viernes, 30 de noviembre de 2012

Carta a un político catalán

 

Un diputado de Ciudadanos pregunta en el Parlamento Catalán por el bilingüsmo. Mas responde:

“Estos niños y niñas, sacrificados bajo el durísimo yugo de la inmersión lingüística en catalán sacan las mismas notas de castellano que los niños y niñas de Salamanca, de Valladolid, de Burgos y de Soria. Y no le hablo ya de Sevilla, de Málaga, de Coruña, etcétera. Porque allí hablan el castellano, efectivamente, pero a veces a algunos no se les entiende. A veces no se les acaba de entender del todo, pero hablan castellano".

Estimado / a político / a catalan / a:

Llevo año y pico escribiendo este blog y he intentado por todos los medios no tocar este tema. Ya no puedo más. Me dirijo a usted por escrito, creo que así me entenderá. Disculpe si cometo algún error ortográfico, ya sabe usted que las niñas y niños andaluces de ayer y hoy andamos más bien escasos de conocimiento.

Me tendrá que perdonar si en algunos momentos no es mi cabeza sino mis tripas las que hablan. Sabe usted que los andaluces somos de natural folklórico y no solemos preocuparnos por asuntos de enjundia como la política; preferimos más bien tocar las palmas, bailar sevillanas, pasar la mañana en el bar y nos gusta poco la polémica. El calor y nuestro ADN nos llevan a darle la razón al vecino por tal de no discutir, aunque perdamos en la refriega. Así nos va.

Cada vez que hay elecciones, crisis, huelgas, partidos de fútbol, torneos de Castellets, competiciones de Sardana, la Mona de Pascua o el día de Sant Jordi tiene que aparecer algún político (o política) catalán poniéndonos a los andaluces literalmente a parir. Es cierto que Esperanza Aguirre o Ana Mato también han soltado alguna que otra perla, pero lo de muchos políticos catalanes, no me lo niegue, roza lo obsesivo: Duran i Lleida ha atacado a los andaluces, Joan Puigcercós ha atacado a los andaluces, Carod Rovira ¡que es medio aragonés! ha atacado a los andaluces, Jordi Pujol ha atacado a los andaluces,  también la diputada catalana del PP, Montserrat Nebrera,  nos ha atacado a los andaluces.y Artur Mas ataca, nuevamente, a los andaluces. ¿Pero qué es lo que les hemos hecho?

Que yo recuerde, si algo hemos hecho es trabajar en sus fábricas, segar sus campos, recolectar sus frutos, cuidar a sus hijos, construir sus casas, cargar y/o repartir sus productos, limpiar su mierda suciedad en oficinas y calles, y, en definitiva, contribuir, con trabajo e impuestos, a construir la Cataluña, perdón, Catalunya de hoy.

Es normal que ya no seamos bienvenidos. Afortunadamente para ustedes ahora existe mano de obra aún más barata: ecuatorianos, peruanos, bolivianos, chinos, senegaleses o malís. Estos últimos son sus favoritos, ciudadanos de un África presa del hambre y de la desesperación, esos a los que ustedes les regalan camisetas del Barça y les hablan de la tierra prometida.

Yo no le voy a recordar, porque ya lo sabe, la situación económica en la que políticos como usted han dejado a la tierra que tanto dicen amar. Tampoco voy a disertar sobre la maniobra, burda y torticera, hasta para una ignorante como yo, que significa sacar la independencia a colación cada vez que tienen que tapar sus vergüenzas, costumbre ésta de desviar la atención tan de moda últimamente. No voy a recordar los pactos de gobernabilidad con los distintos gobiernos de la nación y los pingües beneficios que dichos arreglos han supuesto.

No es, asimismo, mi intención llenar esta carta de insultos y descalificaciones, ni siquiera para pedirles, sí, a ustedes, que se saquen la pelota de ping pong cuando hablen castellano. En eso, como en muchas otras cosas, los andaluces no solemos prodigarnos. Es más, le diré, para su conocimiento, que nuestro himno es una joya, entre otras cosas, por la frase "sean, por Andalucía, libres España y la Humanidad". Somos así de tontos por desear algo bueno para aquellos que viven fuera de nuestras fronteras, ¡con lo bien que se vive calentito dentro del Hecho Diferencial! 

