miércoles, 25 de diciembre de 2013

Por fin, Sheila

Hola de nuevo:

En estas fechas parece obligatorio hacer balance del año. Bien, hagámoslo: el año 2013 ha sido una mierda sucesión continuada de guantazos peperiano-gubernamentales a la ciudadanía y a la democracia; no parece que 2014 vaya a ser distinto, pero aquí seguiremos dando guerra. Hale, listo. A otra cosa.

En estas últimas entradas he ido describiendo, a retazos, un caso en el que vengo trabajando, el de una chica llamada Sheila. Habrá quién se pregunte por qué escribo sobre casos habiendo tantas cosas que denunciar, es cierto. Escribo sobre casos porque, además de resultarme terapéutico, quiero aportar mi grano de bit dando a conocer en el ciberespacio que los trabajadores sociales hacemos cosas más importantes que tramitar ayudas y papeles, que también.

Expliqué el caso en esta entrada, aquí. Posteriormente introduje el concepto triángulo dramático con la idea de ilustrar la intervención que vengo realizando, aquí. Si no quieres releer las entradas, cosa que entiendo perfectamente, el resumen de lo dicho hasta ahora es: Sheila es una chica muy joven, lesbiana, de Córdoba que se ha venido a Berja (Almería) con una pareja mayor que ella a la que ha conocido por internet, dejando atrás una vida normalizada para entrar en un mundo de cierta marginalidad. Los padres de Sheila han llamado al centro para que tratemos de convencer a la hija de que retorne a Córdoba y abandone a su pareja.

El concepto triángulo dramático me viene muy bien en este caso. Cuelgo de nuevo el cuadro que elaboré en la anterior entrada:
Opino que los profesionales de ayuda, en este caso los trabajadores sociales, no somos lo suficientemente conscientes del papel que juegan nuestras emociones en la intervención. Nada más lejos de mi intención hacer un alegato de la objetividad (es un término que me aterra), pero sí lo es subrayar la necesidad de poner la emoción en el plano de lo consciente y de usarla como una herramienta profesional.

Esto es: mi condición de homosexual, mal gestionada, puede impulsar que sitúe a Sheila como víctima de la persecución de sus padres, que no comprenden a su hija, y provocar que me asimismo me sitúe como salvadora de Sheila de ese acoso, ignorando los riesgos que existen en esa relación sentimental.

Mi compañero trabajador social (compartimos Berja, él unos barrios y yo otros) es padre, un padre entregado a sus dos hijas, muy sensibilizado con las problemáticas que afectan a la infancia. En su caso, es muy probable que, si no está atento y es el responsable del caso, se sitúe del lado de los progenitores de la chica y traten de ejercer juntos una labor de salvación de Sheila de las garras de la pareja, una mujer mayor que ha engañando a su joven e inocente hija.

Estos enfoques sobre el caso son enfoques propios de ojos no profesionales. Un ojo profesional sabe observar la dinámica general por encima de puntos de vista parciales; una mirada profesional sabe que las cosas no son blancas ni negras y trata de diferenciar las diferentes zonas de gris, como si de una carta fotográfica se tratase. Eso es lo que nos diferencia de los ojos no profesionales, que por desgracia cada día van proliferando como setas, que creen que esto del trabajo social es bastante fácil y que los que los dedicamos a esto somos unos memos que nos dejamos engañar por el primer desharrapado que se nos sienta en el despacho.

Consciente como soy de que debo ver el bosque y no los árboles, mi acción en este caso apunta hacia dos direcciones: la primera, hacer un reconocimiento a los padres acerca de que su preocupación es normal, pero advertirles a la vez de que una excesiva presión hacia la hija sólo conseguirá alejarla y en este momento es lo menos recomendable.

Con Sheila debo tratar de hacerle separar el hecho de que mantenga una relación homosexual con una mujer de un entorno marginal, de sus planes individuales de estudios, futuro, etc. Una cosa no debería ser incompatible con la otra (en teoría); si Sheila consigue compatibilizar ambas, la intervención habrá sido un éxito y si Sheila rompe con su pareja porque ésta le impide desarrollar su vida, también.

Por otra parte es muy importante que la pareja de Sheila no me considere un elemento hostil para la relación así que tendré que incluirla en todo momento durante la intervención, a fin de cuentas, es la persona que Sheila ha elegido para compartir su vida actualmente y hay que respetarlo por encima de todo.

Y así voy, tratando de recomponer este lío antes de que alguna de las partes haga saltar el caso en mil pedazos. Espero no ser yo.

¡Menuda entrada me he marcado el día de navidad, eh! Para contrarrestar, comparto un villancico que espero que te endulce el ladrillo de hoy. Disfruta de los tuyos, son lo mejor que tienes.

Quiero, por último, dedicar esta entrada a Begoña Salmerón, trabajadora social del Ayuntamiento de Berja, laboral fija, que ha sido despedida después de casi veinte años de servicio. ¡Gracias, Partido Popular! tu reforma laboral está siendo todo un éxito.

"Christmas Lights"
Coldplay

martes, 17 de diciembre de 2013

Pobreza energética

Después de una accidentada semana a pesar de encontrarme de vacaciones, hoy decidí no levantarme temprano. Quedarme en la cama escuchando la radio es un lujo del que tuve que prescindir cuando me embarqué en retomar estudios universitarios, así que hoy me atreví a remolonear un rato al calor del nórdico con la compañía de mi perrita, dándole vueltas a la entrada de hoy con Pepa Bueno de fondo. 
 
Me avergüenza confesar que mi perrita es de las que se suben a la cama, sé que está muy mal, que la maleduco y todo eso, pero el hecho es que la perra se sube; a mí me gusta sentir el calor de sus cuatro kilos y medio mientras la acaricio y ella cierra los ojillos como diciendo "qué bien".

En ese estado tan agradable nos encontrábamos las dos, ella dormitando y yo absorta contemplando la luz de la mañana, cuando oigo en la radio "izquierda plural" y me espabilo: "¡hombre, los míos, a ver qué dicen!"


Pepa Bueno realizaba una entrevista en su programa de la SER a Laia Ortiz, diputada del Congreso del grupo Izquierda Plural, a cuenta de una proposición de ley de medidas para prevenir la pobreza energética (puedes consultar la proposición aquí o un resumen, aquí). En esta entrevista Laia Ortiz ha definido la pobreza energética como la situación que sufre un hogar incapaz de pagar una cantidad de servicios de la energía suficiente para la satisfacción de sus necesidades domésticas y/o cuando se ve obligado a destinar una parte excesiva de sus ingresos y ha ofrecido los siguentes datos:

  • Según la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) y la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) un 10% de la población española sufre pobreza energética (4 millones de ciudadanos)
  •  La ECV de 2011 destaca que el 6% de la población no puede mantener su vivienda a una temperatura adecuada, porcentaje que se sitúa en el 8% el caso de mujeres que habitan solas.
  • Las cinco grandes compañías de suministro continúan obteniendo beneficios millonarios, que llegan a ser del 6,78% frente al 2,62% de las europeas, y ordenando el corte de suministros por deudas irrisorias.
  • En 2011 la pobreza energética fue responsable de entre 2.300 y 9.300 muertes prematuras frente a 1.480 provocadas por accidentes de tráfico. Las consecuencias de la pobreza energética son múltiples: la falta de calefacción afecta a la higiene, la salud (dilema «heat or eat», afecciones respiratorias, etc.) y, a menudo, genera sobremortalidad y sobreendeudamiento, así como aislamiento social y geográfico.
Más allá de esos datos, me ha clavado un cuchillo en el alma escuchar los menos siete grados de Guadalajara, a una mujer de Madrid con cinco hijos que los ducha a pares para no gastar, acordarme de las familias de Berja con cortes de luz, de agua, con multas de miles de euros por reenganchar un servicio básico para la supervivencia, al que nunca podrán acceder de nuevo.

