viernes, 22 de febrero de 2013

Una mujer cualquiera (por Martirio Castilla Íñiguez)

Te presento a mi cuarta y última invitada, ella es Martirio Castilla Íñiguez. Marti es Presidenta de la Cooperativa de Ayuda a Domicilio "Palacio de Arboleas" (si quieres visitar la web, pincha aquí), una cooperativa pionera en la provincia de Almería. Esta cooperativa es un ejemplo de Economía Social: presta el servicio con calidad (y mucha calidez) y es uno de sus principales objetivos la inserción de mujeres en riesgo social. Me consta que lo han cumplido sobradamente.

Marti es muchas cosas: una mujer luchadora y valiente que ha sido capaz de salir adelante en las condiciones más adversas, empresaria, trabajadora social recién graduada, amiga de sus amigos, mamá, esposa ¡y abuela de su pequeño Leo! Marti es muchas cosas, menos una: una mujer cualquiera.


Creo que debo presentarme, me llamó Martirio Castilla Iñiguez (Marti para los amigos/as), no soy tan conocida como mis antecesoras y no poseo la experiencia profesional como Trabajadora Social, pues terminé la carrera el año pasado. Esto no significa que no tenga experiencia en Servicios Sociales, llevo trabajando 25 años. 

Permitidme que mencioné a todos/as los profesionales que han marcado mi profesión, siendo mis referentes: empecé como Auxiliar de Ayuda a Domicilio en el Ayuntamiento de Almería. No tenía conocimiento de la existencia de esta profesión, me formé y comencé a trabajar, todo animada por un profesional y hoy amigo (Rafa Pizarro), que me decía “ya verás esto tiene futuro”. Sabio él.

Después de tres años, empecé a trabajar en el Ayuntamiento de Huércal de Almería, en modelo subvención al usuario, por lo que, como todos sabéis no estábamos dadas de alta las auxiliares. Y vuelvo a conocer a otra profesional (Ana Cristina Fernández), que me animó a formar una empresa, Mi Ana, ella en su línea de creatividad  y pasión que le pone a las cosas. Primero dije que no, pero ella puso empeño (los que la conocéis lo sabéis), así que manos a la obra y a formarse. Así nació “Palacio Arboleas S.C.A. de Interés Social”. Son ya 16 años, de lucha por mantenernos a flote, de aprender y todo gracias a muchos/as Trabajadores/as  Sociales que me han ayudado, que han creído en mí y me han hecho “Amar” esta profesión: Toñi, a la que no ha podido describir Belén mejor, hoy sigo trabajando con ella y con ella me une una gran amistad y me reído mucho (pecho paloma). Belén, en la baja maternal de Ana, con aquellas anotaciones cuando realizábamos visitas a los usuarios (única). Ángel con el que tenido la suerte de hacer las prácticas de la carrera y que me lo puso muy fácil (ya sé, te debo un jamón). Y todas las profesionales: Angustias, Mati, Rosa, María, Encarni, perdonadme si me olvido de alguien. Sí quiero mencionar que aunque no es de Servicios Sociales Comunitarios guardo un buen recuerdo de ella: Consuelo T.S. de Salud.
 

En estos 16 años hemos tenidos momentos buenos y momentos muy difíciles, pero han valido la pena cada uno de ellos. Hemos recibido premios: a “Mejor Cooperativa de Iniciativa Social”, “Premio Meridiana”, y algunos más. He escrito en varias revistas, una de ellas en una universidad de Inglaterra (¡yo, que estudie francés!) y he dado bastante charlas sobre mi experiencia laboral. La verdad, no sé de mi merito, pero me alegro de todo aquello que he hecho y sobre todo de llegar en algunos momentos a tener 120 compañeras (auxiliares de ayuda a domicilio) en seis municipios, podéis pensar que es para sentirse orgullosa, pues no es lo que sentí, era solo trabajo y lo importante era como se sentía ellas, que estuviesen formadas y además con la profesionalidad que nuestros usuarios se merecían.