Y tan legos:

- Por cada Salvador Seguí, tenemos un Blas Infante.
- Por cada Salvador Dalí, tenemos un Pablo Picasso.
- Por cada Salvador Espriú, tenemos un Federico García Lorca.
- Por cada Mercè Rodoreda, tenemos una María Zambrano.
- Por cada Lluis Llach, tenemos un Carlos Cano.
- Por cada Silvia Munt, tenemos una Ana Fernández.

Podría incluir en esta carta nombres como Rocío Jurado, Camarón de la Isla o Paco de Lucía, artistas que posiblemente no serán dignos de su consideración, pero nos transportado a algunos con su arte hasta el éxtasis.

No quiero despedirme sin pedirle un favor: como sé que es usted un habitual del Congreso de los Diputados, en uno de sus múltiples sesiones en esta cámara, acérquese a la Sala de Oradores, que recibe ese nombre porque allí están colgados los cuadros con el retrato de los mejores oradores que han pasado por el Congreso ¿sabe usted quiénes son mayoría? Los políticos andaluces, esos a los que no se les entiende cuando hablan. Uno de ellos era Emilio Castelar.

No nos comprendan, no nos respeten, no nos quieran, pero, por favor, déjennos en paz, arreglen el caos de comunidad que tienen y dejen de incendiar con su xenofobia de una puñetera vez. Por ese orden. La ciudadanía catalana lo merece.

Hasta la semana que viene.

(Enlace a página de un fantástico catalán, Viçent Navarro, que hace un interesante análisis de las elecciones...)



"Cuántos días baldíos
haciéndome pasar por lo que soy.

Máscara sin memoria, líbrame
de parecerme a  aquel que me suplanta.

Uno solo será mi semejante".

José Manuel Caballero Bonald.
Premio Cervantes 2012. Andaluz. 




 Camarón de la Isla y Paco de Lucía. Andaluces.
"Como el agua"

viernes, 23 de noviembre de 2012

Conmemoraciones, mamarrachadas y sentido común

Hola de nuevo:

Cartel conmemorativo de CC.OO.
Este domingo se “celebra” el día internacional contra la violencia de género. Como es tradición, cada vez que se conmemora, por así decirlo, algún tema relacionado con las mujeres aparece el típico tío diciendo “¿y por qué no se conmemora el día del hombre maltratado?” o “¿por qué se celebra el día de la mujer trabajadora, es que los hombres no trabajamos?” o cualquier otra mamarrachada por el estilo. Sí, he dicho mamarrachada. Porque si es una mujer la que suelta estas cosas ya es que no le pongo ni nombre, vaya.


Harta como estoy de escuchar una y otra vez este tole-tole (otra expresión procedente del rico acervo lingüístico del Poniente Almeriense) me he decidido a tratar de explicar, desde mis cortas luces por qué es necesario conmemorar días como éste.

Podría echar mano de la estadística y volcar los datos que existen sobre la cantidad de mujeres que han denunciado por violencia a sus parejas o también podría colocar en times new roman 60  el número de mujeres muertas a manos de sus parejas en lo que va de año, que, por cierto, son 43, según las estadísticas oficiales. Otras estadísticas dan la cifra de 50 mujeres ya que algunos de los asesinatos están aún siendo investigados.

Podría echar mano de la sociología y hacer una disertación sobre cómo la sociedad actual avanza hacia la bifurcación posmoderna, o dicho de otro modo, el proceso por el que caminamos hacia la dialéctica de la hipermodernidad y la tradición de manera simultánea; este fenómeno tiene como consecuencias una impregnación progresiva de los valores más rancios del machismo. A otra entrada me remito (me encanta esto de citarme a mí misma)

Podría echar mano de la teoría feminista e intentar describir la marginación a la que esta sociedad heteropatriarcal nos somete a las mujeres de este país.

