viernes, 16 de noviembre de 2012

Entrevista Motivacional y tal

Hola de nuevo:

Aquí sigo yo a lo mío, ajena a huelgas, manifestaciones y otras nimiedades por el estilo. Como adelanté en el capítulo digo en la entrada anterior, hoy toca explicar, hasta donde sé, algunas nociones sobre Entrevista Motivacional, aunque los cero comentarios de la entrada anterior me tienen acojonadilla, la verdad. ¿A ver si me creo que te estoy vendiendo el elixir de la juventud y esto te resulta un coñazo insoportable? Espero que no (glups)

(Por cierto, el policía que le abrió la cabeza al niño de 10 años se podría haber metido la porra por el culo ojo ¿no?. Se admiten opiniones sobre si el niño tendría que haber estado o no en la manifestación...)

Recordemos, para comenzar, que el modelo transteórico es una síntesis de ideas de distintas escuelas psicoterapeúticas y tiene como objetivo el cambio en conductas adictivas. Este modelo adopta como técnica de intervención la Entrevista Motivacional, desarrollada por Miller y Rollnick en el libro cuya portada puedes ver.
Los autores definen la motivación como el estado de disposición para cambiar, que fluctúa de un momento a otro, o dicho de otra forma, la probabilidad de que una persona comience y continúe adhiriéndose a una determinada estrategia de cambio.

Así, debemos entender la motivación como un estado y no como un rasgo de personalidad.

Si consigo explicar correctamente la secuencia del asunto, lo vas a captar de inmediato. Verás: las personas acudimos a profesionales porque hay conductas que no somos capaces de cambiar por nosotros mismos, y eso ocurre porque en toda conducta adictiva (o problemática) hay elementos positivos que ayudan a su mantenimiento; podemos establecer, por tanto, que las personas, frente a las conductas adictivas, nos mostramos más o menos ambivalentes.

La ambivalencia es incómoda, eso es bueno para nuestros objetivos; si nos encontramos cómodos con nuestra situación actual ¿para qué cambiar? Por ello es fundamental, desde esta técnica, "crear incomodidad".  Eso se consigue indagando, en primer lugar, sobre qué aspectos son los positivos y los negativos para el individuo acerca de su conducta adictiva, digo para el individuo y no para el profesional.

Así, la exploración es una parte muy importante de la entrevista. El conocimiento de los factores que agradan y desagradan a la persona con respecto a su problema nos lleva al objetivo central de la entrevista motivacional, que no es otro que trabajar esos aspectos positivos y negativos para... despertar la discrepancia interna (¿cómo te has quedado?). La discrepancia interna provoca incomodidad y esta incomodidad es la que nos motiva a cambiar.

Hay que evitar, según esta técnica, la reactancia, es decir, la sensación del cliente de que se le está empujando a hacer algo que realmente no quiere hacer, por ello, es muy importante evitar las resistencias; hablando en plata, defender un argumento por parte del profesional no lleva a ningún sitio, al contrario, provoca el "atrincheramiento" del cliente; la discrepancia, insisto,  hay que generarla en su interior para promover el cambio a través de la autoeficacia, otro de los principios de la entrevista motivacional. Veámoslos de forma resumida. Son:
  1. Expresar empatía (que no simpatía)
  2. Desarrollar discrepancia.
  3. Evitar el enfrentamiento.
  4. Manejar la resistencia.
  5. Apoyar la autoeficacia.
Miller y Rollnick proponen algunas estrategias para facilitar el incremento de la motivación y el desarrollo de los procesos de cambio, no las voy a explicar aquí que se me hace eterno, pero te animo a que las leas porque son bastante prácticas. Es más, te animo a que leas el libro, sobre todo si trabajas en atención directa porque seguro que te ayudará mucho.

Hasta aquí mi escrítulo sobre entrevista motivacional. Espero haber despertado tu interés. Por mi parte, estoy agotada, no estoy acostumbrada a escribir entradas tan sesudas. Me ha costado ponerme porque me gusta más decir tonterías, pero es importante mirar de vez en cuando hacia otros lugares; me preocupa, ya lo he dicho muchas veces, que tan volcados como estamos con la profesión, olvidemos la disciplina.

Hasta la semana que viene.

PD. Si quieres conseguir el libro de Miller y Rollnick en PDF está circulando en la red, o lo mismo alguien lo tiene y te lo envía. Yo estoy por proteger los derechos de autor. Para otras cuestiones: belennavarro@cgtrabajosocial.es

4 comentarios:

  1. Belén me parece muy interesante. Ya estaba leyendo algo sobre el transteórico porque pensé que me podía valer para mi ámbito (y porque me lo recomendaste anteriormente).
    Con respecto al niño en la manifestación...Por supuesto que tenía que estar: Acaso no son ellos el futuro? A los que más van a afectar los derroteros que está tomando esta España mía, esta España nuestra, va a ser a las nuevas generaciones (no las del PP, claro)

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  2. Sobre lo de menores en las manifestaciones: NO. Los exponemos a palos en la cabeza o pelotas de goma en un ojo. NO. A partir de los 18 años cada uno que decida, lo que está claro es que supone cierto riesgo.

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  3. El artículo 21 de la Constitución establece que una manifestación ha de ser pacífica, de lo contrario, la autoridad podrá prohibirlas. Si no se presuponía violenta y, por tanto, se podía celebrar, por qué no puede ir un niño. Además, no olvidemos que la agresión fue policial. Por otra parte, hay que ver lo exquisitos que nos ponemos con las manis pero lo de los niños en el futbol ni nos lo planteamos. Creo que lo que tenemos que exigir es la no extralimitación en sus funciones de los cuerpos de seguridad, en lugar de la posible negligencia por parte de los padres de este menor.Una manifestación es una muestra de libertad, es lo que nos queda a la ciudadanía para mostrar nuestra disconformidad. Por último, me parece muy peligroso que cale el discurso de que una manifestación puede suponer riesgo para tu integridad física porque invita a quedarse en casa ante el miedo a una agresión, que creo que es lo que este Gobierno, en el fondo, pretende.

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  4. Belén llevo tiempo leyéndote pero nunca había hecho un comentario. Soy adicto a tus escritos y a tu blog. Me ha llamado especialmente la atención la entrevista motivacional, de la que no había oído hablar así como la planteas (mea culpa, siendo trabajador social), así que conseguiré el libro y espero que me ayude en mi práctica profesional. Si es así, será gracias a ti!!

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