Me he sentido culpable por escuchar esta tragedia arrebujada en el nórdico y me he puesto a llorar como una imbécil al pensar en todas esas personas, más tarde me he cabreado por el llanto y por sentirme culpable por no pasar frío; he pasado por todos los estados emocionales negativos en cinco minutos hasta terminar por levantarme de un salto, con las tripas negras acordándome de que Aznar es consejero de Endesa, Felipe González de Gas Natural, Acebes de Iberdrola o yo que sé, y así, tantos y tantos beneficiados de la puerta giratoria, gentuza miserable y malnacida a la que no les importa que en 2011 en España haya estimadas entre 2.300 y 9.300 muertes prematuras por frío, porque ni siquiera ven desde sus Mercedes, sus yates, sus chalets, en definitiva, sus búnkers capitalistas a la gente durmiendo en la calle, en los cajeros, a las ancianas solas en su salita, cubiertas por mil y una mantas frente a la tele apagada, a las niñas y a los niños que van al colegio con ropa de verano y a las mujeres que acuden a la fuente por agua, como si estuviésemos en Sudán.

En fin, hoy al final me he levantado, temprano, a escribir.

El viernes, Sheila...

sábado, 7 de diciembre de 2013

Píldora de conocimiento nº 1: triángulo dramático

Hola de nuevo:

La semana pasada comencé a describir un caso en el que vengo trabajando y me vino a la cabeza el concepto triángulo dramático, que he aprendido recientemente en unas sesiones de supervisión de equipos con Roger Brufau, psicoterapeuta y profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona, del que ya te he hablado. Como buen catalán, no me paga por publicitarlo (me permito este chiste con él en represalia por el suyo sobre los andaluces y las siestas, ¡habráse visto decir que los andaluces dormimos largas siestas! Estos catalanes son todos unos prejuiciosos...)

Al hilo del aprendizaje de la idea esta del triángulo dramático, se me ha ocurrido abrir una nueva sección en este blog, a la que denominaré Píldora de Conocimiento.

Esto de las píldoras de conocimiento no me lo he inventado yo, aunque podría ser el caso (mi momento modesto de la entrada no puede faltar); se trata de una nueva herramienta en formación que viene a consistir mahoméno en el aprendizaje de ideas o herramientas concretas de manera muy sintética y con una aplicación eminentemente práctica. Un ejemplo, aquí.

Así, aquellos conceptos concretos que vaya aprendiendo y considere de utilidad para nuestra acción profesional los iré explicando es este blog, en este formato pastillero.

¡Que rulen las pirulas!

Ejem, ejem, vayamos con la primera: el triángulo dramático. Es un concepto elaborado por Steve Karpman, psicólogo discípulo de Eric Berne, creador del Análisis Transaccional. Karpman establece que en algunas ocasiones, las personas entramos en juegos relacionales disfuncionales, que él denomina triángulos dramáticos, en el que se representan tres papeles:

Explica Lluis Camino en un interesante artículo sobre este concepto, (aquí): "como las personas que interpretan los tres roles del Triángulo acaban siempre sintiéndose mal, generalmente intentan mejorar cambiando de rol:
  • El Salvador cansado de salvar pasará a perseguir a la Víctima.
  • La Víctima intentará salir de su pasividad persiguiendo al Perseguidor o al Salvador.
  • El Perseguidor acabará teniendo mala conciencia y esto le llevará a hacer de Salvador." 
¿Nos hemos visto reflejados en alguno de estos papeles? Seguro que sí, sobre todo como Salvadores en el desempeño profesional, incluso suele ocurrir, a veces, que una vez que el papel de salvador nos tiene completamente agotados nos deslizamos hacia el rol de perseguidor de la víctima, en este caso de la persona atendida. También ocurre que la víctima pasa a ser perseguidora (por ejemplo, del profesional)

La cuestión fundamental: ¿cómo salir del triángulo dramático? Acey Choy diseñó en 1990 la herramienta triángulo del ganador:

Fuente: http://lluiscamino.com/sites/default/files/Triangulo_Dramatico.pdf

Usaré estas dos herramientas para explicar cómo estoy tratando de ayudar a Sheila, que es la chica cuyo caso describí la semana pasada, eso sí, lo dejo para la próxima semana y que te dé tiempo a digerir tanto triángulo y tanto drama.

Me da un cierto pudor, mezclado con mucha alegría, despedirme comentándote que un trabajo mío de investigación ha sido premiado en el Concurso Documentos de Trabajo Social, convocado por el Colegio de Trabajo Social de Málaga. Si quieres ver el fallo del jurado, puedes hacerlo aquí. Una vez que el trabajo esté publicado lo enlazaré por si quieres echarle un vistazo. Trata sobre tipologías de clientes; el blog ha sido una fuente muy importante de inspiración, así que te doy las gracias por la parte que te toca.

Hasta la semana que viene, te dejo con una canción que me encanta escuchar cuando estoy contenta.

REM
"Shiny happy people"

viernes, 29 de noviembre de 2013

Sobre responsabilidad

Hola de nuevo:

Una de las muchas posibilidades que ofrece escribir en un blog es la de intercambiar o complementar ideas con otras personas, así que hoy te propongo reflexionar al hilo de una entrada en otro blog y de paso te presento un caso nuevo en el que estoy interviniendo ¿qué te parece?

La entrada la escribe Joaquín Santos, trabajador social y bloguero, en el suyo; en ella relaciona el concepto de libertad con nuestra intervención profesional. Puedes leerla aquí.

Recojo este fragmento, especialmente interesante:
 
 (…) nuestra profesión, desde su origen, tiene claro que debe intervenir generando la autonomía de las personas con las que intervenimos, respetando, por lo tanto, su libertad, lo que implica también intervenir sin un juicio previo de las personas y sin tener previsto, de una forma prejuiciada lo que queremos hacer o conseguir. No somos el que enseña o el que determina sino el que facilita, el que acompaña, el que posibilita, el que interroga, no el que determina, de forma directiva, lo que es conveniente para las personas. Sin embargo, a menudo, en la práctica diaria, acabamos entregando "recetas" a diestro y siniestro, a veces obligados por las circunstancias, a veces porque no nos atrevemos a hacer otra cosa: en ocasiones pasotas, en otras salvadores...

Por tanto, su conclusión es:

“Lo que garantiza la libertad es la inexistencia de un dueño, de un señor que rija los destinos, que pueda modificar lo que verdaderamente quieres hacer. Libertad es, por lo tanto, autonomía y desarrollo de esta capacidad”.

Quiero continuar el planteamiento de Joaquín ampliando la idea de libertad en asociación con la idea de responsabilidad en estos términos: las personas somos libres para actuar de manera autónoma porque se nos presupone responsables de nuestros actos, es decir, podemos elegir ya que nuestra mayoría de edad nos dota de la madurez y el raciocinio suficiente para actuar de acuerdo con criterios adecuados a nuestras necesidades y deseos. Las niñas y niños no son totalmente libres de obrar según su criterio al no poseer la madurez intelectual y emocional que les permita actuar de manera responsable, como ocurre con aquellas personas que padecen demencias o trastornos graves. Somos tan libres, en definitiva, que podemos marcharnos de un hospital con una herida abierta si solicitamos el alta voluntaria.