Podría echar mano de mi experiencia como trabajadora social y tratar de explicar cómo son las marcas del rostro de una mujer a la que acaban de pegar una paliza, cómo tiemblan sus manos, cómo es su voz, qué dicen sus ojos y cuál es su expresión, encorvada en la silla, aterrorizada por el psicópata con el que convive y muerta de ridículo por contar su infierno a otra mujer que probablemente no la va a entender y que posiblemente pensará que es una inútil por no abandonar a semejante espantajo.

Pero sólo quiero echar mano de mis vivencias como mujer y de mi sentido común, el menos común de los sentidos. Decir que la violencia hacia las mujeres es un fenómeno infinitamente más preocupante que el maltrato que los hombres puedan padecer es de sentido común. Afirmar que las mujeres somos las mayores perjudicadas por las "políticas familiaristas" es de sentido común. Denunciar que las mujeres nos encontramos en situación de desigualdad es de sentido común.

Porque esas situaciones existen, son necesarios días como el día 25 de noviembre, que nos recuerden que las mujeres muertas no son números, tienen un nombre y tenían una vida antes de que un infraser decidiese quitársela. Que si el maltrato es una lacradelasociedad no es por arte de birlibirloque, es porque muchas mujeres, y hombres también, han denunciado sin descanso una problemática sangrante que hace muy pocos años se quedaba entre las cuatro paredes de esta España mía esta España mía esta España nuestra. ¡Que hace muy pocos años las mujeres no podíamos ni abrirnos una cuenta en un banco, carajo!.

Ya está bien de mamarrachadas.

Hasta la semana que viene.


Os recomiendo este corto, es un poco largo pero es muy bueno.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Entrevista Motivacional y tal

Hola de nuevo:

Aquí sigo yo a lo mío, ajena a huelgas, manifestaciones y otras nimiedades por el estilo. Como adelanté en el capítulo digo en la entrada anterior, hoy toca explicar, hasta donde sé, algunas nociones sobre Entrevista Motivacional, aunque los cero comentarios de la entrada anterior me tienen acojonadilla, la verdad. ¿A ver si me creo que te estoy vendiendo el elixir de la juventud y esto te resulta un coñazo insoportable? Espero que no (glups)

(Por cierto, el policía que le abrió la cabeza al niño de 10 años se podría haber metido la porra por el culo ojo ¿no?. Se admiten opiniones sobre si el niño tendría que haber estado o no en la manifestación...)

Recordemos, para comenzar, que el modelo transteórico es una síntesis de ideas de distintas escuelas psicoterapeúticas y tiene como objetivo el cambio en conductas adictivas. Este modelo adopta como técnica de intervención la Entrevista Motivacional, desarrollada por Miller y Rollnick en el libro cuya portada puedes ver.
Los autores definen la motivación como el estado de disposición para cambiar, que fluctúa de un momento a otro, o dicho de otra forma, la probabilidad de que una persona comience y continúe adhiriéndose a una determinada estrategia de cambio.

Así, debemos entender la motivación como un estado y no como un rasgo de personalidad.

Si consigo explicar correctamente la secuencia del asunto, lo vas a captar de inmediato. Verás: las personas acudimos a profesionales porque hay conductas que no somos capaces de cambiar por nosotros mismos, y eso ocurre porque en toda conducta adictiva (o problemática) hay elementos positivos que ayudan a su mantenimiento; podemos establecer, por tanto, que las personas, frente a las conductas adictivas, nos mostramos más o menos ambivalentes.

La ambivalencia es incómoda, eso es bueno para nuestros objetivos; si nos encontramos cómodos con nuestra situación actual ¿para qué cambiar? Por ello es fundamental, desde esta técnica, "crear incomodidad".  Eso se consigue indagando, en primer lugar, sobre qué aspectos son los positivos y los negativos para el individuo acerca de su conducta adictiva, digo para el individuo y no para el profesional.

