viernes, 21 de junio de 2013

Nace Marea Naranja Andaluza

Andalucía es una comunidad autónoma de España, con estatus de nacionalidad histórica, de acuerdo con el Estatuto de Autonomía que la rige. Está compuesta por las provincias de Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla. Su capital es Sevilla, ciudad reconocida por el Estatuto de Autonomía como sede de la Junta de Andalucía.

Es la comunidad autónoma más poblada de España (8.449.985 habitantes a 1 de enero de 2012) y la segunda más extensa, lo que explica su peso en el conjunto de España. Se encuentra situada al sur de la península ibérica; limitando al oeste con Portugal, al norte con las comunidades autónomas de Extremadura y Castilla-La Mancha, al este con la Región de Murcia y al sur con el océano Atlántico, el mar Mediterráneo y Gibraltar. A través del estrecho de Gibraltar, separado por 14 km en su parte más estrecha, se encuentran Marruecos y Ceuta en el continente africano.

El marco geográfico es uno de los elementos que da singularidad y personalidad propia a Andalucía. Desde el punto de vista geográfico, podemos distinguir tres grandes áreas ambientales, conformadas por la interacción de los distintos factores físicos que inciden sobre el medio natural: Sierra Morena –que separa Andalucía de la Meseta–, los Sistemas Béticos y la Depresión Bética que individualizan la Alta Andalucía de la Baja Andalucía.
(Datos extraídos de wikipedia)

El pasado sábado tuve que levantarme bien temprano. Me esperaban tres horas de coche hasta Mollina (Málaga), lugar fijado para la asamblea constituyente de Marea Naranja Andalucía. Mollina se encuentra en el centro geográfico de la extensísima Andalucía, por eso casi todas las reuniones autonómicas de colectivos de todo tipo se celebran en Mollina o Antequera, que está al lado.

No tenía muchas ganas de ir, la verdad. La semana había sido muy agotadora, como casi siempre últimamente y lo que realmente me apetecía era levantarme tarde y comprar pescado para cocinarlo en la terraza, con el permiso del sempiterno viento de poniente, tan característico de mi zona y tan perturbador.

Estoy además atravesando una etapa de bajón perrofláutico: demasiados frentes abiertos, demasiado facherío, demasiada gente al filo del abismo, demasiada demagogia, demasiada manifestación, demasiadas firmas en change.org, demasiadas reuniones y demasiado chorizo para tan poco pan. Demasiado esfuerzo, en definitiva...

La carretera es, para colmo, un coñazo. No hablo genéricamente, hablo de la serpenteante carretera nacional 340; hace tantos años que debería ser una autovía que los almerienses bromeamos con la duda de si la veremos algún día o tendremos que seguir disfrutando de su espectacular paisaje y lamentando a la vez las muchas vidas que se está llevando.

Con estas mimbres me subí al coche con Elena y tiramos pa´Málaga. Nos perdimos y llegamos veinte minutos tarde, cansadas y despistadas.

Todo cambió al llegar a la sala. Me sorprendió enormemente ver tanta gente y tan bien dispuesta, deambulando aquí y allá preparando el proyector, los materiales; camisetas naranjas, sonrisas francas y ganas, muchas ganas. "Qué vergüenza" pensé "yo que he llegado sin ganas y esta gente pegándose la pechá ". Y me animé.

Tras el turno de presentaciones, dedicamos la mañana a hacer un análisis de la realidad de las diferentes provincias andaluzas, tanto de la cuestión social en general como de las Mareas en particular. En las distintas provincias, todos tenemos los mismos problemas, es decir, todos estamos igual de jodidos (despidos, impagos, parones de los procedimientos, etc...) y también tenemos dentro del colectivo nuestros más y nuestros menos, aunque tuve que constatar (con cierta envidia, la verdad) que dependiendo de la  provincia la Marea tiene más rodaje.


