de comunicación, puso las cosas en su lugar: - Yo soy cortesano del sultán. No soy cortesano de la berenjena.
"Bocas del tiempo" (Eduardo Galeano).
Septiembre me resulta tan desagradable como una re…