Así, la exploración es una parte muy importante de la entrevista. El conocimiento de los factores que agradan y desagradan a la persona con respecto a su problema nos lleva al objetivo central de la entrevista motivacional, que no es otro que trabajar esos aspectos positivos y negativos para... despertar la discrepancia interna (¿cómo te has quedado?). La discrepancia interna provoca incomodidad y esta incomodidad es la que nos motiva a cambiar.

Hay que evitar, según esta técnica, la reactancia, es decir, la sensación del cliente de que se le está empujando a hacer algo que realmente no quiere hacer, por ello, es muy importante evitar las resistencias; hablando en plata, defender un argumento por parte del profesional no lleva a ningún sitio, al contrario, provoca el "atrincheramiento" del cliente; la discrepancia, insisto,  hay que generarla en su interior para promover el cambio a través de la autoeficacia, otro de los principios de la entrevista motivacional. Veámoslos de forma resumida. Son:
  1. Expresar empatía (que no simpatía)
  2. Desarrollar discrepancia.
  3. Evitar el enfrentamiento.
  4. Manejar la resistencia.
  5. Apoyar la autoeficacia.
Miller y Rollnick proponen algunas estrategias para facilitar el incremento de la motivación y el desarrollo de los procesos de cambio, no las voy a explicar aquí que se me hace eterno, pero te animo a que las leas porque son bastante prácticas. Es más, te animo a que leas el libro, sobre todo si trabajas en atención directa porque seguro que te ayudará mucho.

Hasta aquí mi escrítulo sobre entrevista motivacional. Espero haber despertado tu interés. Por mi parte, estoy agotada, no estoy acostumbrada a escribir entradas tan sesudas. Me ha costado ponerme porque me gusta más decir tonterías, pero es importante mirar de vez en cuando hacia otros lugares; me preocupa, ya lo he dicho muchas veces, que tan volcados como estamos con la profesión, olvidemos la disciplina.

Hasta la semana que viene.

PD. Si quieres conseguir el libro de Miller y Rollnick en PDF está circulando en la red, o lo mismo alguien lo tiene y te lo envía. Yo estoy por proteger los derechos de autor. Para otras cuestiones: belennavarro@cgtrabajosocial.es

sábado, 10 de noviembre de 2012

Modelo Transteórico (a bocajarro)



Hola de nuevo:
         
           Lo prometido es deuda, pública y soberana. Y como yo soy muy de pagar que para eso soy españolita y proletaria, aquí va mi entrada sobre el modelo transteórico. Disculpa el retraso, tengo a mi madre (que solo hay una) enfermilla y he tenido que compaginar rutina diaria con hospital, así que estoy como unas castañuelas.

Debo comenzar aclarando la diferencia entre Modelo Trasteórico y Entrevista Motivacional. Como todos sabemos, los modelos o paradigmas son interpretaciones de la realidad que nos guían para la acción profesional. Yo siempre pongo el ejemplo de que actuar según un modelo u otro es como colocarse unas gafas que nos permiten ver la realidad desde una óptica determinada.

¡Ojo! ¡Que nadie piense que no tengo una definición completa de lo que es un modelo, eh! Mira que tengo el libro de Viscarret y el de Du Ranquet, ambos muy clarificadores en lo que a modelos se refiere, pero es que soy muy vaga y además la entrada se me va a hacer interminable.

El modelo transteórico, de Prochaska y DiClemente es, pues, la herramienta que vamos a utilizar para comprender y abordar el cambio de conductas, sobre todo en conductas adictivas, con o sin sustancia. La Entrevista Motivacional, por otra parte, es la herramienta que nos ayuda a través de la técnica de la entrevista propiamente dicha a motivar a la persona hacia el cambio que ella se dispone a emprender. Resumiendo:

-      Enfoque: transteórico
-      Estilo: motivacional.

Dicho esto, vayamos al meollo. El proceso de cambio realizado intencionalmente por una persona desde conductas menos saludables a otras más saludables, se ha comprendido en ocasiones, como si de un movimiento de estado estable a otro se tratara. Esta conceptualización dicotómica, no tiene en cuenta la dinámica previa y posterior del proceso, lo que conlleva una pobre comprensión del fenómeno y serias dificultades a la hora de intervenir en su optimización.