Fuente: tumundoescolar.net
Dicho en otros términos: nuestros usuarios, o mejor, los ciudadanos a las que atendemos pueden actuar como mejor les convenga aunque sus actos no estén acordes a nuestro criterio porque son responsables de los mismos. Ellos, a la postre, son los que pagan las consecuencias de una mala elección y no nosotros. Tanto si nos gustan sus elecciones como si no, nosotros nos marchamos a las tres a nuestro domicilio y ellos siguen respirando, sufriendo, riendo, amando, en definitiva, viviendo.

A veces se nos olvida todo esto, creo, y se nos olvida que es su vida la que comparten con nosotros y no la nuestra (Roger Brufau dixit). Son libres de retirarse, son libres incluso de mentir porque la responsabilidad que conlleva la decisión es suya y nuestro es el derecho a rechazar el papel de máquina de la verdad, papel tras el que jamás se podrá cimentar una relación de ayuda. Aprovecho para recomendar intensamente la entrada sobre la mentira en el blog de Pedro Celiméndiz, también trabajador social, aquí.

Si actuamos como profesionales con la convicción de que las personas son libres de tomar decisiones porque son responsables de las mismas, el enfoque cambia. En primer lugar, nos libraremos de la pesada carga que supone ser las madres de todas y cada una de las familias de servicios sociales y, en segundo lugar, evitaremos numerosos sesgos personales y conductas paternalistas que pervierten una relación profesional respetuosa y operativa.

Relacionado con todo esto, es muy útil conocer una herramienta utilizada en psicología, denominada triángulo dramático. La próxima semana hablaré de ella en el marco de un caso en el que estoy trabajando en estos momentos: Sheila.

(Como siempre, el caso ha sido distorsionado hasta tratar de hacerlo irreconocible. Sólo me quedo con la problemática que me interesa resaltar)

Sheila tiene 18 años y viene de Córdoba porque se ha enamorado de una chica del pueblo de 30 años, Carmen, a la que ha conocido por internet, abandonado su casa, a sus padres y sus estudios.
La chica de la que se ha enamorado no tiene trabajo y proviene de una familia desestructurada; ambas se han ido a vivir a un cortijo que han ocupado y que no reúne condiciones de habitabilidad. Han pedido cita para solicitar ayuda porque los dueños del cortijo las han denunciado y las van a desalojar.

Los padres de Sheila han llamado muy angustiados al centro preguntando si sabemos algo de su hija porque saben que Sheila está en Berja. Estaba estudiando económicas y lo ha dejado todo por esta pareja, de la que sospechan que puede tener consumos abusivos de drogas. La madre no deja de llorar durante la conversación telefónica y nos pide que le demos información sobre la hija porque ésta no le coge el teléfono. Además, Sheila es diabética y la madre tiene miedo de que no esté cuidándose lo suficiente. Piden desesperados que Sheila vuelva porque, aunque asumen su homosexualidad, no aceptan a esta pareja que "va a arruinar la vida a su hija".

(Continuará…)

domingo, 24 de noviembre de 2013

Sabemos, podemos, queremos ¿qué haremos?

"Sabemos, podemos, queremos; la intervención social en tiempos de malestares" es el lema del XII Congreso Estatal de Trabajo Social que se ha celebrado la pasada semana en Marbella (Málaga).

Te cuento esto porque igual estás leyendo este blog y no eres trabajadora social. Pues sí, nos reunimos cada cuatro años y debatimos sobre los aspectos de la profesión que más nos preocupan. La semana pasada prometí que a mi vuelta del evento escribiría una crónica del mismo así que hoy toca; igualmente, quédate, estás en tu casa.

En primer lugar, quiero recomendarte que leas las crónicas de mis compañeras y compañeros de la BlogoTSfera: Nacho Santás, Tania Luis, Pedro Celiméndiz, Israel Hergón, Eladio Ruano y Rocío Cáceres. Juntos realizamos un taller sobre TIC (tecnologías de información y comunicación) que demostró, independientemente del resultado (en mi opinión muy bueno), que la elaboración colectiva es posible a pesar de la distancia física: Canarias, Zaragoza, Madrid, Málaga, Almería, Valencia, ¡ahí es nada!. Aprovecho para dar las gracias a Cristina Castellano, compañera también bloguera que, junto con Rafa Arredondo, se pegó el mayor currazo preparando el taller pero no pudo asistir al congreso. Suyos son también los aplausos que recibimos al final.

Algunos miembros del colectivo BlogoTSfera, al terminar el taller sobre TIC
¡Me encanta formar parte de este colectivo!
Muy meritorias las crónicas de Juanma Gil y Soraya López. Juanma siguió el congreso por streaming (retransmitido por internet) y Soraya por twitter. Una vez más, las TIC, presentes, lo que me lleva a meterme en el análisis del congreso, que es lo que estás esperando de esta entrada, no sin antes mandar un abrazo de teletubbie a los miles de seguidores, ejem, bueno, cientos...quizá seis o siete...¡que no los conté, coñe!, en definitiva, a las compañeras que me pararon por los pasillos para decirme que les gustaba mi blog. Me hizo una ilusión enorme, de verdad.

Observo cuatro cuestiones que han estado presentes durante estos días, a saber:
  • La universidad.
  • Los movimientos sociales.
  • Las tecnologías de la información y comunicación.
  • El malestar...
Estas cuestiones, junto con algunas otras, fueron debatidas intensamente en estos tres días (en los que hubo tiempo también para compartir charla y diversión) a través de cada uno de los ejes: Sabemos, el jueves, Podemos, el viernes y Queremos, el sábado. No fue fácil seguir el hilo argumental que el comité científico estableció porque las ponencias no contribuyeron a enmarcar la propuesta. Es curioso, tenía todas mis expectativas puestas en el eje Sabemos y, sobre todo, en la ponencia de Donatella Della Porta sobre movimientos sociales y me decepcionó, creo que con la traducción pierde mucho. Por otra parte, Alfonsa Rodríguez, ponente del eje Podemos, nos dejó con un buen sabor de boca con su apuesta por la proactividad y por un trabajo social más relacional, más narrativo. Recomiendo la lectura de la ponencia, aunque escuchar a Alfonsa es un placer. Dedicaré próximamente una entrada monográfica a su propuesta.

Del resto de mesas y comunicaciones no puedo opinar hasta leer la mayoría porque fueron tantas comunicaciones simultáneas que era imposible estar a todo; la gran cantidad de actividades puede ser objeto de crítica al no permitir estar en tantas cosas a la vez o motivo de satisfacción por permitir la participación de muchos profesionales, incluída la mía. Me quedo con lo segundo y aprovecho para resaltar la gran dificultad que supuso realizar un congreso 2.0. A pesar de los problemas quiero trasladar mi más calurosa felicitación al cómite organizador ya que la empresa no era nada fácil.

Destacaré una de las comunicaciones, de la mesa sobre trabajo social y política, porque me encantó: Saberes proscritos, de Elvira Villa Camarma, profesora de la Universidad Complutense:
El sistema de servicios sociales que se ha consolidado, especialmente en Europa y Norteamérica, forma parte del anclaje del sistema capitalista y patriarcal que exige funciones de control social y de normalización, mientras que el ethos profesional nos exige funciones de tranasformación social, de emancipación, de empoderamiento de la ciudadanía (...)
Muchas de las representaciones que se tienen del trabajo social están en relación con la función social y el origen conflictivo de su dependencia con las instituciones del bienestar. Aquí podemos encontrar dos grantes posturas, según mi opinión. Una de ellas considera que la función del trabajo social es resolver necesidades, problemas y/o demandas de las personas (...)La segunda perspectiva que interroga sobre la función del trabajo social se centrará en el acompañamiento de procesos de humanización para construir sujetos sociales críticos y responsables, así como en la creación de espacios de encuentro para una participación organizada y consciente.
Esto que dice la profesora Villa creo que tiene un correlato actual en el metacontexto profesional, donde observo dos corrientes que, de manera no muy consciente, han aflorado en el congreso: un trabajo social que, si bien es crítico con el actual panorama de recortes sociales y persigue cambios dentro del rol profesional, cuestiona el orden social establecido pero no las reglas del juego, por lo que persigue cambiar las políticas austericidas a través de la incidencia como colectivo profesional sobre los que detentan el poder en este país. Un trabajo social que llama a la esperanza.

