sábado, 28 de septiembre de 2013

Sobre formación

Hola de nuevo:

Esta semana he realizado una sesión de supervisión de equipos de servicios sociales, en el marco del calendario formativo de mi administración, y me disponía a dedicar mi entrada de hoy a describir esta sesión cuando, curioseando en facebook, me encuentro con esto:


¿Qué te parecen los contenidos?¿Hay algo en ese cartel que te chirríe?

A mí me dejó helada.

En primer lugar, por la aparición del doctor House en un curso de trabajo social, además con la boca cerrada ¿qué mensaje quieren transmitir los organizadores? No lo entiendo muy bien.

En segundo lugar, al leer uno de los objetivos del curso: detectar mentiras. ¿Detectar mentiras? ¡Y con un método científico!  Es que no doy crédito, vaya. A ver, si una de las funciones de los trabajadores sociales es detectar mentiras ¿para qué es?. Está muy claro, creo yo, ni más ni menos que para saber qué ciudadanos son pobres de verdad y cuales son unos mentirosos que quieren vivir del sistema, y poder así repartir las ayudas con criterios de rentabilidad y optimización de recursos, que la cosa está muy malita y los pobres con tanto pidil nos van a arruinar a todos, porque todos sabemos que la ruina del estado de bienestar es generada por los pensionistas que acumulan medicamentos, por los pobres que viven de las ayudas y por los hijos de las clases bajas, oye ¡que todos quieren tener carrera, y gratis además!

Que alguien me diga qué utilidad terapéutica podría tener esto de detectar mentiras en el marco de la intervención profesional, porque a mí se me ocurre ninguna.  ¡Ah, sí! demostrar al que tienes enfrente que eres más listo que él. La intervención se irá al carajo, pero oye, ¡nos quedamos tan anchos...!

Este curso es, en mi opinión, una muestra de la deriva neoliberal que hace tiempo vive el trabajo social y que se ha ido introduciendo muy suavemente por los poros de nuestra piel (esto el capitalismo sabe hacerlo de cine); para comprobar esta deriva no hay más que pegar la oreja en cualquier corrillo de profesionales y tirarles de la lengua para escuchar expresiones del tipo: este no ha trabajado en su vida, este es un caradura que fuma Marlboro y pide ayudas, etc. etc. Que no digo yo que no haya caraduras que fumen Marlboro (ni que todos los que fumen Marlboro sean caraduras tampoco, eh, jajaja) lo que digo es que son comentarios propios de gente de la calle y no de profesionales ¡a los que se nos supone entrenados para ver más allá del Marlboro, coñe!

Afortunadamente, aún quedan profesionales de la formación tan serios como Roger Brufau Pla, psicólogo y educador social, que actualmente imparte clases en la Universidad de Barcelona y se dedica a la formación de manera privada. Todo ello desde la óptica sistémica.

Como decía al principio, tuvimos la ocasión de mantener una sesión de supervisión con él en Diputación de Almería y creo que todos salimos bastante contentos de los resultados porque nos ayudó a gestionar las emociones que afloran en nuestro trabajo y cómo cambiar la mirada hacia el que tenemos enfrente, resituarnos para comprender... Aquí muestro algunas fotos que hice de la sesión:





No me digas que no te da cierta envidia vernos jugando con los Lego, eh... Bueno, realmente los Lego son sólo una técnica, pero muy divertida. Lo pasamos muy bien y la sesión nos sirvió para desconectar de la rutina y ver los casos de otra manera. Te recomiendo estas sesiones; si quieres contactar con él para que se dirija a tu organización, colegio o colectivo, su dirección de correo es: roger.brufau@gmail.com. Roger es un estupendo formador, sólo tiene un defectillo: es blaugrana.

Hasta la semana que viene.

jueves, 19 de septiembre de 2013

¿Hay alguien?

Pasé mi infancia en un barrio de los que hoy llamaríamos marginales: era un barrio de viviendas sociales, en las afueras de mi pueblo, ocupadas por familias gitanas que se mezclaban con las familias payas que no podían permitirse una vivienda mejor, entre ellas, la mía. Es curioso, jamás tuve la más mínima sospecha de vivir en un barrio chungo. Mi barrio me encantaba.

Digo que las familias se mezclaban porque, además de convivir en el mismo edificio, las puertas de los pisos normalmente estaban abiertas; las puertas de los pisos y las puertas de las casas de planta baja que lo rodeaban. Vivíamos mezclados: mi madre llevaba de vez en cuando con su coche a algún gitanillo enfermo al ambulatorio (era la única mujer del barrio con carnet) y yo pasaba mis largas tardes de juegos en la calle con esos mismos gitanillos, que de diferentes a mí tenían bien poco porque apedreaban los mismos gatos que yo y juntos luchábamos contra los niños del otro barrio con idénticos tirachinas, cuya munición consistía en grapas que robábamos en los almacenes donde se fabricaban las cajas para la verdura, que, por aquellos entonces, eran de madera.

