viernes, 14 de septiembre de 2012

Una de censura

            Ayer tenía planeado ir a Madrid por convicción. Creo, desde la ética profesional y desde mi actitud personal ante la vida, que es obligado denunciar y tratar de evitar el desguace del Estado de Bienestar y el retroceso de los derechos de la ciudadanía. Sobran argumentos. Compañeros y compañeras, intelectuales, periodistas y ciudadanos con sentido común (el menos común de los sentidos) ofrecen miles de razones a diario; no es necesario, por tanto, que yo las repase aquí.

            Esta tarde me voy a Madrid con mucha rabia dentro. Estoy indignada. Estoy muy enfadada porque justo ayer el personal del Centro de Servicios Sociales Alpujarra recibimos una “llamada de atención”. Una llamada del Área de Servicios Sociales de la Diputación de Almería conminándonos a no realizar ninguna acción reivindicativa en horas de trabajo. Ni pancartas, ni carteles en el interior del centro, ni concentraciones ni camisetas. Así de claro.

            Nos han visto. No tenemos escapatoria. Han entrado en las redes sociales y nos han visto: en manifestaciones, en concentraciones y en comentarios, mostrando nuestra opinión. Nos han visto.

            Lo que no sé es si han visto a mi compañera educadora haciendo talleres a las siete de la tarde. Tampoco sé si han visto a las auxiliares administrativas realizando funciones de conserjes, a la conserje haciendo funciones de limpiadora, al trabajador social arreglando una puerta que estaba rota o cambiando una bombilla porque los de mantenimiento no llegaban, al psicólogo haciendo de guarda de seguridad y al personal en bloque descargando paquetes de folios, haciendo traslados, arreglando el centro en navidad, además de hacer un fondo común para comprar mantecados y ponerlos en la recepción, qué carajo, es navidad.

            Tampoco sé si habrán visto a una cliente mía, X, de una familia desestructurada, que me dice que su hijo es un buenísimo jugador de baloncesto y no tiene dinero para enviarlo a la escuela municipal deportiva porque cuesta 150 euros. Ni sé si habrán visto a Y, la joven que pide dinero en la cola del banco, con la cabeza gacha porque es del pueblo y pide con más vergüenza aún al ver que un agricultor le da 2 euros con la mano temblorosa por la pena. Ignoro si habrán visto a Z robando el papel higiénico de los bares y sacando la comida del contenedor. También me pregunto si habrán visto a mi anciana favorita, P, que lleva los zapatos agujereados,  la ropa descosida y ajada porque toda la pensión va destinada a sus cuatro hijos en paro. Y, por supuesto, tampoco habrán visto a R, que malvive con la PECEF (a la que le han recortado un 15%) porque tiene a su hijo dependiente hospitalizado fuera de Andalucía tras un accidente y tiene que estar con él.

            Debo entender que no los han visto. De lo contrario habrían actuado tan rápidamente como han hecho con el personal del centro.

            Pues yo si los he visto. A los clientes, digo. Los veo todos los días; entre conspiración y conspiración, los veo y los escucho. Y el alma se me está haciendo jirones. No puedo más. No lo resisto más. Estoy cansada y enfadada. Como mis compañeras y compañeros. Ni más ni menos. Igual.

Porque estoy furiosa y porque tengo ojos y tengo alma, esta noche, a las once y media cojo un autobús a Madrid. Lo que ocurra el lunes, francamente, querida, me importa un bledo.

12 comentarios:

  1. Gracias Belén , lo has explicado muy claramente, lo compartimos..

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  2. Gracias. Animo! Nacho. Madrid. Nos vemos!

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  3. Triste y terrible! contad con el apoyo de todos los compañeros.
    Luis

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  4. Que rabia me ha dado leer esto. Total y absoluto apoyo, y esa rabia....esa rabia será la que nos permita que se nos oiga mejor mañana, que no le quepa a nadie la menor duda.

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  5. con "alma y furiosa", me emociona, ole. sigamos adelante ....un abrazo muy fuerte.

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  6. Mañana tendré todo mi corazón en Madrid, el mismo corazón que se tortura viendo las mismas cosas que tú día a día. El mismo que se pregunta lo mismo que tú: ¿es que no hay ojos, no hay oídos?
    Me va a doler muchísimo perderme el viaje de mañana a Madrid, pero todos nosotros caminaremos mañana unidos por un mismo color, aunque sea en la distancia.
    Y el lunes... Bueno, el lunes ya se verá, que cada día trae sus propios problemas...

    Saludos y ánimo!!!

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  7. Animo Belen... Yo desde la provincia mas despoblada y abandonada del Pais, tambien parto a Madrid esta tarde, porque el alma tambien se me parte y porque creo que somos la voz d tus X Y Z... Porque aqui nosotros aqui tenemos a sus homologos y nos duelen. Me reconforta siempre tu blog y tu animo. Somos+

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    1. ¡madrid estará mañana que no cabrá un alfiler¡, lo saben ,por eso nos amedrentan.
      SOMOS++++++
      NO A LOS RECORTES, Y TAMBIÉN LA DIMISION INMEDIATA DE ESTE GOBIERNO.
      Amparo.

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  8. Con este tipo de cosas demuestran que son ellos los que nos tiene miedo a nosotros. Otro motivo más para seguir movilizándonos. Ánimo

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  9. Veo que en Almería los trabajadores realizan las mismas funciones que en Zaragoza...y en todos los sitios hay un jef@ diciendo como reivindiquéis os váis a enterar...

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  10. Como siempre, Belén, has puesto "el dedo en la llaga". Gracias, compañera.

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  11. Despues de tanto y tanto esfuerzo, implicacion,dedicacion, empeño,...por el desarrollo de los SS.CC y la atencion a las personas, tenemos que llegar a esto "que pena " tanta sutileza y su deseo es ponernos de rodillas y lo peor es que creen que lo pueden conseguir...." animo"

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