Por otra parte, existe otro trabajo social de corte rupturista, proclive a romper los puentes, que malvive tensionado entre la necesidad de romper las reglas del juego establecidas situándose sin ambages del lado de la ciudadanía y el hecho de estar inserto dentro de instituciones que dificultan ejercer un rol transformador.

Esto que comento se puso de manifiesto en el momento en que tomó la palabra la vicepresidenta de la Diputación de Málaga, que tuvo la gran ocurrencia de defender la reforma local. Algunas compañeras, entre las que me encuentro, abucheamos sus palabras, hasta que Ana Lima nos llamó al orden, era su papel hacerlo y es el mío defender mi derecho al abucheo, cosa que voy a hacer a continuación.

El Partido Popular no sólo está condenando a la pobreza más absoluta a millones de personas de este país, sino que ha dinamitado los cimientos de la democracia al promulgar la legislación más represora en materia de protestas sociales que este país ha conocido desde el franquismo. No está dejando ningún resquicio por el que podamos manifestar nuestro descontento. Se arriesgan, por tanto, a que en los escasísimos momentos en que se dejen ver con la plebe, les ocurran estas cosas. Todo tiene su precio, el problema es que ellos están acostumbrados a no pagar ninguno.

No creo, por otra parte, que sirva de nada mantener una relación institucional con esta gente. No escuchan. El rodillo sigue aplastando vidas, mecánicamente, sin piedad. Al margen de lo dicho, el Consejo General del Trabajo Social es nuestro órgano soberano y democrático y respeto profundamente sus acciones aunque algunas no las comparta, por lo que apoyo su trabajo en el congreso y creo en la crítica constructiva desde dentro, no en los ataques indiscriminados desde fuera.

Como profesionales, nos vemos obligados a enfrentarnos día a día a personas que se están quedando sin nada y la única respuesta que están obteniendo de nosotros es que muy poco podemos hacer. Yo eché de menos en el congreso propuestas sobre objeción de conciencia, ética profesional...y eché de menos una invitación a las grandes plataformas ciudadanas, como la PAH, que son vanguardia en respuesta social.

O salimos del corsé demanda-respuesta y empezamos a ponernos de verdad del lado de la gente con acciones concretas en el marco de la intervención social o la ciudadanía no entenderá que ataquemos a programas como "Entre todos" porque creerán que nos limitamos a defender nuestro puesto de trabajo. Ataque que comparto y sobre el que escribí (aquí) dicho sea de paso.

Cerca de El Ejido. Verídico
Muy acertadas las conclusiones del congreso (aquí). Recojo este fragmento, que reza:

Estamos inmersos en una realidad social cambiante y marcada por la incertidumbre. Pero, ¿de qué cambios estamos hablando? El Trabajo Social no nació para hacer de las utopías realidades, sino para que la justicia social impregnara un vivir cotidiano que siempre ha estado marcado por la desigualdad.

La cuestión es ¿cómo trasladaremos al terreno de lo concreto el ideario de justicia social? Ese es el reto. Por cierto, el filósofo que dijo que se no se piensa igual en un palacio que en una choza era Karl Marx.

Hasta la semana que viene.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Buceando en el yo profesional

Fuente: http://juegos.about.com/b/2012/10/25/a-jugar-con-los-ninos.htm
 Hola de nuevo:

La semana pasada escribí sobre la necesidad de observarnos sistemáticamente para detectar posibles errores de nuestra praxis o evitar una deriva hacia el odiado queme profesional.

Lo que quiero esta semana es reflexionar contigo sobre qué aspectos de nuestro ejercicio profesional son los que debemos revisar cada cierto tiempo. Esto que propongo es distinto del hecho de pensar sobre qué cosas debemos hacer para no caer en el queme ya mencionado, cuestión que trataré al final de la entrada.

Para ayudar a reflexionar sobre los aspectos que deberíamos observarnos, me he tirado a la piscina y he realizado una presentación en el nuevo programa PREZI; se supone que es el sustituto de Power Point. Es la primera que hago una presentación en este programa, así que me ha salido muy simple. 



Una vez que nos hemos observado y tras comprobar que anda algo mal en nuestro interior ¿qué podemos hacer? En primer lugar, trasladar nuestro malestar al terreno de lo consciente y ponerle nombre (que no siempre lo hacemos). En segundo lugar, tratar de ser proactivos, es decir, buscar soluciones, en lugar de reactivos o instalarnos en la queja sin más, porque la queja es poco productiva, bueno, como producir produce quemazón e insatisfacción y me ha salido un pareado sin tenerlo preparado.

La semana pasada algunos compañeros y compañeras aportaron algunas soluciones que resumo así:
  • Buscar espacios de supervisión profesional, y si no son posibles buscar supervisión "casera" (compañeras de otros centros)
  • Trabajar en equipo (de verdad)
  • Chequear que seguimos haciendo las cosas de acuerdo a nuestros valores.
  • Mantener una planificación anual.
  • Lanzarnos a la tutorización de alumnado en prácticas.
  • Ampliar nuestra formación.
  • Aprender nuevas herramientas.
  • Proponernos nuevos retos profesionales (incluyendo la movilidad laboral, si es posible)
  • Intentar cambiar la manera de intervenir.
Y una de mi cosecha: decirnos de vez en cuando que somos divinos de la muerte ¡qué carajo!

La próxima semana estaré en el XII Congreso de Trabajo social en Marbella, si estás por ahí y lees este blog, no dudes en pararme y decirme lo estupendo que es, me encantará escucharlo y, sobre todo, ponerte cara. Presento una comunicación el viernes a las cuatro y media (te confieso que estoy nerviosilla). Marea Naranja Granada hará una actividad el sábado a las una y media, con la que colaboraremos gente de Marea Naranja Almería. Además, los blogueros presentamos un taller conjunto sobre TIC (pero no nerviosos) el sábado a las cinco y estaremos en el espacio de la plaza para que nos preguntes todo lo que quieras.

Si no puedes acudir, los blogueros estaremos twiteando todo lo que allí ocurra. Busca en twitter el hashtag #CongresoTS y ahí encontrarás todo lo que vayamos colgando. A mi vuelta, dedicaré una entrada para ponerte al día de todo lo dicho, así, a lo reportera dicharachera (mi vocación frustrada)

¡Buen fin de semana!

viernes, 1 de noviembre de 2013

ITV interior

Llevo un tiempo enfadada conmigo. Siempre he tratado de ser muy cuidadosa con las personas a las que atiendo y últimamente me encuentro en un estado, digamos, de cierta laxitud y apatía. Esto que escribo no pretende ser una disertación sobre mí, así que puedes seguir leyendo sin temor a recibir una dosis de autobombo de esta que te escribe.

Como trabajadora social, opino que hay detalles que son eso, detalles, pero que otorgan calidez a la relación de ayuda. Uno de ellos es cerrar la puerta al iniciar la intervención si la propia persona atendida no lo hace. Otro es levantarse al terminar la entrevista y acompañar a la persona a la puerta. A mí me gusta acabar así, sobre todo si ha sido una entrevista tensa. Estas maneras y alguna más han formado parte de mi estilo profesional desde siempre.

