viernes, 4 de enero de 2013

Cosas muy serias



Hola de nuevo:

Uno de mis propósitos para 2013 era tratar de ser menos ácida y más positiva, sobre todo en el blog, y ¡zas, en toda la boca! A tomar viento el propósito...

Me dice una amiga, con la mejor de las intenciones ¿has visto el anuncio de Campofrío? ¡Qué entrañable! Chungo. Cuando alguien pronuncia la palabra entrañable, mis sentidos arácnidos me indican que algo huele mal en Dinamarca. Por favor, que a nadie se le ocurra describirme como una persona entrañable, a menos que quiera conseguir mi enemistad eterna.

Efectivamente, mis sentidos arácnidos no me fallaron. Antes de pasar a comentar el anuncio quiero hacer constar, para mi descargo, que no me gusta porque en mi opinión llueve sobre mojado. Ya me puso los nervios de punta la campaña “Esto lo arreglamos entre todos”. ¿Pero qué broma es esta?¿Acaso he roto yo algo? ¡Que arregle el tema el que se lo haya cargado, no te jode...! 

(Español-a: Persona experta en atribuirse un logro colectivo como propio y repartir equitativamente un fracaso individual con sus semejantes)

Lo confieso: el anuncio, muy logrado. Fofito...¿a quién puede caerle mal Fofito? El que no se haya desgañitado con el cómo están ustedeeeees que tire la primera piedra. ¡Hombre, Icíar, eso es un golpe bajo! Fofito, Las Hurtado, Los Morancos, Santiago Segura, Chus Lampreave, Chiquito de la Calzada, Quique Sanfrancisco...todos cómicos, entrañables, que tratan de levantar nuestro alicaído ánimo. La intención es buena, la verdad. Nos sentimos en estos momentos tan machacados que nos resulta misión imposible vislumbrar un rayito de esperanza por pequeño que sea. ¿Cuál es el problema entonces?

El problema es que nuestros siete premios Nobel están muertos, si exceptuamos al españolísimo Mario Vargas Llosa. Y de ellos, un único científico, Santiago Ramon y Cajal, el resto eran escritores. Con el modelo educativo actual seguro que nuestros ojos no verán otro premio Nobel español, aunque con el nivelazo de la Academia Sueca lo mismo se lo dan a César Vidal. Unión Europea Nobel de la Paz (risas enlatadas)

El problema es que sí, hablamos idiomas: catalán, bable, silbo gomero, gallego y euskera. Lo malo es cuando nos atrevemos con el inglés; todavía estamos en la Morri Crisma, no me quiero poner borde.

El problema es que con el apoyo que recibe el cine español nos tendremos que conformar con atesorar los siete Oscar en nuestra memoria, casi mejor que no nos den otro hasta que no perfeccionemos el inglés, que tampoco me quiero acordar de Garci.

El problema es que el deporte de base ya no existe así que, en el futuro, los domingos por la tarde vayámonos olvidando de más momentos deportivos históricos.

El problema es que tenemos aeropuertos sin aviones.

El problema es que tenemos AVE, ¡con un par!, pero en Almería nos quitan el tren a Barcelona porque no es rentable. Dejo al margen el recién aprobado proyecto de Corredor Mediterráneo, que se queda en Murcia, el tren, digo.

El problema es que exportamos jóvenes que NO volverán y constituirán una generación perdida de este país.

El problema es que, efectivamente, el esfuerzo de nuestras abuelas pensionistas es un motivo de orgullo, debiendo ser un motivo de vergüenza.

El problema es escuchar a Fofito decir que somos listos, fuertes, guapos y que si nos lo creemos hasta podemos tener superpoderes. La raza española, creo que la denominaba Paquito.

El  problema es tirar de tópico cada vez que tenemos problemas en lugar de pararnos a examinar-nos.
El problema de este país es, para terminar, haber votado a un tipo que se permite soltar la estupidez de que "en España hay españoles y eso es una cosa muy seria". Mirusté: lo que es una cosa muy seria es que nos vengan, una vez más, con la mamarrachada del orgullo patrio para hacernos olvidar que estamos de mierda crisis hasta el cuello. Lo que es una cosa muy seria es que se nos desmayen los chavales en el recreo y que la gente se alimente del contenedor. Lo que es una cosa muy seria es que haya personas que se quiten la vida por culpa de los desahucios. Esas sí son cosas muy serias, mirusté.

Hasta la semana que viene. 
 

6 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo con que la intención era buena, pero cuando ví el anuncio me dejó una sensación de tristeza. Como dice el refrán(que además viene perfecto para las cuestiones de intervención social) "de buenas intenciones está lleno el..."

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  2. Me ha encantado tu reflexión. La rumiaré... Enhorabuena. Nacho

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  3. Me pareció patético el anuncio, puesto que no soy la única, me alivia. Sólo falta otro del ministerio de industria en el que digan que España es un gran país para invertir poniendo de ejemplo las miles de privatizaciones que recorren el territorio(servicios hasta ahora públicos de Sanidad y SsSs).

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  4. Comparto toda tu reflexión. Sólo había visto el anuncio una vez y me desagradó. No sabía si era un anuncio bienintencionado o cínico. Me voy inclinando por lo segundo, aunque en todo caso, no me parece la mejor forma de vender embutidos.

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  5. Yo tambien estoy en el grupo, que cuando vimos el anuncio por primera vez, no sabia muy bien si era bueno o malo. Despues comence a oir a la gente hablar de lo "chulo" que era. Tras verlo varias veces he llegado a la conclusion de que no me gusta nada. Creo que en tu entrada lo explicas muy bien, aunque tal vez no estemos viendo todavia los intereses reales que pueda haber detras de este spot, pues creo que intenta adoctrinar, aunque aparentemente saquen "un poco de todo".
    Saludos y enhorabuena por el blog.

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  6. Reconozco que nada más verlo me dejó una sensación "rara", me pareció rancio...¿esto es lo que nos espera? ¿que nos intenten aleccionar tambien con los anuncios? si lo pienso me da una pena. Enhorabuena por tu blog Belén.

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