domingo, 24 de noviembre de 2013

Sabemos, podemos, queremos ¿qué haremos?

"Sabemos, podemos, queremos; la intervención social en tiempos de malestares" es el lema del XII Congreso Estatal de Trabajo Social que se ha celebrado la pasada semana en Marbella (Málaga).

Te cuento esto porque igual estás leyendo este blog y no eres trabajadora social. Pues sí, nos reunimos cada cuatro años y debatimos sobre los aspectos de la profesión que más nos preocupan. La semana pasada prometí que a mi vuelta del evento escribiría una crónica del mismo así que hoy toca; igualmente, quédate, estás en tu casa.

En primer lugar, quiero recomendarte que leas las crónicas de mis compañeras y compañeros de la BlogoTSfera: Nacho Santás, Tania Luis, Pedro Celiméndiz, Israel Hergón, Eladio Ruano y Rocío Cáceres. Juntos realizamos un taller sobre TIC (tecnologías de información y comunicación) que demostró, independientemente del resultado (en mi opinión muy bueno), que la elaboración colectiva es posible a pesar de la distancia física: Canarias, Zaragoza, Madrid, Málaga, Almería, Valencia, ¡ahí es nada!. Aprovecho para dar las gracias a Cristina Castellano, compañera también bloguera que, junto con Rafa Arredondo, se pegó el mayor currazo preparando el taller pero no pudo asistir al congreso. Suyos son también los aplausos que recibimos al final.

Algunos miembros del colectivo BlogoTSfera, al terminar el taller sobre TIC
¡Me encanta formar parte de este colectivo!
Muy meritorias las crónicas de Juanma Gil y Soraya López. Juanma siguió el congreso por streaming (retransmitido por internet) y Soraya por twitter. Una vez más, las TIC, presentes, lo que me lleva a meterme en el análisis del congreso, que es lo que estás esperando de esta entrada, no sin antes mandar un abrazo de teletubbie a los miles de seguidores, ejem, bueno, cientos...quizá seis o siete...¡que no los conté, coñe!, en definitiva, a las compañeras que me pararon por los pasillos para decirme que les gustaba mi blog. Me hizo una ilusión enorme, de verdad.

Observo cuatro cuestiones que han estado presentes durante estos días, a saber:
  • La universidad.
  • Los movimientos sociales.
  • Las tecnologías de la información y comunicación.
  • El malestar...
Estas cuestiones, junto con algunas otras, fueron debatidas intensamente en estos tres días (en los que hubo tiempo también para compartir charla y diversión) a través de cada uno de los ejes: Sabemos, el jueves, Podemos, el viernes y Queremos, el sábado. No fue fácil seguir el hilo argumental que el comité científico estableció porque las ponencias no contribuyeron a enmarcar la propuesta. Es curioso, tenía todas mis expectativas puestas en el eje Sabemos y, sobre todo, en la ponencia de Donatella Della Porta sobre movimientos sociales y me decepcionó, creo que con la traducción pierde mucho. Por otra parte, Alfonsa Rodríguez, ponente del eje Podemos, nos dejó con un buen sabor de boca con su apuesta por la proactividad y por un trabajo social más relacional, más narrativo. Recomiendo la lectura de la ponencia, aunque escuchar a Alfonsa es un placer. Dedicaré próximamente una entrada monográfica a su propuesta.

Del resto de mesas y comunicaciones no puedo opinar hasta leer la mayoría porque fueron tantas comunicaciones simultáneas que era imposible estar a todo; la gran cantidad de actividades puede ser objeto de crítica al no permitir estar en tantas cosas a la vez o motivo de satisfacción por permitir la participación de muchos profesionales, incluída la mía. Me quedo con lo segundo y aprovecho para resaltar la gran dificultad que supuso realizar un congreso 2.0. A pesar de los problemas quiero trasladar mi más calurosa felicitación al cómite organizador ya que la empresa no era nada fácil.

Destacaré una de las comunicaciones, de la mesa sobre trabajo social y política, porque me encantó: Saberes proscritos, de Elvira Villa Camarma, profesora de la Universidad Complutense:
El sistema de servicios sociales que se ha consolidado, especialmente en Europa y Norteamérica, forma parte del anclaje del sistema capitalista y patriarcal que exige funciones de control social y de normalización, mientras que el ethos profesional nos exige funciones de tranasformación social, de emancipación, de empoderamiento de la ciudadanía (...)
Muchas de las representaciones que se tienen del trabajo social están en relación con la función social y el origen conflictivo de su dependencia con las instituciones del bienestar. Aquí podemos encontrar dos grantes posturas, según mi opinión. Una de ellas considera que la función del trabajo social es resolver necesidades, problemas y/o demandas de las personas (...)La segunda perspectiva que interroga sobre la función del trabajo social se centrará en el acompañamiento de procesos de humanización para construir sujetos sociales críticos y responsables, así como en la creación de espacios de encuentro para una participación organizada y consciente.
Esto que dice la profesora Villa creo que tiene un correlato actual en el metacontexto profesional, donde observo dos corrientes que, de manera no muy consciente, han aflorado en el congreso: un trabajo social que, si bien es crítico con el actual panorama de recortes sociales y persigue cambios dentro del rol profesional, cuestiona el orden social establecido pero no las reglas del juego, por lo que persigue cambiar las políticas austericidas a través de la incidencia como colectivo profesional sobre los que detentan el poder en este país. Un trabajo social que llama a la esperanza.

Por otra parte, existe otro trabajo social de corte rupturista, proclive a romper los puentes, que malvive tensionado entre la necesidad de romper las reglas del juego establecidas situándose sin ambages del lado de la ciudadanía y el hecho de estar inserto dentro de instituciones que dificultan ejercer un rol transformador.