Hace unas semanas me he percatado de que estoy comenzando a no cerrar la puerta. También he observado que comienzo la entrevista con personas con las que tengo confianza con la frase "qué quieres". Me cuesta salir a hacer visitas domiciliarias y me agotan las reuniones. En definitiva, me desagrada la trabajadora social que en estos momentos habita mi cuerpo.

Quiero creer que no soy la única trabajadora social que se encuentra así. El contexto social que nos ha tocado vivir es demoledor y la actitud de lucha, o en su defecto, de resistencia, agota, eso es evidente. La cuestión que yo quiero tratar, en cambio, no es analizar las causas del queme profesional que algunos podamos estar padeciendo, sino como detectar, en la medida de lo posible, este queme profesional (burn out me suena a ¡te da aaalaas!)

Para detectar nuestros errores y evitar llegar a la quemazón profesional total, creo que los trabajadores sociales deberíamos pasar una ITV anual, esto es: cada año que nos manden una carta y nosotros vamos a un taller habilitado al efecto, en el que vamos pasando por unas máquinas que nos traquetean, nos inflan, desinflan, nos piden que gritemos, que abramos y cerremos los ojos, nos miran los bajos y si todo está correcto, nos pegan un post it en la frente que dice "hasta 2014".


Por desgracia, estos talleres aún no están en funcionamiento hasta que a algún amigo del PP se le ocurra montar una empresa del ramo (de las secciones de riesgos laborales de nuestras empresas no espero noticias) así que considero que nosotros mismos deberíamos someternos a nuestra propia ITV anual, o si me apuras, semestral, en la que evaluemos nuestra acción profesional.

¿Cómo crees que deberíamos pasarnos esta ITV? ¿Qué aspectos de nuestra acción profesional deberían ser revisados? Yo voy a pensar en ello durante esta semana y la próxima trataré de ofrecer algunas pistas. Si se te ocurre algo, no dudes en comentar y lo incorporo.

Hasta la semana que viene.

M-Clan, siempre recomendable, el título de la canción me ha atrapado: "Roto por dentro"

lunes, 28 de octubre de 2013

XX Congreso de las Directoras Sociales

Hola de nuevo:

Tres horas llevo pensando el título de la entrada de esta semana. Verás, he acudido a Madrid al XX Congreso de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales de España y lo primero que se me ocurre decir es que el nombre de la asociación es tan largo que para decirlo hay que coger carrerilla, así que me referiré a ellos, en lo sucesivo, como directoras sociales.

Fueron dos días muy intensos en los que tuvimos la oportunidad de escuchar a gente bien interesante; paso a resumirte brevemente algunas de las conferencias.

El jueves, Gustavo García presentó el informe sobre el Estado Social de la Nación, que puedes descargarte aquí. En el informe se analiza la situación de las personas y familias y el incremento y cronificación de las desigualdades. Los datos son demoledores. En palabras de Gustavo: somos campeones de Europa en desigualdad.

Gustavo García presenta el informe. Modera: Natividad de la Red
Después nos acompañó Raúl Burillo, inspector de hacienda, con su ponencia "Una fiscalidad progresiva para un estado social". Debo confesar que me sorprendió muy gratamente su conciencia ética y sus valores de izquierdas, además de sus profundos conocimientos y su visión crítica de la fiscalidad (es lo que tiene el prejuicio, que luego te sorprendes). Vino a decir que el sistema fiscal en España es injusto, ineficaz e ineficiente y que las reformas fiscales nada tienen que ver con la crisis, son simplemente una estrategia, que comenzó antes de la crisis, para favorecer a la clase pudiente. También nos puso en alerta sobre la reforma fiscal que viene, ¡los ricos cada vez tributan menos, menos, menos! Es evidente la relación entre supresión de servicios sociales y caída de los ingresos del estado a través de la fiscalidad ¿verdad?

Por cierto, este hombre tan interesante tiene un blog, no dejes de visitarlo, aquí.

Intervención de Raúl Burillo. Modera Merce Martínez Llopis
Se cerró la tarde del jueves con la intervención de Esteban Beltrán, presidente de Amnistía Internacional España (si pinchas sobre su nombre puedes obtener información sobre su libro). En su ponencia "Derechos humanos y desigualdad en España", relacionó el concepto recorte con la violación de derechos humanos. Los derechos, explicaba, no se recortan, se violan y ante esta violación hay que acudir a instancias europeas (indicó algunas vías). Esta idea abre un camino novedoso para detener el ataque indiscriminado a la ley de dependencia, desahucios y demás violaciones de derechos humanos, estén o no estén así regulados en la Constitución Española (a la que buen repaso le dio)

Intervención de Esteban Beltrán. Modera: Carmen Tamayo.
El viernes se abrió el turno de conferencias con Ángel Dolado, Juez Decano de Zaragoza, que nos puso también el cuerpo de jota, para qué engañarnos, con su ponencia "La justicia como garante de la igualdad". Analizó cómo se ha cercenado el principio constitucional de igualdad a través de las reformas laboral, de la justicia y de amnistía fiscal, respectivamente. Se cierra el círculo de la desigualdad con los indultos gubernamentales y con la ley de tasas, una verdadera vergüenza para este país. Alertó sobre la reforma que viene del Código Penal, todo un ataque a las movilizaciones ciudadanas (a estas alturas todos los asistentes estábamos para el valium, el cartón de vino o ambas cosas al escuchar tanta mala noticia). También puso sobre la mesa la realidad penitenciaria y recomendó la lectura del libro de Mercedes Gallizo, ex secretaria general de instituciones penitenciarias. Tendrás la oportunidad de leer una crítica de este libro próximamente en este blog.

Cerró su magnífica conferencia citando un libro que no pude apuntar de una autora italiana, así que ruego que si alguien que me lee estuvo allí y se sabe el título que me lo diga para poder comprarlo, es que estaba tuiteando su discurso final, que me tenía embobada, y una ya no está para multitareas.

Tras la entrega de premios varios, entre los que destacaré el Premio "Corazón de Piedra" a Ana Mato, nos marchamos a comer.


En la jornada de tarde (y última), destacados miembros de la asociación, entre ellos, Luis Barriga, Ángel Parreño y María Jesús Brezmes analizaron temas clave de la asociación, entre ellos el índice DEC, que mide el desarrollo de los servicios sociales por comunidades, aquí, los últimos datos sobre dependencia, la reforma local y lo sociosanitario.

Las conclusiones que pude obtener de todo lo dicho son:

  • Esta es una lucha larga, no se trata de apelar a la conciencia del gobierno (no la tienen) sino de generar corrientes de opinión contrarias a la política austericida y de ofrecer datos que puedan contrarrestarla.
  • Mantener una política de alianzas con quienes destruyen los servicios sociales no frena los recortes. Hay que empezar a llamar a las cosas por su nombre y ofrecer una postura más firme en el plano dialéctico.
  • El uso del lenguaje es fundamental. Hay que contrarrestar argumentos.
  • En materia de dependencia, la demolición controlada de la ley es una realidad contra la que hay que luchar.
  • En materia de reforma local, la desaparición de los servicios sociales es el objetivo final. No se privatizaran, no es negocio.
  • En materia sociosanitaria, es necesario tender puentes entre colectivos, todos luchamos contra lo mismo. 
En fin, las sensaciones fueron agridulces pero el viaje a Madrid mereció la pena. Además de las conferencias hubo momentos para compartir impresiones, poner caras y charlar, que también es un gratificante ejercicio. Como muestra, me despido con esta imagen con Joaquín Santos, compañero bloguero cuyo segundo libro, a punto de publicarse, no te dejará indiferente. El primero, que es el que sostengo en mis manos, es El Cuarto Pilar, imprescindible para aquellos que vivimos de este lío tan complejo y maravilloso como es el sistema público de servicios sociales.