A partir de sus estudios sobre los procesos esenciales del cambio utilizados en las distintas escuelas psicoterapéuticas, Prochaska y Diclemente proponen el denominado "modelo transteórico del cambio de las conductas adictivas" que pretenden satisfacer las demandas citadas. Dicho modelo en su versión más actualizada se articula tridemensionalmente integrando estadíos, procesos, y niveles de cambio, fundamentando lo que algunos autores denominan metaparadigma de la recuperación de las conductas adictivas.

Hablando en plata: cuando decidimos abandonar una conducta adictiva, por ejemplo, el tabaco, las personas no pasamos de la dependencia a la abstinencia, así, sin más, sino que realizamos intentos y nos posicionamos en diferentes momentos; a estos momentos o fases es a lo que los autores denominan estadíos del cambio.

Los estadíos del cambio, según los autores son:

·        Precontemplación: En este estadío los adictos no se plantean modificar su conducta ya que no son consciente (o lo son mínimamente), de que dicha conducta representa un problema. No se trata pues, de que no puedan hallar una solución, sino de que no pueden ver el problema, por lo que no acuden a tratamiento o si lo hacen es presionados por circunstancias ambientales, abandonando el cambio en cuanto disminuyen dichas presiones.

·        Contemplación: En este estadío los adictos son consciente de que existe un problema considerando seriamente la posibilidad de cambiar, pero sin haber desarrollado un compromiso firme de cambio. Aunque su actitud ante la adicción es ambivalente, se encuentran más abiertos a la información sobre su comportamiento adictivo.

·        Preparación: Este estadío se caracteriza por ser la etapa en la que el adicto toma la decisión y se compromete a abandonar su conducta adictiva, así como por ser la fase en la que se realizan algunos pequeños cambios conductuales (disminución de dosis, por ejemplo) aunque dichos cambios no cumplan el criterio (abstinencia, por ejemplo) para considerar que se encuentra en la fase de actuación.

·        Acción: Se trata de la etapa en la que el individuo cambia, con o sin ayuda especializada, su conducta y el estilo de vida asociado con el objetivo de superar su adicción. Esta etapa requiere un compromiso importante, además de una considerable dedicación de tiempo y energía, implicando los cambios conductuales más manifiestos.

·        Mantenimiento: En este estadío, el individuo trata de conservar y consolidar los cambios realizados en la etapa anterior, intentando prevenir una posible recaída en el comportamiento problemático, por lo que no consiste en una ausencia de cambio sino en una continuación activa del mismo.

         La cuestión, según el modelo, estriba en saber ubicar correctamente en qué estadío se encuentra la persona y a través de la entrevista motivacional, acompañarla hacia la siguiente fase del proceso terapéutico.

         Los estadíos del cambio, por tanto, se refieren a la dimensión temporal del proceso, pero el modelo baraja otras tres variables más: las estrategias o procesos, los niveles del cambio y los marcadores del cambio. Te lo explico en este gráfico y así no me pongo pesada:

            No te agobies por el tamaño del gráfico, si pulsas sobre la imagen se hace más grande.

            ¿Por qué me parece tan interesante este modelo? Te preguntarás. Pues me parece muy interesante la noción de estadíos del cambio y creo que no es solo aplicable a las conductas adictivas, sino a otras problemáticas, como por ejemplo, la violencia de género. De hecho el modelo se está probando con mujeres víctimas de violencia.

             Los autores del libro en el que aparece el modelo tal y como yo te lo he contado son Juan Díaz Salabert, Carlos Liébana Molina y Francisco Luque García, del Centro de Drogodependencias de Málaga. De ellos son los textos en cursiva y como son gente muy competente me van a enviar el libro en PDF, yo, con su permiso, lo colgaré y podrás profundizar en la materia, ya que un blog no da para tanto.

              Por mi parte, si quieres que te aclare algo, no tienes más que insertar tu comentario y yo trataré de responder ¡no me lo pongas muy difícil que no soy una experta!

