viernes, 18 de enero de 2013

Pedir y pensar

Hola de nuevo:

Cada vez somos más los-las trabajadores sociales que nos hemos lanzado a la aventura de escribir en un blog. Es por eso que hemos decidido contactar y emprender un camino juntos; acabamos de empezar, pero una de las acciones que ya estamos realizando es la de escribir sobre un tema común al menos una vez al mes.

Este mes tocaba bancos de alimentos. Yo no he podido escribir al respecto hasta hoy porque la realidad va tan acelerada que los temas se me amontonan, además, anteriormente yo ya expuse mi punto de vista profesional (hasta donde yo puedo serlo) en otra entrada, que puedes leer aquí.

¿Qué escribir entonces?

Por increíble que parezca, soy una mujer disciplinada y quería responder al encargo, así que pensé que la mejor manera de conocer la realidad sobre los bancos de alimentos es preguntar a las personas que acuden a ellos. En el caso de Berja, que es el pueblo donde trabajo, hay tres bancos de alimentos: el primero lo gestiona Cáritas, el segundo una asociación de promoción gitana y el tercero una asociación nueva llamada "Unión de Compañerismo Cristiano".

Con respecto a Cáritas, mis familias me cuentan que hacen una buena labor pero "te preguntan mucho, cómo te organizas, en qué trabajas, cuántos hijos tienes. Incluso te piden el libro de familia ¿es que no saben que tengo dos hijos?¿a qué tanta pregunta y tanto papel?". Otro usuario me decía: "según te ven, te dan. No hay que ir muy arreglao porque entonces piensan que tienes dinero, es mejor ir hecho un pordiosero". Pordiosero. Nunca me había parado a pensar en el término...

La asociación de promoción gitana tiene una cuota de dos euros al mes. Como lo oyes. Si quieres que te den comida tienes que pagar dos euros al mes. Una familia me decía, bastante indignada "¿cómo vamos a pagar la cuota si no tenemos para comer, entonces para qué estamos pidiendo comida?". Además, según me cuentan, los vecinos que no pagan la cuota son increpados por miembros de esta asociación. La administración competente ya conoce el asunto.

La Unión de Compañerismo Cristiano no pide cuota, hay que pagar pero para que llegue el camión, según me dicen. "Es para pagar la gasolina".

Las familias se quejan también de la calidad de los alimentos y de la variedad: "nos dan leche, pero nada más, o nos dan garbanzos sólo, mis niños necesitan yogures, zumo". "Llevamos una semana comiendo puchero". 

Preguntados por la sensación de ir a pedir, me responden: "al principio te da mucha vergüenza, pero luego te acostumbras ¿qué vas a hacer?. A mí me gustaría no ir y tener un trabajo y una vida decente, luego sale Rajoy en la tele diciendo que hay que arrear a la gente para que encuentre trabajo. Oir eso te revuelve las tripas, te dan ganas de coger una escopeta".

Todos tienen una idea aproximada de la diferenciación entre caridad y derechos sociales, y señalan que lo mejor es tener trabajo porque "así no hay que ir a pedir a ningún sitio, ni al almacén ni a los servicios sociales pero si no hay trabajo al menos que den ayudas para que podamos vivir".

¿Sabes otra cosa qué me dicen? Que no paran de pensar. "Me paso las 24 horas del día pensando. No paro de pensar cómo vamos a salir adelante. Me quedo en el cuarto y a veces me doy cuenta de que tengo la luz apagada. Todo el día pensando y pensando. Ni siquiera duermo. Sólo darle vueltas a la cabeza. Creo que me se me va a ir la cabeza de tanto pensar".

Hasta la semana que viene

3 comentarios:

  1. El ser humano necesita acción, actividad, trabajar, generar. Sólo pensar no es bueno. Si no hay empleo habrá que estar activos igualmente. Si no hay empleo, inventarlo. Algo en positivo hay que hacer!

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  2. "Efectivamente el ser humano necesita actividad, trabajar, generar, en definitiva ser util". Cuando te das cuenta de que la vida se fue por las esquinas de las obligaciones impuestas por los demás, por hacienda, por las hipotecas, por el consumo, por el vecino etc etc y quieres respirar aire limpio, puro, te das cuenta de que tus pulmones ya no no son capaces de soportar la fria brisa mañanera y te pones a llorar como niño triste, apenado. Que mala es la tristeza de hecerse mayor..... sin querer y sin saberlo.
    Al fin y al cabo los servicios sociales estabamos muchas veces (Casi siempre, o por lo menos eso pensaba yo), para tapar el fuego que la sociedad maloliente generaba. Ahora ya no, ya casi no existen los derechos, ahora existen las servicios seudocristianos que regalan paz y amor y pan de arina para calmar las almas decarriadas del desempleo. Ese es el camino perfecto para que ande el libremercado de los co...., perdon.
    Gines

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  3. Me parece una excelente opción de hacer un blog para demostrar que todos necesitamos un trabajo, el ser humano tiene sus necesidades

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