Hasta la semana que viene.

lunes, 21 de octubre de 2013

La destrucción de los servicios sociales

Hola de nuevo:

Por una vez, y sin que sirva de precedente, la entrada de este blog es un confeso corta pega. Se trata de una nota de prensa del pasado 18 de octubre de la Asociación de directores y gerentes de servicios sociales sobre la destrucción del sistema público de servicios sociales con la excusa de la reforma local, creo que su difusión en estos momentos es obligada. Ellos explican todo esto mejor que yo, a mí de lo único que me entran ganas es de hacer de niñato de Nuevas Generaciones, a ver qué tal les sienta sufrir el insulto sistemático en sus carnes (que se lo digan a Alberto Garzón, pincha aquí...)

Este fin de semana estaré en el congreso que todos los años organiza esta asociación. Prometo mantenerte al tanto de todo aquello que suceda en este foro.

Te dejo con la nota de prensa:


 La mitad de los importes de ahorro de la reforma local proviene de la supresión de servicios.
Hasta ahora, habíamos calculado lo que suponía en términos económicos la actuación de las entidades locales en materia de servicios sociales en España (nada menos que una tercera parte de la gestión y una cuarta parte del gasto nacional equivalente a un 1,5% del PIB) y habíamos denunciado las irracionalidades e incertidumbres que nos suscitaba el Proyecto de Ley que se debate en estos días en el Parlamento y que extirpará –si nadie lo remedia- las competencias en servicios sociales y promoción social de los ayuntamientos españoles. Tan solo les quedará como función residual la evaluación e información de situaciones de necesidad social y la atención inmediata a personas en situación o riesgo de exclusión social. (extremo este muy confuso y que habrá de ser definido por Ley, pero que apunta a conocer el caso y derivarlo para su atención en la Comunidad Autónoma, además de atender –eso sí- las situaciones de extrema necesidad... suponemos que procurando alimentos, albergues o cosas así...).

Pues bien, la mayoría lo que venía realizándose en el ámbito local por un importe total de 5.118 millones de euros (1.200 procedentes de las CCAA) se califica como impropio y deberá dejar de prestarse en el imposible plazo de un año.

El tristemente indocumentado en esta materia, señor Beteta (Secretario de Estado de Administraciones Públicas) no ve ningún inconveniente en ello, ya que, según él, todas esas tareas siempre han sido competencia autonómica y serán las Comunidades Autónomas quienes se encargarán de prestas estos servicios. Algún día le dedicaremos un tarde para explicarle lo que ha sido en Europa la ciudad como entramado de relaciones vecinales en el que surgen las formas institucionales de solidaridad con los más desfavorecidos.

Paralelamente a la realización de esas "tranquilizadoras" declaraciones de tan docto personaje, el Gobierno de España enviaba a la Comisión Europea el documento Plan Presupuestario 2014 del Reino de España que contiene información más detallada que hasta ahora de algunas medidas contenidas en el Plan Nacional de Reformas, como es la reforma de la administración local con la que se pretende un ahorro global de 8.025 millones de euros en el periodo 2013-2019.
En dicho documento encontramos (p.30) lo que ya habíamos vaticinado. Solo hasta 2015, la erradicación del mal llamado gasto impropio de las entidades locales, unido al traspaso competencial hacia las Comunidades Autónomas supondrá nada menos que 3.755 millones de euros (equivalente al gasto total depurado de los entes locales en servicios sociales de 2012). Pero es la página 49 del texto enviado a Bruselas la que -ya sin eufemismos- recoge estas cantidades con un epígrafe diferente al de "gasto impropio", utilizando un término más clarificador "supresión de servicios", con un ahorro entre 2014 y 2015 (año en que los ayuntamientos dejarán de prestar servicios sociales) de 3.282 millones. A esto se sumarán transferencias de servicios a las CCAA por importe de 473 millones.

Desde 2016 hasta 2019 se completará la reforma con el cierre o traspaso de servicios educativos y sanitarios (mantenimiento de escuelas municipales y consultorios médicos fundamentalmente)

Ante la tremenda gravedad de lo descrito, tenemos que manifestar que:

1º.- El Gobierno va a destruir el sistema de servicios sociales en su red básica, siendo este sistema más coste eficiente en el ámbito local que en el autonómico. No hay un detrás de ello ni un razonamiento económico científico serio ni un análisis pormenorizado de los impactos reales en la población.

2º.- Las comunidades autónomas no podrán asumir todos esos servicios por la interdicción de incrementar el coste de los mismos y mucho menos en un escenario en el que ellas mismas deben aún recortar otros ocho mil millones tal y como consta en el citado documento enviado a Bruselas.

3º.- Que nadie se equivoque. Estos servicios no se privatizarán. Simplemente desaparecerán. Esto no es la sanidad. Atender a millones de personas empobrecidas en sus necesidades básicas NO ES NEGOCIO. Eso sí, se abrirán de par en par las puertas de la limosna tranquilizadora de conciencias y de la beneficencia más rancia como, por cierto, ya se observa en algún medio de comunicación público.

4º.- Los servicios sociales de proximidad (con todos sus defectos y aspectos mejorables) constituyen una primera, digna y silenciosa línea de contención cercana a las necesidades de millones de personas empobrecidas. Si se destruye ese dique, el tránsito: pobreza –> exclusión –> violencia y ruptura de la paz social; será inevitable.

5º.- Que algunos alcaldes hayan apoyado y defendido que los servicios sociales no son de su responsabilidad (repitiendo hasta la saciedad el término "competencia impropia")..., corresponderá a sus convecinos juzgarlo electoralmente. A nosotros nos duele y nos repugna intelectualmente. Luchar por una financiación suficiente frente a la injusticia que han padecido y que nosotros mismos hemos denunciado, sí; pero hacer dejación de responsabilidades, no es admisible.

6º.- Cuando en pocos años surjan entornos urbanos tremendamente degradados y llenos de miseria, los ayuntamientos no tendrán ninguna capacidad de respuesta, ni preventiva ni paliativa, más allá de la respuesta policial. (Por cierto, en eso de las policías no han visto duplicidades ni solapamientos...)

7º.- Hacemos un llamamiento al sentido común de los legisladores en el Parlamento. Infórmense. Analicen. Piensen en cómo está la situación del país y de su población y decidan si es el momento para destrozar los servicios sociales de atención primaria cuando están haciendo una callada y encomiable labor nunca reconocida, insuficiente –seguro- pero absolutamente necesaria.

8º.- Finalmente hacemos un llamamiento a cuantos creen en un sociedad justa, en la que la dignidad de todas las personas esté por encima del principio de estabilidad presupuestaria, para que –cada uno/a en la medida de sus fuerzas y capacidades- se opongan frontalmente a esta vergüenza.

(Puedes acceder a la fuente original aquí)

Hasta la semana que viene. Resistiremos...


sábado, 12 de octubre de 2013

Las palabras son balas

Me he despertado contenta esta mañana. Anoche estuve en la fiesta de cumpleaños de una buena amiga que lo ha pasado mal y ahora vuelve a encontrar la felicidad; me alegré mucho de verla tan radiante, se lo merece.

En esas estaba cuando conecto el ordenador y me encuentro con dos noticias que me han revuelto el estómago: la primera, que los enfermos terminales morirán con intensos dolores a causa de los recortes (leer aquí) y la segunda, que Zorolla la vicepresidenta del gobierno culpa a la ciudadanía del fraude en las prestaciones por desempleo (leer aquí)

No dedicaré esta entrada a comentar estas noticias porque se comentan solas, comentaré, en cambio, una cosa que me pasó el otro día en el trabajo. Al salir del despacho, para irme a desayunar con un compañero de otra administración, observé que la conserje de mi centro estaba dando cita a una chica de unos 17 años. Manuela, la conserje, le dijo que la cita era para dentro de un mes y la chica se desesperó porque manifestaba que estaba padeciendo una situación jodida y que no podía esperar tanto, así que Manuela le adelantó la cita donde pudo y la chica se marchó más tranquila y enviando un wasap a alguien.