              Espero que al menos esta entrada tan asperísima haya suscitado tu interés. Lamento comunicarte que la siguiente se la dedicaré a la entrevista motivacional, que no solo de criticar al PP vive el hombre (y la mujer)

              Con una pena muy honda porque hay un suicidio más, derivado de los desahucios, me despido. ¡Espero verte por aquí que me lo estoy currando, eh!

               Hasta la semana que viene.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Aunque no me lo pida el cuerpo, es Halloween

Hola de nuevo:

Qué coñazo de Halloween. No he visto una tradición importada más absurda en los días de mi vida que la puñetera fiesta ésta . La chiquillería por todas las calles vestida de tren del miedo y pidiendo losh chuchesh con lo del "¿truco o trato?", que, por cierto, nadie sabe lo que significa y no es más que "o chucherías (trato) o gamberrada en tu fachada (truco)" . Además, en mi pueblo la cosa ha degenerado hasta el punto de que son los niños marroquíes los que llevan pidiendo garguerías desde el lunes, pero vestidos de Messi o Iniesta. La interculturalidad es lo que tiene.

Dejo aquí el tema, que me conozco y termino colgando fotos de Rajoy a lo Walking Dead, otra cosa americana a la que no le encuentro el menor interés, es más, me da un asco de los zombies...

En varias ocasiones he comentado lo mucho que me preocupa la caída de brazos de nuestras familias con respecto a la situación actual. Es habitual escuchar a la clientela decir que es inútil buscar trabajo y demás. En parte no les falta razón, pero por eso mismo creo que, además de movilizarnos por los derechos de ciudadanía, en estos tiempos los trabajadores sociales debemos incluir en nuestros actos profesionales un aporte extra de motivación, como la leche con calcio.

Por esa razón, hace tiempo que vengo leyendo cosillas sobre relación de ayuda para ver si logro hacerlo mejor, que no es difícil. También me gusta asistir a cursos de formación sobre estos temas y hace poco tuve la suerte de realizar uno que me gustó bastante, a pesar de que el título no presagiaba nada bueno: prevención de drogas en adolescentes.

En el curso se explicaron dos temas muy interesantes: el primero, que la distinción entre prevención y tratamiento ya casi ni existe, sobre todo, teniendo en cuenta que los tratamientos van dirigidos sobre todo a la reducción de riesgos y daños. Pero lo mejor del curso fue el modelo de intervención que han puesto en marcha los ponentes con sus clientes. Se trata del Modelo Transteórico (de motivación al cambio) desarrollado por Prochaska y DiClemente. Se trata de un modelo poco directivo (no creo en la existencia de modelos no directivos, Rogers, perdóname) y cuyo estilo de entrevista es el estilo motivacional de Miller y Rollnick.

Si me lo permites, voy a dedicar las dos próximas entradas al Modelo Transteórico y a la Entrevista Motivacional respectivamente, aunque no es lo que me pide el cuerpo. Lo que me pide el cuerpo es hablar de cómo las mujeres solteras y/o lesbianas hemos sido apartadas de los tratamientos de fertilidad, me pide el cuerpo hablar del decreto por el cual los laborales fijos podemos estar en la puta calle en un abrir y cerrar de ERE, me pide el cuerpo hablar de cómo se está legislando para que las redes sociales y los que las usamos estemos cada vez más censurados, me pide el cuerpo hablar de cómo el gobierno se está cargando los servicios sociales, en los que vivo 7 horas y media cada día y cada día me hacen crecer como persona. Me pide el cuerpo incluso hablar de cómo el gobierno persigue a mis compañeras y compañeros de Izquierda Unida, acusándolos de asaltos a colegios no cometidos, por poner uno de cien mil ejemplos.

Pero resulta que mientras este gobierno-apisonadora se va cargando todo aquello que se le pone por delante del yugo y las flechas, hay familias que hoy más que nunca necesitan profesionales a la altura. Y es nuestra obligación intentarlo, hasta que el ERE nos separe.

Hasta la semana que viene.

PD. Vaya desde aquí mi pésame por la muerte de las tres chicas que han fallecido en esa fiesta de Madrid. Mucha gente tiene cosas que explicar.