Hoy todo esto va cambiando, y los SS.SS no os tengo que decir en qué momento se encuentran y si a eso le unimos las valoraciones que hacemos a las multinacionales con promesas que naturalmente no van a cumplir, la decadencia de las empresas municipales está a la orden del día.


Hoy soy la Vicesecretaria del Sector Sociosanitario de Faecta (Federación Andaluza de Cooperativas de Trabajo Asociado), Coordinadora de Amecop (Mujeres Empresarias de Economía Social) y Vicepresidenta de Faecta Almería. Que mis compañeros/as piensen en mí para que los represente es de agradecer, pues aparte de poder trasladar sus propuestas e inquietudes, a mí personalmente me ha servido para adquirir más conocimientos y asistir a encuentros con las administraciones (hoy por desgracia para oír la palabra tan de moda: "recortes, recortes y más recortes”) 


Me reitero “GRACIAS”, a todos/as, por vuestro apoyo y vuestra confianza. Quiero recordar unas palabras que Toñi me dijo: ”has pasado de ser un informe social, a hacer informes sociales”, sí, yo fui una mujer maltratada y no creí ser merecedora de ello, podéis imaginar mi repulsa a tal acto. Hoy soy Trabajadora Social y amo está profesión porque muchos de vosotros habéis compartido conmigo todos vuestros sueños, deseos e inquietudes; tuve la suerte de que el año pasado algunos trabajadores sociales y amigos compartierais el momento de mi graduación, junto a mi familia. Espero estar algún día a la altura que merece está profesión. Gracias, Belén por permitir compartir con vosotros esta experiencia. 
  

Dedicado a las mujeres, como Marti, que
brillan con luz propia (Belén Navarro)

viernes, 15 de febrero de 2013

Las Invisibles (por Antonia Rubio Cervera)

Es muy difícil para mí presentarte a Antonia. Toñi, para su gente, es trabajadora social con mujeres víctimas de violencia de género y una grandísima "maestra" con la que tuve la inmensa suerte de coincidir durante mi primer contrato en servicios sociales comunitarios, ámbito en el que ella ha trabajado mucho tiempo. Es una profesional serena, sensible y cercana, muy cercana. Es, además, una de las personas con la que más me he reído ¡y espero seguir haciéndolo! Su sentido del humor es otro de los rasgos que mejor la definen: nuestras anécdotas durante las visitas domiciliarias conjuntas que hicimos allá por el año 1998 son un clásico en las cervezas entre compañeros (y eso que no deja de ser una malafollá de Graná). Un día contaré alguna en este blog...

“A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: ¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas? Pero en cambio preguntan: ¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre? Solamente con estos detalles creen conocerle”.

El principito (Antoine de Saint- Exupéry)

Hace unos días Belén me propuso contar en su blog mi experiencia profesional como Trabajadora Social. Decidí aceptar y lanzarme a esta “aventura”, a pesar de que sé que no voy a poder estar a la altura de las profesionales que me han precedido.

Comienzo mi relato explicando que trabajo en el Servicio de Igualdad de la Diputación de Almería, aunque esta denominación no explica cual es mi labor profesional. En este punto he de decir que, desde el comienzo de su andadura, este servicio ha tenido diversas denominaciones: Centro Asesor de la Mujer, Departamento de la Mujer, Servicio Provincial de Mujeres y Área de Igualdad y Juventud.

Como podéis comprobar,  la palabra “mujer” ha desaparecido y esto me llevó a pensar que el término “Igualdad” podría ser un eufemismo. El diccionario de la RAE lo define como “la sustitución de un término por otro que guarda semejanza con lo designado y cuyo sentido propio es más vago que el sentido de la realidad a la que designa, todo ello por intentar conseguir un lenguaje políticamente correcto”. Y yo me pregunto, ¿es que nombrar a las mujeres ya no es políticamente correcto? Lanzo esta pregunta y que cada cual llegue a sus propias conclusiones.

Queda aclarado que en este servicio trabajamos con mujeres y en mi sección, principalmente, con víctimas de violencia.