El compañero que estaba esperándome va y me suelta: "¡cómo es la gente de pedigüeña, no estará tan mal si tiene wasap!" Yo me volví y le espeté: "¡ya te vale, eh!" pero seguimos nuestro camino y ahí quedó el asunto.

A los pocos días, tuve que entrevistar a las personas que han solicitado trabajo al amparo del Decreto de Exclusión Social de la Junta de Andalucía. Una de ellas era una señora a la que no conocía previamente, que me contó que su marido la abandonó con tres niños pequeños y nunca más ha sabido nada de él, que estuvo enganchada a las drogas pero que lo dejó y que vive en una infravivienda en un barrio marginal del municipio con su hija (los otros dos están independizados). No tiene trabajo ni derecho a prestaciones del INEM.

Esta hija que tiene está estudiando en Almería un módulo de FP de integración social. La señora estaba muy agobiada porque no tiene dinero para mantener los estudios de su hija y, hasta que no llegue la beca, la hija se está quedando en casa de la madre de una amiga, a la que le da lástima de la situación 

Cuando la hija viene a Berja, no puede vivir con su madre porque la infravivienda es un habitáculo en el que no caben las dos. La hija duerme con su hermana pero vive con su madre, y así van llevando la vida.

Al repasar la documentación para ver si estaba todo en orden, miré las copias de los DNI y reconocí a la hija: era la chica que estaba pidiendo cita días antes, la del wasap. La pedigüeña.

Podía haber sido otra e igualmente tendría derecho a tener wasap, pero no. Era esta chica. Me vino a la cabeza una frase que me dijo un chico marroquí hace muchos años: "las palabras son balas". Tenía mucha razón, las palabras también son balas ¿No estaremos nosotros dándole la munición a quienes revuelven el estómago un sábado por la mañana?

Hasta la semana que viene.


(Para alejar la mente de noticias como la de hoy, "Para llevarte a vivir" de Javier Ruibal, un gaditano, un artistazo...)




jueves, 3 de octubre de 2013

El contradiccionario

Hola de nuevo:

Seguro que has escuchado en muchas ocasiones del pico de los gaviotos términos como racionalización, eficiencia, optimización y equilibrio e imagino que conoces perfectamente el contexto en que aplican tales vocablos.

No descubro nada nuevo si afirmo que una de las armas más eficaces del neoliberalismo es el uso perverso del lenguaje. Muchos expertos (y compañeros blogueros) han puesto de manifiesto esta herramienta de lavado cerebral, Noam Chomsky sin ir más lejos, aquí, o de forma más concreta Clara Valverde, aquí. (Esta entrada no pretende ser una disertación sobre el lenguaje y su uso en el capitalismo actual desde el enfoque marxista hegeliano que blablabla, no te alarmes y sigue leyendo)

Lo que quiero exponer en esta entrada es la necesidad de hacer frente al lenguaje vil y retorcido de la gentuza que nos gobierna, ¡que mala puñalá le den donde yo diga y que se vea más de uno de éstos en situaciones como las que están provocando! (Esto no viene a cuento pero me he quedao tan ancha, que para eso el blog es mío)

Señalo lo del lenguaje vil y retorcido porque doy por seguro que a éstos les mandan desde la nave nodriza Génova 13 algún boletín mensual tipo El Popular o Linda Gaviota que sobrevuelas los Cielos de España, donde les van dictando las palabras que tienen que utilizar y cómo las tienen que ir soltando, que dudo yo que al alcalde de Botijillo del Fresquete se le ocurra hablar de optimización de recursos así, sin más.

Para repeler el ataque léxico y semántico de las hordas peperianas, opino que aquellos que creemos en una sociedad igualitaria, laica, justa y, a ser posible, republicana, debemos ponernos también de acuerdo y usar también las mismas palabras para nombrar ciertas cosas. Pongo mi granito de arena y comienzo aquí ¡tachaaaaaaaaaaaan!:

EL CONTRADICCIONARIO. 

A mí me gustaría más CONTRADICCIONARIO PERROFLÁUTICO PARA TIEMPOS DE GUERRA, pero mejor el corto por aquello de las referencias bibliográficas y demás.

Lanzo algunos términos para que la cosa se vaya animando:

Austericio: Expolio de los recursos del estado con la excusa de realizar políticas de contención del gasto porque existe un elevado déficit.

Bien Común: Aquello de lo que se benefician todos los ciudadanos o como los sistemas sociales, instituciones y medios socioeconómicos de los cuales todos dependemos que funcionen de manera que beneficien a toda la gente.

Ciudadanía: Nombre dado a la persona que por haber nacido o residir en una ciudad, es miembro de la comunidad organizada que le reconoce la cualidad para ser titular de los derechos y deberes propios de la ciudadanía, quedando obligado, como ciudadano, a hacer que se cumplan. Se incluye, en este diccionario, a personas en situación administrativa irregular.

Desobediencia civil: Actos que consisten en no acatar normas legales y, por tanto, de obligado cumplimiento, basándonos en la vulneración de derechos fundamentales que tales normas provocan.

Expolio (de lo público): Maniobra por parte de sectores poderosos de la sociedad consistente en aprovechar su situación de privilegio para robar bienes y patrimonio público o especular con recursos públicos, todo ello en beneficio propio.

Fascismo: Régimen totalitario. La concepción fascista del estado es totalmente incluyente; fuera del mismo no puede existir ningún valor humano o espiritual, mucho menos tener valor. Comprendido esto, el fascismo es totalitario, y el estado fascista - síntesis y unidad que incluye todos los valores - interpreta, desarrolla y potencia toda la vida de un pueblo.

Gaviotos: Miembros de la cúpula del Partido Popular, también conocidos como Genoveses.

Hachazo: Término con el que se designa un importante y rápido decremento en una partida presupuestaria gubernamental, normalmente de sanidad, educación, servicios sociales, cultura o medio ambiente.

Inversión: Lo que los gaviotos denominan gasto social. 

Justicia: Uno de los tres poderes, junto con el ejecutivo y el legislativo, que a pesar de estar separado legalmente de los demás, en la práctica forma parte del poder ejecutivo.

Kilovatio: Unidad de medida de uno de los artículos de lujo de este país: la energía eléctrica.

Liberalismo: Doctrina filosófica, política y económica que persigue la absoluta soberanía del individuo sobre sí mismo y considera al estado como un represor de la libertad individual, lo que se traduce en políticas sociales inexistentes o, en el mejor de los casos, residuales.

Mariano Manostijeras: Apelativo por el que se conoce a Mariano Rajoy, presidente del Régimen Gobierno. También se le conoce como Marianico el Corto.

Neocon: Abreviatura de neoconservador, persona que aspira a una vuelta a los valores tradicionales de la sociedad, tales como la permanencia de la mujer en el hogar y un número indeterminado de hijos, entre otros.

CoÑe: Expresión utilizada por la autora de este blog, en un inútil intento por no escribir palabras malsonantes.

Opus: Orden religiosa, con valores ultraconservadores y modos sectarios a la que pertenecen la inmensa mayoría de los ministros del actual gobierno.

Prevaricación: Auto judicial dictado por el juez no conforme a la ley a sabiendas de que no lo es.

Quita: Reducción de la deuda para asegurar el cobro de la misma.