Analizamos también la falta de participación de muchos profesionales, la dificultad de implicar a la ciudadanía, el papel de otros colectivos dentro de la marea y la labor de presión de los profesionales dentro y fuera de los despachos. Decidimos posponer las propuestas de acción común (que es básicamente de lo que se trataba) para la tarde y en un pis pas se nos pasó la mañana. Nos fuimos a comer.


En la comida tuve la oportunidad de poner cara y conocer un poco más a personas que solo conocía a traves de las redes sociales. Aquí estamos gente de Almería, Jaén, Granada y Sevilla.

La modorra vespertina no hizo ninguna mella en nosotros. La tarde fue de lo más productiva, no tienes más que mirar la pizarra de las propuestas. Hubo un intenso debate sobre la objeción de conciencia por parte de los profesionales, su conveniencia y sus riesgos. Mi conclusión: los profesionales estamos muy asustados. Con motivos, pero excesivamente asustados (es una opinión personalísima)

Se informó también del rumor que corre con respecto a la contrarreforma local. Se avecina un agostazo...

También se habló de la necesidad de generar sinergias y de concentrar esfuerzos, ya que hay demasiadas propuestas dispersas y podríamos aunarlas. Hay que señalar la generosidad de las asociaciones y colectivos que quisieron integrarse en la Marea Naranja sin mas seña que el color de la camiseta, aunque yo quiero mencionar los que estaban allí (que no son todos):

- Consejo General de Trabajo Social.
- Colegio Profesional de Educadores Sociales de Andalucía.
- Plataforma Andaluza por los Servicios Sociales y la Dependencia.
- Plataforma Dependencia SAD Jerez-Cádiz.
- Asociación de Valoradores de la Dependencia de Andalucía.


Aparte de las propuestas acordamos una mínima estructura autonómica, canales de comunicación, coordinación y difusión y una primera línea de acción común ¿qué más se puede pedir para un solo día?

Al final de la jornada hubo una fantástica foto de la familia en la que no pudimos estar porque la carretera nos esperaba...


La vuelta a casa se hizo muy corta, sobre todo al vislumbrar por fin "mi" mar mediterráneo. Llegué exhausta pero bastante más animada. Con personas como estas como compañeras de viaje ¿quién soy yo para bajarme del tren?

Estés donde estés, busca tu Marea Naranja. Seguro que hacen cosas muy interesantes que te estás perdiendo 

¡Servicios sociales para todas y todos! ¡Recortes no, no te calles!

Dedicado a las compañeras y compañeros que hicieron
posible el encuentro de Mollina. Solo ellos saben
el esfuerzo que les habrá costado...
"Si te vas". Miguel Campello, un artistazo.

5 comentarios:

  1. Ha sido un orgullo poder participar con personas tan comprometidas, mucho ánimo que nos queda aún mucho trabajo y un abrazo desde Jerez.

    ResponderEliminar
  2. Creo que muchos fuimos lo que regresamos con más energía que la que fuimos; ahora depende de nosotros no dejarla escapar. Enhorabuena por la entrada y a todos por la participación.Antonio Cádiz.

    ResponderEliminar
  3. Coincido con los tres. Yo me sentí una privilegiada de estar con gente tan comprometida, preparada, trabajadora,... y me vine con más estímulo y energía. Nos queda muchísimo por hacer, pero hay que intentarlo.

    ResponderEliminar
  4. Muchas gracias Belén por el post. Al igual que los compañeros, me sentí una privilegiada por estar allí, a veces me flaquean las fuerzas por dedicarle tanta energía y tiempo a esta causa sintiéndome no correspondida por muchos compañeros, pero en Mollina recargué las pilas viendo a compañeros competentes y con tanta ilusión de todas las provincias de Andalucía. Un abrazo desde Graná de Emilia Villanueva

    ResponderEliminar
  5. Qué importante es la unión, Belén. Y qué bonito el sentimiento que tuviste al llegar con esa comprensible "desgana" y salir tan motivada.

    ResponderEliminar