La razón por la que encabezo este escrito con las palabras sabias de Antoine de Saint- Exupéry responde a la necesidad de que nos sobrepongamos a  la fascinación que tenemos todos y todas por las cifras, los números y las estadísticas para situarnos en un territorio que tenga en consideración “lo importante”: las mujeres que han muerto, víctimas de este tipo de terrorismo, tenían nombre y apellidos,  metas y deseos, estaban rodeadas de seres que las querían y a quienes querían y murieron por querer romper ese ciclo de violencia que las iba atando cada vez más a su agresor. Creo que es importante que nos acerquemos  a sus historias para que dejen de ser sólo  un número que, de alguna forma, representa nuestro fracaso colectivo y, al mismo tiempo, perpetúa la invisibilidad de las víctimas.

Tras todos estos años puedo afirmar que la acción transformadora del Trabajo Social no ha sido unidireccional. Proclamo que a mí me parieron muchas de las mujeres con las que he trabajado y utilizo esta metáfora con pleno conocimiento de causa porque fueron parte activa en la deconstrucción de muchas certezas para alumbrar otra forma de hacer y de relacionarme profesionalmente.

Estoy aprendiendo que, tal y como propone Marianella Sclavi en “Las siete reglas del arte de escuchar”, no se puede “ tener prisa en llegar a conclusiones, porque son la parte más efímera de la búsqueda” y esa prisa puede conducirnos a no validar la experiencia de la víctima, a prolongar su sufrimiento con suposiciones erróneas y a reafirmar su aislamiento social.

He podido desterrar de mi vocabulario profesional la palabra “abordaje” porque me hacía sentir como un pirata, irrumpiendo violentamente en la intimidad de esas mujeres. He podido entender, por fin, que ser víctima es algo circunstancial y que cuando una mujer decide salir de una relación de violencia se convierte en una superviviente.

viernes, 8 de febrero de 2013

Razón, Pasión y Metodología: Una obra literaria (Por Rosa G. Trenado)

Mi segunda invitada es Rosa Gómez Trenado, trabajadora social en Dependencia en la Comunidad de Madrid. Rosa posee una amplia trayectoria como experta en gerontología, siempre desde una perspectiva no directiva. Mi relación con ella es más virtual que personal y precisamente por eso quise invitarla a compartir sus reflexiones en este blog, quería mostrar cómo las redes sociales pueden contribuir a tejer redes personales e incluso a compartir reflexiones y risas. Rosa vive en Madrid pero es de Jerez de la Frontera: "Andalucía Connection" ahí, fluyendo...

“¿Rous labore? En el trabajo aporta la alegría, la coherencia y la creatividad  que la representa; el dinamismo que evita que se pare en rincones sin salida. Su forma resolutiva  hace  posible lo que parece insuperable. Es socia del fundador del Humanismo y gran conocedora del respeto, la libertad y la decisión de las personas con las que trabaja. Todo ello ha hecho que momentos complicados en la intervención , se transformaran en situaciones de cambio , llenando de ¡Viva!,  cada una de sus actuaciones.”M.J.M. (Educadora Social).
 
Invitada.  Hoy soy una invitada: ¡Invitada al Blog de Belén! No sé si estaré a la altura de lo que se exige...difícil tarea  alcanzar la “acrobacia  profesional”  que lidera  en la red, y el  mordaz sentido del humor que la caracteriza.

Siempre que me invitan a alguna cosa, me planteo... ¿Dónde voy a estar? ¿Cómo he de relacionarme en función de dónde estoy? ¿Qué forma sería la más adecuada de estar y mostrarme? Y en base a ello  uno/a  se ha de  PRE-PARAR, sin perder la ESENCIA de lo que uno es.  Una vez que llegas allí, el PRE desaparece y  te quedas en ¡PARAR!, y es cuando todo surge:


El desarrollo del encuentro es el resultado de la influencia mutua, entre uno que está y otro que llega, y entonces  te das cuenta que, con  la influencia del otro  tu PRE, no sirvió para nada, si no tienes los elementos a desplegar plenamente adquiridos. En caso contrario surge el nerviosismo, la falta de escucha, aportaciones inoportunas, ideas poco elocuentes y   escasa brillantez…tu PRE se ha desplazado y entonces tienes que  ¡PARAR! para encontrar una DIRECTRIZ que seguir, porque hemos perdido la forma  y la ESENCIA se desequilibra.


