viernes, 25 de enero de 2013

¡No me toques la Renta Básica que me conozco!

Hola de nuevo:

¡Cómo está el patio!  Sobres (con o sin recibí), columnistas que no existen y niños con nombre de goma. La pregunta es: ¿qué nombre le pondrá el dúo Piquetón al segundo hijo? ¿Faber Castell, Alpino...? No debería sorprenderme después de que los Beckham le pongan a sus hijos nombres de sitios o la Paltrow, que le puso a la niña "Apple". En fin, una de tantas maneras de traumatizar a las criaturas desde su nacimiento.

Mientras tanto, Rajoy, a lo suyo. Yo he llegado a pensar que a este hombre tuvieron que pegarle mucho en la escuela cuando era chico y de ahí el rencor acumulado. Otro traumatizado. Con eshe frenillo y esa pinta tuvo que recibir hostias como panes. Los niños, ya se sabe, son crueles. De otra forma no se explican actitudes como el absoluto desprecio al sistema público de servicios sociales, materializado en el desguace de la Ley de Dependencia y en la desaparición del Plan Concertado. El simple argumento ideológico o el afán de lucro no me parecen suficientes motivos.

Cambiando de tema, que no me toques las palmas que me conozco, estoy realizando el curso de adaptación al Grado en Trabajo Social. Esto me está permitiendo conocer las bondades del Plan Bolonia, pero también tiene sus cosas positivas: nuevos aprendizajes y otra manera de reciclarse, que viene muy bien. Entre las asignaturas que estudiamos, se encuentra la archienemiga del colectivo de trabajadores sociales: la Estadística.

La asignatura se las trae, es cierto. Me está costando un mundo comprender los conceptos pero he de reconocer que, nos guste o no, es una materia imprescindible. No podemos pretender producir conocimiento sin investigar, ni podemos investigar sin recogida de datos, por tanto, todos los caminos conducen a la estadística.

Los trabajadores sociales, reconozcámoslo, ahí andamos bastante cojos. Realizamos multitud de afirmaciones basándonos únicamente en nuestra experiencia profesional o en nuestra visión personal. Pongo un ejemplo: la Renta Básica.

He escuchado muchos argumentos en contra de la Renta Básica por parte de profesionales de lo social: que es "inviable económicamente", que "generaría un efecto llamada", que "haría acomodarse a la población" y alguno más que ahora no recuerdo. Esos argumentos, discutibles, jamás se han amparado en ningún estudio que los avale. Jamás.

Solemos, como digo, confundir con mucha frecuencia nuestra posición ideológica con nuestra visión como profesionales. Respeto que se rechace la puesta en marcha de una hipotética Renta Básica desde el punto de vista ideológico, pero me chirría que se eche mano de la experiencia profesional para posicionarse en contra, porque nada de técnico ni de científico tiene el argumento si únicamente se basa en lo vivencial.

Por mi parte, queda claro que estoy a favor de una Renta Básica Universal. Como persona, quiero creer en un mundo en el que todos mis semejantes tengan garantizado un sustento. Como profesional, he leído muchos estudios que avalan que es viable y recomendable la creación en España de una renta básica, sin ir más lejos los que han difundido en muchas ocasiones colectivos tan reputados como ATTAC o Sin Permiso, que ha publicado un libro que puedes descargarte aquí.

Soy realista. En este momento, hablar de renta básica es una quimera, es cierto. Pero utopías hoy pueden ser realidades mañana, sobre todo si las defendemos con la fuerza de la razón. Ese es el mejor argumento.

Hasta la semana que viene.


2 comentarios:

  1. Mas razon no puedes tener, me encanta tu blog y encima hoy me he partido de la risa con tus comentarios sobre Rajoy, has dado en la diana, nos estánn gobernando inutiles y frustrados. Revolución.

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  2. Buen post... esto me va dando ideas para escribir mi post, que ando algo perdido en este tema (como tu con la estadistica), ya que no tengo experiencias para poder argumentar ni a favor ni en contra.
    Y bueno, ánimo con tu adaptación al grado y con la estadisticia ;-)

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