Cuando mi madre iba a casa de una vecina a pedir sal, aceite o simplemente a pegar la hebra, tenía por costumbre asomarse a la puerta abierta y exclamar un "¿hay alguien?" a sabiendas de que la vecina en cuestión estaba dentro de la casa porque el olor a estofado y el ruido de ollas la delataba.

"Está feo entrar sin avisar", me susurraba mi madre. "¡Pasa, pasa, estoy en la cocina!" contestaba con un grito la vecina, y nosotras entrábamos con la confianza que nos daba esa puerta abierta y la sonrisa también abierta con la que nuestra vecina, cucharón en mano, nos recibía.

Mis padres, con mucho esfuerzo, compraron otra vivienda en un barrio mejor. Al menos eso decía mi hermana, emocionada por irse al centro del pueblo como la adolescente que era y en cambio yo, a mis ocho años, estaba perpleja porque me gustaba mi barrio, mis amigos, los juegos en mis calles a medio asfaltar. La perspectiva de bañarme en una bañera muy grande que había visto en el piso nuevo me parecía la única y exclusiva ventaja del cambio, ya que la que teníamos en nuestra vivienda era una de esas en la que solo te puedes sentar.

Crecí en ese barrio mejor, en el que las puertas de las casas estaban cerradas y en el que tan solo podíamos jugar en el callejón del mercado de abastos. Ya no tuve que preguntar más "¿hay alguien?" asomando la cabeza por la cancela. Ese "¿hay alguien?" desapareció de mi vida hasta el otro día, en el que me sorprendí diciendo “¿hay alguien?” al escuchar ruidos procedentes del interior del contenedor donde todos los días tiro la basura. Y  en ese contenedor había alguien, que me miró con estupefacción al escuchar mi voz, alguien no muy diferente de mí, que también fue niño y seguramente también soñó con la perspectiva de un futuro mejor, personificado en alguna bañera muy grande.

Hasta la semana que viene.

Luz Casal
"Entre mis recuerdos"

sábado, 14 de septiembre de 2013

Una docena de blogs que me gustan

Hola de nuevo:

Después de unas cuantas semanas escribiendo entradas acerca de temas crispantes, he decidido cambiar de tercio hoy y dedicar la entrada a recomendar algunos blos que sigo. Una docena, para ser exactos.

Una de las muchas cosas revolucionarias de internet es que facilita tantísimo el acceso a la información que puedes estar al tanto de todo aquello que te interese, pero ¡cuidado! eso puede ser también una trampa; los expertos comienzan a describir el fenómeno, que muchos internautas padecemos, de la infoxicación o infobesidad, términos que se refieren a la sobrecarga de información. 

¡Un momento! ¿infobesidad?¿también?¿Dios mío por qué has abandonado a tu sierva a su libre albedrío, privándola de la virtud de la templanza?

En fin, lo que quiero decir es que en internet es importante seleccionar para no morir enterrados en enlaces. Los blogs que he seleccionado yo son los que suelo leer com mayor asiduidad. Aquí los tienes: 

Trabajo Social. Afortunadamente cada vez somos más los trabajadores sociales que nos lanzamos a esto del blogueo. Algunos hemos enlazado nuestros blogs dentro de la BlogoTSfera, que es un alojamiento que ha montado el Consejo General. Todos los blogs son muy recomendables (esto lo digo desde la más absoluta objetividad, ejem, ejem) pero como se trata de recomendar uno, me voy a inclinar por el blog de Joaquín Santos, que aúna rigor científico con pasión por la reflexión y también por la literatura. Puedes leerlo aquí.

También es muy interesante el blog de Xosé Cuns Trabas, que se llama No me pidan calma, dedicado a temas de pobreza y exclusión (este no está alojado en la blogoTSfera)

Sobre opinión política, considero imprescindible el blog de Viçent Navarro (aquí). Su libro Bienestar insuficiente, democracia incompleta es de lectura obligatoria para aquellas personas interesadas en política social española. Otra publicación suya, El subdesarrollo social de España te la recomiendo también.

Asimismo, me gusta leer al periodista Enrique Bethencourt. Su blog La Tiradera (aquí) siempre muestra los grises de los asuntos de actualidad, aunque a veces yo no esté de acuerdo con algunos de sus argumentos.


Hay otro blog, que no sabría muy bien calificar: Principia Marsupia (aquí). Es sobre ciencia pero también aborda temas políticos. Muy heterogéneo, pero riguroso siempre.

Lengua y literatura: Si hay un blog que me ha impactado por su utilidad y por el trabajo del autor es el Blog de Lengua Española de Alberto Bustos. Me ha resuelto casi todas las dudas que me han surgido sobre gramática desde que escribo este blog. No dejes de visitarlo (aquí).