¿Dónde quiero llegar? …AL TRABAJO SOCIAL Y A SUS FORMAS DE HACERLO: Entre la planificación de la acción, el PRE,  la pasión del profesional, a ¡PARAR! ,  la ESENCIA de la profesión,  y, la metodología  como la  DIRECTRIZ, en un proceso de influencias mutuas.


La planificación  (la fase de PRE) implica emplear la inteligencia para tratar los hechos, a través de la base teórica y el saber práctico.Lo que podemos exponer cómo saber, y saber hacer.

La pasión (la fase de PARAR)  Es la acción de padecer un  sentimiento muy intenso que domina la voluntad y puede perturbar la razón, (esta definición ha sido seleccionada de manera intencionada, con el propósito de generar un shock en los “apasionados sin control” del Trabajo Social  que la “padecen”: nadie lo observa… salvo los que trabajamos a su alrededor… “etiquetando”). Implica saber ser.


El equilibrio lo introduce la metodología (la DIRECTRIZ) es la acción que parte de la axiología en la que nos posicionamos  integrada en operaciones cognitivas y prácticas. Implica saber estar.


El descontrol de uno y otro incide en nuestras intervención profesional: Un desarrollo exorbitado del PRE conlleva al profesional a  ser como un  “SATÉLITE”: tienen como objetivo recoger y retransmitir información,  que plasma en papel. Está fuera de órbita.


Del otro lado, un descontrol de la pasión, del PARAR,  convierte al experto en un “DESPLAZADO”: El rol profesional se mueve del lugar que debe ocupar, así como…en “La pasión turca”... lo deja todo para vivir a su lado.


En ambas oscilaciones la  esencia del Trabajo Social y del Trabajador Social se ve afectada.


Un planificador excesivo, puede revelarse como:


Bernarda Alba: Se centra en una reputación perfecta y constituye una barrera en las relaciones interpersonales.


San Juan de la Cruz: El profesional está elevado. Es un místico planificando, no roza el suelo, (ni la realidad).Desvinculado del medio.


Larra en “Vuelva usted mañana”.  Esperas cortas, ¿ya?, para infinitos tiempos ¡No! . Las respuestas llegan tardes y  descontextualizadas. Perdidos en procesos.


Un profesional apasionado pudiera ser como: 


Lazarillo de Tormes: Viven muchísimas aventuras juntos, se desplaza a un mismo nivel, descontrol de la empatía que mezcla con simpatía. No finaliza las fases empáticas, no puede tomar distancia: no hay distancia, son… colegas.


Don Juan  Tenorio: Convierte la acción en un drama romántico. “Conmigo no te pasará nada”, se auto-responsabiliza de la vida del otro.


Personajes corales en Bodas de Sangre: Suplican a la Luna para evitar  el sufrimiento del otro. Hasta los fines de semana los pasan sin dormir, no desconectan. Omnipresentes. 


  Y…sin metodología es como:


La paloma Albertiana:”...Por ir al Norte, fue al Sur. Creyó que el trigo era agua, SE EQUIVOCABA”. No lleva un trazado de la acción. El profesional es descontrolado por las situaciones. Fluctúa sobre la línea continua que debiera marcar la metodología. Un caos… Viven estresados por el “dinamismo del Trabajo Social”, ése bendito dinamismo que lo justifica todo,  cuando no controlamos nada. 


El Camino de Machado se convierte en “El Camino del Rocío”: aparece la vecina, el médico, la enfermera de enlace, la prima,  la voluntaria… todos tienen algo en común…”La casa de Hermandad” y entonces es cuando desaparece:  la intimidad, la privacidad, la dignidad; “Sorprendentes Sorpresas” para un caminar que debiera ser “re-CAPACITADO”.


