Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2013

5 argumentos para decir NO al espacio sociosanitario

Hola de nuevo:
La semana pasada dediqué este espacio de reflexión a abordar el fenómeno de lo sociosanitario, ofreciendo algunas pinceladas introductorias (puedes leer la entrada aquí). A continuación trataré de desglosar los argumentos que sostienen este NO tan rotundo con el que ilustro la entrada. Algunos argumentos son míos pero la mayoría se han extraído directamente de dos documentos de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales: El engaño de un pacto sociosanitario, que puedes consultar aquí y El fenómeno de lo sociosanitario cuyo enlace no he conseguido encontrar. Los argumentos son, pues, los siguientes: Atención sociosanitaria no es lo mismo que coordinación sociosanitaria: La atención sociosanitaria o espacio sociosanitario implica la creación de un sistema híbrido, tipo SAAD, para la atención de determinadas problemáticas. La coordinación sociosanitaria, en cambio, supone la cooperación de dos sistemas públicos con legislación, estructura y presupuestos di…

No a lo sociosanitario (Primera parte)

Hola de nuevo:
En la administración española existen mantras que, a fuerza de repetición, toman categoría de dogma científico. Uno de ellos adquirió un notable relieve con la promulgación de la ley de dependencia, allá por 2007: la necesidad de implantar un espacio sociosanitario.
Es curioso, se ha comenzado a hablar de lo sociosanitario como la solución desde entonces y en el contexto de la atención, preferentemente residencial, de la población mayor o con discapacidad (diversidad funcional si se prefiere). Es como si antes no hubiesen existido zonas de intervención conjunta entre la sanidad y los servicios sociales. ¿No? mmm... retrotraigámonos en el tiempo y el espacio...
¡Coñe! ¡Los toxicómanos! Qué tiempos aquellos, trabajando en un centro de tratamiento a drogodependientes, en los que recuerdo con qué cariño acogía el sector sanitario entre sus brazos a la población con problemas de drogodependencia (costaba horrores hasta que dispensasen metadona en los centros de salud). Y si…

Caso nº 2: Cuando la intervención es no intervenir

Hola de nuevo:
Vuelvo con el caso que describí la semana pasada, el de mi amiga Francisca y los conflictos con sus tres hijas, pero me vas a permitir un pequeño paréntesis dedicado a los niñatos de Nuevas Generacionesque se rieron de algunas personas estafadas por las preferentes durante la comparecencia de Mª Dolores de Cospedal. 
Podría denunciar la absoluta falta de empatía de estos impresentables y hacer una disertación sobre las neuronas espejo y demás, pero mi incultura general y mi indignación particular tan solo dan para desearles de todo corazón que en alguna ocasión se sientan tan estafados como estos ciudadanos, más que nada para que experimenten en su piel algo tan sumamente gracioso; en ese momento seré yo la que me reiré a carcajadas. Lamento parecer tan borde, es que de empatía también ando un poco justa, especialmente con gentuza como esa.
Dicho esto (si no lo suelto, reviento) me pongo de nuevo en situación: la semana pasada te conté un caso en el que vengo trabajando…

Caso nº 2: Francisca

Hola de nuevo:

Si has visitado este blog con anterioridad habrás leído alguna entrada sobre una intervención mía con una familia muy disfuncional; este caso, que tiene sus altibajos, va bastante bien en general, sobre todo teniendo en cuenta sus características peculiares y la situación de la que partíamos, así que voy a poner punto final a la narración del mismo y me dispongo, a partir de hoy, a dedicar algunas entradas a un caso nuevo, muy diferente, que me está generando algunos quebraderos de cabeza.
He escogido este caso por varias razones: en primer lugar, se trata de una familia “normalizada”, si se me permite la expresión no muy acertada, lo sé, es para que nos entendamos, porque... ¿Qué familia es normal? ¿Qué es lo normal? ¿Lo que la trabajadora social entiende por normal? ¿Lo que ha vivido en su familia de origen? En fin, ya sabes de lo que hablo… La cuestión es que mi intención es narrar una intervención con una familia como Rajoy manda.
Pero la razón más importante que m…

Al habla con: Paquita Carajo Chancla

Después de mis vacaciones estivales, vuelvo con las pilas gastadas y la energía en low battery, pero no importa porque, de cualquier forma, pensaba seguir escribiendo todas las semanas.

¿Te da cuén de cómo se las gastan nuestros amigos los gaviotos? Por robarnos, recortarnos, prohibirnos y limitarnos nos han robado hasta el mes de agosto. Son unos maestros los tíos, hasta consiguen que inventemos vocablos como agostidad:"la reforma local ha sido aprobada con agostidad y alevosía"; seamos francos, acampar en Sol este mes además de policialmente imposible puede producir que se te queden los sesos como unas gachas colorás...

¡Gensanta, estos acaban legislando con el horario de Sydney para que no nos enteremos porque nos pillará durmiendo!

Pero yo no venía a hablar de los gaviotos ni de Bárcenas, que eso no es topi trendi en el colectivo de trabajadores sociales. A mí lo que me ha dejado muerta-en-la-bañera es la que se ha liado con el grado en Trabajo Social por la UNIR (Unive…