Sobre literatura, el blog Los libreros recomiendan te pone al día de las novedades en materia de libros y no se deja llevar por el fenómeno best seller. Además, uno de sus administradores es Manuel, de mi librería favorita, Sintagma, en El Ejido. ¡No compréis libros en El Corte Inglés, ejidenses, apoyemos el pequeño comercio! Sí, amigos, en El Ejido tenemos Corte Inglés ¿o qué pensábais?

Perros:  Si lees este blog con cierta asiduidad (eso me encantaría) habrás leído cosas sobre mi Nikita, que es mi perrita. El blog Alza la pata es un espacio dedicado a los bichuchos, esos amorcillos.

 (Con mi Nikita ¿a qué es muy guapa?)

Series de televisión: Me llamo Belén y soy adicta a las series de televisión, así que mi blog de cabecera es Quinta Temporada

Humor gráfico:  Si El Roto tuviese blog sería el primero de mi lista, pero como publica en El País, voy a recomendar dos blogs, uno es El Espíritu de los Cínicos (aquí) o Moderna de pueblo (aquí)


Y para terminar, un blog muy muy original, Una docena de (aquí) que trata temas muy diversos pero de doce en doce.

Espero que alguna de mis recomendaciones te enganche. Sobre todo, como te comentaba al principio, si no estás muy al día del asunto blogs, trata de crearte tu propio blogroll (pendiente de montarlo en esta página, glups). En cristiano significa lista de blogs. Que tengan una actualizacion periódica y frecuente es fundamental.

¿Qué puede ser mejor que sentarte en tu ordenador y, saboreando un relaxing cup of café con leche, leer a gente tan interesante como yo?

Gud bai, si yu the next güik. Frankli.


PD. No he podido resistirme, lo siento...

jueves, 5 de septiembre de 2013

¿Toñi Moreno o un bautizo de Gremlims?


Hola de nuevo:

Acaba de estrenarse un programa en TVE titulado Entre todos. Este programa ha causado mucho revuelo entre el colectivo de profesionales de lo social por su contenido, que consiste, grosso modo, en recaudar dinero para familias necesitadas que narran su problemática en riguroso directo, a través de llamadas de particulares que les donan dinero o productos, también en directo.

En Andalucía ya llevamos mucho tiempo sufriendo como hemorroides sin hemoal las secuelas del programa de marras, puesto que este formato lo inventó Canal Sur con el nombre Tiene arreglo. Para que te hagas una idea de qué va la pesca puedes ver un corte del programa aquí. Yo tuve la desgracia de tragarme unos cuantos programas durante la hospitalización de mi madre; impagables sus comentarios y los de su compañera de habitación: ¡qué lástima de familia!, ¡pobretica la mujer, eso si son problemas! ¡Jamía, (a mí) ¿y eso es lo que ves tú todos los días?! Y mi padre ¡Toñi Moreno, muchas veces termina llorando ella porque como es mú humana no es capaz de aguantarse!

Uno de esos días salió en el programa una familia de Berja y mi madre, de pronto: ¡mi Belén seguro que los conoce! En ese momento mi pensamiento fue: ¡Gracias, Hospital de Poniente, por quitar las manijas de las ventanas para que no se puedan abrir!

En fin, que tenemos en Andalucía mucha experiencia con el programa. Por eso y porque observo que de Despeñaperros para arriba hay mucho guirigay con el estreno de Toñi en España, me he decidido a contar cuál es el modus operandi del programa con los servicios sociales municipales y qué acciones hemos emprendido aquí contra semejante bazofia televisiva.

Antes de comenzar, te recomiendo una magnífica entrada del trabajador social Carlos Javier Fernández García en su blog, en la que elabora un argumentario ético muy bueno contra este tipo de programas. Puedes leerla aquí.

Me he encontrado con gente (incluyendo propios compañeros) que dice, así tan campante, que esos programas deberían contactar con los servicios sociales para conocer mejor la problemática de esas familias y así evitar que engañen a la población que llama para donar dinero. Como lo he vivío er mis cannes, explicaré por qué es tan conflictiva la colaboración de los servicios sociales, al margen del conjunto de dilemas éticos que se ponen de manifiesto y que ya han sido tratados por el compañero antes mencionado. Vamos a ello:

Una redactora del programa suele llamar por teléfono al centro preguntando por la trabajadora social de la familia Periquítez, para saber si lo que la familia cuenta es cierto, es decir, si la familia necesita ser ayudada o no. Comienzan los problemas:

  1. Por teléfono es imposible saber si se trata de una redactora de televisión o una agente de seguros o una directora de banco que se hace pasar por redactora de televisión.
  2. Lo normal es que esa familia no haya firmado ningún tipo de consentimiento para que nosotros podamos ofrecer información ¡telefónica! lo que choca frontalmente con lo expuesto en la Ley Orgánica de Protección de Datos y con nuestro Código Deontológico.
Supongamos ahora que la familia ha firmado un consentimiento para que nosotros demos información sobre la problemática que atraviesan. Recordemos que lo que el programa quiere es, básicamente, que les digamos si las familias mienten o dicen la verdad. Veamos ahora tres posibilidades:

  1. Que efectivamente lo que la familia cuente sea verdad, palabra por palabra y estén atravesando una situación económica crítica y claramente injusta.
  2. Que lo que la familia cuente sea parte verdad y parte falso: Una familia llama porque no tiene vivienda (lo que es cierto) pero el motivo es que no la tienen porque la han vendido, se han gastado el dinero en un lujoso vehículo, se han metido en casa de un familiar y éste, harto, los ha echado. En términos del programa ¿necesitarían entonces ser ayudados o no? ¿Cuál debería ser nuestra valoración?
  3. Que lo que la familia cuente sea incierto.
Con respecto al supuesto 1 habría que matizar que no hemos sido contratados para hacer valoraciones sociales para un programa de televisión ¿y si les diese por pedirnos opinión a programas de televisión, periódicos, programas de radio, etc.? Quien paga nuestra hora de trabajo no es Canal Sur o RTVE, sino la administración en cuestión para que desempeñemos las funciones por las que hemos sido contratados. ¡Que tiren de un peritaje social, y al menos den trabajo a compañeros!

Con respecto al supuesto 2, nuestro trabajo se basa (o debería) en apoyar a las familias partiendo de sus capacidades de mejora, no en castigarlas por su mal comportamiento. ¿Qué valoración crees que el programa hará si les contamos que esta familia no tiene vivienda pero sí un BMW cuyas letras ni pueden pagar? ¿Les ayudará?¿Cómo crees que reaccionará la familia si nosotros ofrecemos esa información? En mi caso, el programa descubrió por otras fuentes que la familia Despilfárrez no necesitaba ser ayudada (en los términos que entiende el programa la ayuda). ¿Sabes lo que hizo el dueño del BMW? Venir al centro a increparnos: el programa le había negado su ayuda porque los servicios sociales decían que tenía un BMW, le habían dicho los periodistas. Verídico.

Con respecto al supuesto 3, las familias que firman un consentimiento lo que piden es que digamos que les hace falta ser ayudados por el programa y no que digamos la verdad, que es nuestra verdad y puede no corresponderse con su verdad.

Me he dejado en el tintero la otra parte del programa, es decir, los donantes, lo de que los que llaman pueden ser engañados. Esgrimir este argumento es partir de varios sesgos:
  • La gente que llama supone que la tele ha hecho una rigurosa investigación sobre estas familias ¿por qué deberían suponer eso? ¡Ah, sí! porque lo que sale en la tele es verdad (ahora ocurre lo mismo con facebook)
  • Si estas familias engañan, la responsabilidad, en todo caso, debería recaer en el programa ¿no? Que digo yo, un poner, que si donamos dinero al niño Alejandrito que está muy enfermito porque hay una foto puesta en la puerta del banco y luego resulta que el niño está más sano que una pera, la culpa no será del pediatra que lo atiende... Aunque lo mismo el pediatra debería poner un cartel al lado diciendo que los padres de Alejandrito mienten como bellacos; lo que ocurre es que el pediatra no se siente responsable de que los padres de Alejandrito sean unos vivos pero a nosotros, en cambio, nos da mucha penica de la viejecica que ha llamado y ha donado la mitad de su pensión y qué injusto que la familia Trólez esté sacando pasta del programa y cómo vamos a permitir esto y blablabla (dejo esto para la reflexión individual sobre asistencialismo, paternalismo, síndromes de Teresa de Calcuta y otras hierbas)
En Andalucía, hubo compañeras que proporcionaron información, motivadas justo por lo que acabo de describir.

Otros, para protegernos de estos programas de ayuda:

1. Lo pusimos en conocimiento de nuestros superiores jerárquicos, ellos contactaron con el programa para pedirles educadamente que no diesen más por saco.
2. Pedimos al colegio que emitan un dictámen profesional al respecto. Lo hizo el consejo andaluz
3. Sentamos a las familias y les explicamos por qué no podíamos dar información.
4. Enviamos queja (personal) al defensor del pueblo andaluz.

Funcionó. No volvieron a llamar y las familias dejaron de dar el tole-tole con el programa.

Dicho esto: ¿Qué crees tú que tiene más peligro, Toñi Moreno delante de una cámara o un bautizo de Gremlims?


 Hasta la semana que viene.

 Michael Jackson
"Dangerous"