Con esta reflexión, quiero concluir que es preciso hacer un Trabajo Social PROFESIONAL y ser Trabajadores Sociales CON DISCIPLINA.  El Trabajo Social está expuesto a una multitud de atribuciones. El Trabajador Social en primera línea de acción es el más afectado. Disciplina y celebrante están influenciados, pero no cabe duda que a la mayor influencia que debe estar sometido un profesional es a la planificación de la acción, con una metodología activa y consciente  y a la pasión… ¡PÁRA!...SI Y SOLO SI consciente y controlada… y RECUERDA: P.R.E (Planificación, Razón y Ejecución) P.A.R.A.R (Palpitación, Aproximada, Reintentado,  A posteriori, Rectificar)
… tú eliges  Hamlet, SER O NO SER...esa es la cuestión…

Os dejo un video con un mensaje claro... 

viernes, 1 de febrero de 2013

Gente corriente (por Elena Salinas)

Este mes será diferente. Concibo este blog como mi propia casa y me gusta pensar que ambos son lugares de puertas abiertas a la conversación, la risa, el debate y la reflexión entre amigos. Con esta intención, he querido invitar a cuatro trabajadoras sociales que tienen dos cosas en común: en primer lugar, son amigas y profesionales a las que respeto y admiro y, en segundo lugar, no trabajan en atención primaria. Las cuatro han aceptado la invitación, lo que les agradezco profundamente.

La primera de ellas es Elena Salinas, trabajadora social de prisiones. Los que la conocemos solemos decir que siempre logra todo aquello que se propone, y eso que llegó a prisiones "casi por accidente". Persistente y fiera en el debate, trata de hacer cada día Trabajo Social entre rejas. Ella dice que no lo consigue. Yo creo que sí. 

Nunca pensé en ser trabajadora social, mucho menos de prisiones, hasta que un uno de octubre allí me vi. Tan sólo recuerdo ese uno de octubre, no recuerdo ni el dos ni el tres, tan sólo ese primer día y el sonido metálico de las puertas en esclusa, el alambre de espino sobre los interminables muros de hormigón y el identificador al cuello. Y ese olor, un olor fuerte y agrio, ambiguo y penetrante, a lejía y a agua sucia. Pasé meses quitándome la mugre de las uñas, cualquier cosa me servía: un clip, la capucha de un bolígrafo, las tijeras… hasta que alguien me advirtió del curioso tic y comprendí que se trataba de eso, de un hábito maleducado y desesperante.

Anteriormente había trabajado en Servicios Sociales Comunitarios, donde había tenido como colega a la administradora de este blog, la cual no tuvo otra ocurrencia que invitarme el día antes a ver una apropiada peli: “Celda 211”… las cosas de Belén. Por aquel tiempo, yo pensaba que los servicios de atención primaria de un pueblo de la Alpujarra almeriense no iban a tener nada que ver con mi nuevo ámbito de trabajo, aquello era la prisión, era la cárcel, iba a estar rodeada de la mayor escoria de la sociedad: violadores, asesinos, pederastas... Este fue el primer prejuicio que se desvaneció. El porcentaje de delitos contra la libertad sexual y de homicidio y sus formas representan sólo un 12% de toda la población penitenciaria.

No soy partidaria de clasificar a la gente en compartimentos estancos, todos sabemos que limita la intervención, lleva a diagnósticos sesgados y no aborda a la persona en su integridad, pero como esta entrada no va a dar para un análisis tan pormenorizado, voy a obviar a los delincuentes anteriores y me voy a centrar en el resto, en la inmensa mayoría de las personas institucionalizadas, porque la realidad de las cárceles españolas es que están a reventar de drogadictos, enfermos y pobres (70%), y en ocasiones, las tres circunstancias se dan a la vez, problemáticas que dudo que se solucionen con la reclusión.