Repago: Lo que nuestro Gobierno denomina copago. Es repago porque ya se ha pagado previamente con nuestros impuestos

Sobres: Dinero utilizado por empresas y organizaciones varias para obtener beneficios o trato de favor por parte del gobierno.

Tijeras: Herramienta para empobrecer y maltratar a la ciudadanía.

Unión Europea: Cabritos guiris.

WC: Lugar donde se depositan las Iniciativas Legislativas Populares.

X: Partido de ciudadanos de signo político desconocido.

Yoísmo: Tendencia a considerar los problemas, opiniones y pensamientos propios como los más importantes del planeta tierra.

Zapatero: Actualmente, excusa. Anteriormente, decepción.


Hale ¿quién se anima a introducir nuevos vocablos? La wikipedia ayuda muuuuucho (Gracias Wikipedia)

Hasta la semana que viene.

The Christians
"Words"

sábado, 28 de septiembre de 2013

Sobre formación

Hola de nuevo:

Esta semana he realizado una sesión de supervisión de equipos de servicios sociales, en el marco del calendario formativo de mi administración, y me disponía a dedicar mi entrada de hoy a describir esta sesión cuando, curioseando en facebook, me encuentro con esto:


¿Qué te parecen los contenidos?¿Hay algo en ese cartel que te chirríe?

A mí me dejó helada.

En primer lugar, por la aparición del doctor House en un curso de trabajo social, además con la boca cerrada ¿qué mensaje quieren transmitir los organizadores? No lo entiendo muy bien.

En segundo lugar, al leer uno de los objetivos del curso: detectar mentiras. ¿Detectar mentiras? ¡Y con un método científico!  Es que no doy crédito, vaya. A ver, si una de las funciones de los trabajadores sociales es detectar mentiras ¿para qué es?. Está muy claro, creo yo, ni más ni menos que para saber qué ciudadanos son pobres de verdad y cuales son unos mentirosos que quieren vivir del sistema, y poder así repartir las ayudas con criterios de rentabilidad y optimización de recursos, que la cosa está muy malita y los pobres con tanto pidil nos van a arruinar a todos, porque todos sabemos que la ruina del estado de bienestar es generada por los pensionistas que acumulan medicamentos, por los pobres que viven de las ayudas y por los hijos de las clases bajas, oye ¡que todos quieren tener carrera, y gratis además!

Que alguien me diga qué utilidad terapéutica podría tener esto de detectar mentiras en el marco de la intervención profesional, porque a mí se me ocurre ninguna.  ¡Ah, sí! demostrar al que tienes enfrente que eres más listo que él. La intervención se irá al carajo, pero oye, ¡nos quedamos tan anchos...!

Este curso es, en mi opinión, una muestra de la deriva neoliberal que hace tiempo vive el trabajo social y que se ha ido introduciendo muy suavemente por los poros de nuestra piel (esto el capitalismo sabe hacerlo de cine); para comprobar esta deriva no hay más que pegar la oreja en cualquier corrillo de profesionales y tirarles de la lengua para escuchar expresiones del tipo: este no ha trabajado en su vida, este es un caradura que fuma Marlboro y pide ayudas, etc. etc. Que no digo yo que no haya caraduras que fumen Marlboro (ni que todos los que fumen Marlboro sean caraduras tampoco, eh, jajaja) lo que digo es que son comentarios propios de gente de la calle y no de profesionales ¡a los que se nos supone entrenados para ver más allá del Marlboro, coñe!

Afortunadamente, aún quedan profesionales de la formación tan serios como Roger Brufau Pla, psicólogo y educador social, que actualmente imparte clases en la Universidad de Barcelona y se dedica a la formación de manera privada. Todo ello desde la óptica sistémica.

Como decía al principio, tuvimos la ocasión de mantener una sesión de supervisión con él en Diputación de Almería y creo que todos salimos bastante contentos de los resultados porque nos ayudó a gestionar las emociones que afloran en nuestro trabajo y cómo cambiar la mirada hacia el que tenemos enfrente, resituarnos para comprender... Aquí muestro algunas fotos que hice de la sesión:





No me digas que no te da cierta envidia vernos jugando con los Lego, eh... Bueno, realmente los Lego son sólo una técnica, pero muy divertida. Lo pasamos muy bien y la sesión nos sirvió para desconectar de la rutina y ver los casos de otra manera. Te recomiendo estas sesiones; si quieres contactar con él para que se dirija a tu organización, colegio o colectivo, su dirección de correo es: roger.brufau@gmail.com. Roger es un estupendo formador, sólo tiene un defectillo: es blaugrana.

Hasta la semana que viene.

jueves, 19 de septiembre de 2013

¿Hay alguien?

Pasé mi infancia en un barrio de los que hoy llamaríamos marginales: era un barrio de viviendas sociales, en las afueras de mi pueblo, ocupadas por familias gitanas que se mezclaban con las familias payas que no podían permitirse una vivienda mejor, entre ellas, la mía. Es curioso, jamás tuve la más mínima sospecha de vivir en un barrio chungo. Mi barrio me encantaba.

Digo que las familias se mezclaban porque, además de convivir en el mismo edificio, las puertas de los pisos normalmente estaban abiertas; las puertas de los pisos y las puertas de las casas de planta baja que lo rodeaban. Vivíamos mezclados: mi madre llevaba de vez en cuando con su coche a algún gitanillo enfermo al ambulatorio (era la única mujer del barrio con carnet) y yo pasaba mis largas tardes de juegos en la calle con esos mismos gitanillos, que de diferentes a mí tenían bien poco porque apedreaban los mismos gatos que yo y juntos luchábamos contra los niños del otro barrio con idénticos tirachinas, cuya munición consistía en grapas que robábamos en los almacenes donde se fabricaban las cajas para la verdura, que, por aquellos entonces, eran de madera.

Cuando mi madre iba a casa de una vecina a pedir sal, aceite o simplemente a pegar la hebra, tenía por costumbre asomarse a la puerta abierta y exclamar un "¿hay alguien?" a sabiendas de que la vecina en cuestión estaba dentro de la casa porque el olor a estofado y el ruido de ollas la delataba.

"Está feo entrar sin avisar", me susurraba mi madre. "¡Pasa, pasa, estoy en la cocina!" contestaba con un grito la vecina, y nosotras entrábamos con la confianza que nos daba esa puerta abierta y la sonrisa también abierta con la que nuestra vecina, cucharón en mano, nos recibía.

Mis padres, con mucho esfuerzo, compraron otra vivienda en un barrio mejor. Al menos eso decía mi hermana, emocionada por irse al centro del pueblo como la adolescente que era y en cambio yo, a mis ocho años, estaba perpleja porque me gustaba mi barrio, mis amigos, los juegos en mis calles a medio asfaltar. La perspectiva de bañarme en una bañera muy grande que había visto en el piso nuevo me parecía la única y exclusiva ventaja del cambio, ya que la que teníamos en nuestra vivienda era una de esas en la que solo te puedes sentar.

Crecí en ese barrio mejor, en el que las puertas de las casas estaban cerradas y en el que tan solo podíamos jugar en el callejón del mercado de abastos. Ya no tuve que preguntar más "¿hay alguien?" asomando la cabeza por la cancela. Ese "¿hay alguien?" desapareció de mi vida hasta el otro día, en el que me sorprendí diciendo “¿hay alguien?” al escuchar ruidos procedentes del interior del contenedor donde todos los días tiro la basura. Y  en ese contenedor había alguien, que me miró con estupefacción al escuchar mi voz, alguien no muy diferente de mí, que también fue niño y seguramente también soñó con la perspectiva de un futuro mejor, personificado en alguna bañera muy grande.

Hasta la semana que viene.

Luz Casal
"Entre mis recuerdos"