Esto que comento se puso de manifiesto en el momento en que tomó la palabra la vicepresidenta de la Diputación de Málaga, que tuvo la gran ocurrencia de defender la reforma local. Algunas compañeras, entre las que me encuentro, abucheamos sus palabras, hasta que Ana Lima nos llamó al orden, era su papel hacerlo y es el mío defender mi derecho al abucheo, cosa que voy a hacer a continuación.

El Partido Popular no sólo está condenando a la pobreza más absoluta a millones de personas de este país, sino que ha dinamitado los cimientos de la democracia al promulgar la legislación más represora en materia de protestas sociales que este país ha conocido desde el franquismo. No está dejando ningún resquicio por el que podamos manifestar nuestro descontento. Se arriesgan, por tanto, a que en los escasísimos momentos en que se dejen ver con la plebe, les ocurran estas cosas. Todo tiene su precio, el problema es que ellos están acostumbrados a no pagar ninguno.

No creo, por otra parte, que sirva de nada mantener una relación institucional con esta gente. No escuchan. El rodillo sigue aplastando vidas, mecánicamente, sin piedad. Al margen de lo dicho, el Consejo General del Trabajo Social es nuestro órgano soberano y democrático y respeto profundamente sus acciones aunque algunas no las comparta, por lo que apoyo su trabajo en el congreso y creo en la crítica constructiva desde dentro, no en los ataques indiscriminados desde fuera.

Como profesionales, nos vemos obligados a enfrentarnos día a día a personas que se están quedando sin nada y la única respuesta que están obteniendo de nosotros es que muy poco podemos hacer. Yo eché de menos en el congreso propuestas sobre objeción de conciencia, ética profesional...y eché de menos una invitación a las grandes plataformas ciudadanas, como la PAH, que son vanguardia en respuesta social.

O salimos del corsé demanda-respuesta y empezamos a ponernos de verdad del lado de la gente con acciones concretas en el marco de la intervención social o la ciudadanía no entenderá que ataquemos a programas como "Entre todos" porque creerán que nos limitamos a defender nuestro puesto de trabajo. Ataque que comparto y sobre el que escribí (aquí) dicho sea de paso.

Cerca de El Ejido. Verídico
Muy acertadas las conclusiones del congreso (aquí). Recojo este fragmento, que reza:

Estamos inmersos en una realidad social cambiante y marcada por la incertidumbre. Pero, ¿de qué cambios estamos hablando? El Trabajo Social no nació para hacer de las utopías realidades, sino para que la justicia social impregnara un vivir cotidiano que siempre ha estado marcado por la desigualdad.

La cuestión es ¿cómo trasladaremos al terreno de lo concreto el ideario de justicia social? Ese es el reto. Por cierto, el filósofo que dijo que se no se piensa igual en un palacio que en una choza era Karl Marx.

Hasta la semana que viene.

9 comentarios:

  1. Certeza, como es costumbre, Belén. Comparto todo lo que dices, y siento no haber presenciado ponencias tan interesantes como la de Elvira Villa. Por suerte, ahora las puedo leer todas. Hubo ausencias importantes, movimientos sociales que debieron estar más representados, pero también fue una gran oportunidad de encuentro entre profesionales, y todo lo que compartimos "en los pasillos" nos enriqueció muchísimo. Un abrazo y ánimo con los problemas climatológicos!!!

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    1. ¡Gracias por comentar! Suscribo tus palabras...

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  2. Hola Belén, felicidades por tu resumen que enfoca otras cuestiones no planteadas por ahora por el resto de compañeras/os que lo han hecho y que me interesan muchísimo por haber sido parte activa en la organización. Pero si quería hacerte una pequeña puntualización posiblemente como bien dices quisimos abarcar tantas cosas que igual no supimos trasmitir y comunicar de la mejor manera la cantidad de actividades que había, ya que la PAH si estuvo presente, tenían un stand en la plaza y tuvieron una charla el sábado. Fueron los compañeros de Estepona y de Málaga desde aquí mi agradecimiento por su presencia.

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    1. No los ví, qué rollo. Disculpa. Agradezco mucho tus comentarios Rafa y espero que mi crítica, constructiva, no enturbie un congreso caluroso, muy trabajado y valiente en el planteamiento. Un abrazo bloguero.

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  3. Desde luego "querer es poder" sin menospreciar el saber.
    Primero darte las gracias por mantenerme informado de lo que acontecía en el Congreso vía tweeter, está claro que la información fluye al momento gracias a las redes sociales, que bien utilizadas son un instrumento superútil.
    Percibo yo también cierta decepción en algunos usuarios de los Servicios Sociales cuyas expectativas no se ven cubiertas. Entiendo que los cambios deben hacerse desde un plano político y es en este plano donde debemos involucrarnos y no dedicarnos solamente a la crítica.
    No me enrollo más que me pierdo....

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    1. Opino lo mismo ¡muchas gracias por comentar! (ya viste que con el twitter me lo curré, eh)

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  4. Muy interesante el artículo... hay otro muy interesante sobre como publicar tu CV en http://www.aboutalloow.blogspot.com.es/

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  5. Invitando sin duda a la reflexión, animándonos a nos caer en el desánimo y en el conformismo...
    Y sobre todo quería darte las gracias, muchas, por haberme permitido seguir vía twitter y hasta entusiasmarme y sentir cierta envidia (por no poder estar allí). Las redes y compañeros como tú lo hacen posible.

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    1. No hay de qué, para eso estamos, ojalá te hubiese podido poner cara. Salu2

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