Todos los días se aborda la crisis en los medios de comunicación y las redes sociales, se habla del desempleo, del deterioro de relaciones en el sistema familiar, de los desahucios y del aumento de las demandas en los servicios sociales, formando todo, parte de un circuito que muchos individuos se ven obligados a recorrer. La calle, la soga o la cárcel es para muchos desafortunados el final de este periplo. La crisis está cambiando el perfil de las personas sin techo (el 12% tienen título universitario) y está provocando suicidios. No nos podemos extrañar, por tanto, de que la crisis tenga también su correlato en las prisiones. Un par de datos para abrir boca:
  • Los delitos contra el patrimonio y orden socio-económico (tirones, atracos y robos) conjuntamente con los delitos contra la salud pública (tráfico de drogas) son los más numerosos.
  • El 2012 es el primer año en el que el número de primarios (personas que entran en prisión por primera vez) ha superado al de reincidentes.
Con respecto al primer dato, hay que decir que la motivación principal para la comisión de estos actos delictivos es principalmente, como habrás podido imaginar, el dinero. Un dinero que está muy lejos de ser los veintidós millones de euros de Bárcenas o las astronómicas cifras de la trama Gürtel. Ninguno de mis clientes ha robado para comprarse un Bugatti o un Jaeger-Lecoultre sino para pagar tres meses de hipoteca atrasada o, sencillamente, poder comer. No me gustaría que se entendiese que estoy tratando de justificar estas conductas, pero es que a veces creo que los políticos se olvidan de que en la cárcel se puede ver televisión y conocen el significado de la palabra indulto. Mis clientes se comen las condenas “a pulso”, en lenguaje taleguero, indignos del gracioso perdón del Consejo de Ministros. Pero bueno, que nuestro Código Penal es "fuerte con el débil y débil con el fuerte" es ya algo consabido.

Una vez medio desahogada, retomemos el segundo dato. En 2012, es la primera vez que el número de personas que anteriormente no han estado en prisión es mayor que el de las que sí han tenido entradas en el pasado: ¿por qué este aumento de primarios en 2012 y no en 2008?, año, este último, que se toma como referencia del comienzo de la crisis. Hay quien podría pensar que el aumento de primarios en relación a reincidentes podría deberse a las nuevas tipificaciones como delitos de causas que antes sólo eran sanciones administrativas (seguridad vial, sobre todo), sin embargo, aunque es cierto que ello ha provocado un aumento de primarios, este no ha sido tan representativo como para justificar el vuelco y, además, se ve compensado con las crecientes sentencias de medidas alternativas al internamiento.

Entonces, ¿a qué se podía deber? Sus testimonios me dieron la respuesta: durante el 2008 y posteriores habían podido beneficiarse de la prestación por desempleo y posterior subsidio, después habían recibido algún apoyo puntual procedente de ayudas de emergencia social y, durante todo el tiempo, contaron con la familia y/o amigos, ya que las prestaciones públicas no lograban satisfacer la mínima cobertura que precisaban. Cuando terminaron todas las ayudas, llegó el delito, no sin antes pasar por una terrible odisea: discusiones familiares que a veces han terminado en rupturas matrimoniales, adicciones desencadenadas por la desesperación y autopercepciones de infravaloración por sentirse dependientes o incapaces de mantener a sus hijos.

Una vez que esa gente corriente ha saldado su deuda con la sociedad, y que la prisión ha cumplido su función “reeducadora y resocializadora”, ¿qué hemos ganado? En mi opinión, nada. El Estado habrá gastado más de 35.000 euros al año en cada uno de ellos, la mayor parte empleada en seguridad (no pensemos que en prisión se vive como Dios).

El hecho de que el Ministerio de Interior haya sido uno de los menos afectados por las medidas de austeridad (7.214,26 millones de euros para prisiones) llama la atención. Es sorprendente la escrupulosidad y cicatería con la que se asignan algunas partidas presupuestarias, al tiempo que se destinan ingentes cantidades de dinero a medidas que no logran la consecución de una sociedad mejor y más igualitaria.

Desde mi desempeño profesional en prisión creo que, con muchos de los internos, con una renta básica nos habríamos ahorrado delito, víctima y delincuente. Una renta mínima que tendremos que defender en términos de viabilidad económica como estrategia para introducirla en la agenda política. Para lograrlo hemos de ser capaces de poner números a esas medidas y demostrar su rentabilidad, de lo contrario, seguirá siendo utopía.