miércoles, 1 de enero de 2014

Propósitos de año nuevo y otras sandeces

Lo bueno de no salir en Nochevieja es que no te levantas con una horrible resaca (en mi caso, normalmente producto del White Label) y puedes sentarte temprano a escribir mientras escuchas Radio Clásica, esperando la hora del Concierto de Año Nuevo.

Todos los años veo el Concierto de Año Nuevo y es que me fascina el ritual: esos bailarines, ingrávidos, levitando por esos majestuosos palacios de interminables pasillos o danzando graciosamente por unos jardines tan es-cru-pu-lo-sa-men-te conservados que ni la mala hierba se atreve a aparecer para no hacer el ridículo; el público, tan a juego con el palacio de la ¿Musickferaum, miusicfrraum..? (ni puta idea). Jodíos alemanes o austríacos o austriacoprusianos o como coño se denomine la raza aria esta ¡qué bien conservados, qué apariencia de limpios, de no tener halitosis, ni toses, ni hemorroides! Te paras a observar a alguno y no sabes si tiene 50, 60, 70 u 80 años, normal, estos no han pasado 20 años de su vida bajo plástico ni encima de un camión ni nada. También hay público japonés y a estos les pasa tres cuartos de lo mismo o incluso más. Para que luego digan que un PIB por los suelos no estropea el cutis.

En fin, ahí me ves, con los pelos de recién levantada, en pijama pero con el jersey de lana más viejo que tengo encima, para no poner la calefacción, admirando el ejercicio de perfección en que consiste el concierto. Menos mal que este año lo dirige Baremboin, que es argentino y este si tiene pinta de haber tenido granos e incluso una horrible resaca.

Ante semejante cosa, una no puede evitar las comparaciones, por ejemplo, con las bailarinas pienso ¡qué hambre han tenido que pasar estas pobres! mientras me como los restos de turrón de la noche anterior. Ellas seguro que no se comían el turrón de la noche anterior, igual lo olisqueaban un poco pero lo volvían a dejar en la bandeja.

Estas bailarinas son gente con un propósito: llegar a lo más alto de la danza. Lo tienen tan claro que están dispuestas a dejar el turrón en la bandeja, o su equivalente alemán que no sé si será un trozo de tarta selva negra. Años y años de duro sacrificio que hoy se ven recompensados en los pasillos de un majestuoso palacio, debe ser por eso que bailan con la cara de satisfacción del que le ha tocado el euromillón. El esfuerzo es lo que tiene, que si una se esfuerza mucho mucho, obtiene su recompensa. Mira las bailarinas.

Para ayudarnos a conseguir nuestros propósitos no estamos solos, los libros de autoayuda nos muestran el camino: es fácil dejar de fumar si sabes cómo, la báscula es tu amiga y si se han comido mi queso pues a buscar otro queso.

Lo que no he visto todavía en ningún escaparate de ninguna librería es un libro que explique cómo reprimir las ganas de coger un cuchillo jamonero después de estudiar toda una vida para obtener un trabajo digno y terminar en el Mac Algo cobrando 400 euros en el mejor de los casos. Tampoco he visto ninguno que explique como rehacer una vida a los 50 años después de que te desahucien de tu casa tras no poder pagarla porque ha habido un ERE o un ERTE o una PUTADA en tu empresa y te han puesto de patitas en la calle. Ni tan siquiera se ha molestado el Goleman de turno en escribir un libro para enseñarnos a asumir con actitud zen las mentiras de un gobierno de fachas sinvergüenzas, fascistas corruptos y ladrones, cuyos hijos no han tenido que esforzarse, como las bailarinas, porque lo han tenido TODO desde los cero años, mientras nos hablan de cultura del esfuerzo. ¡Cultura del esfuerzo, dicen!

Mi propósito de año nuevo: retorcerle el pescuezo al próximo que me hable de psicología positiva. Hale, voy a ver si soy capaz de olisquear un trozo de turrón de chocolate Suchard para dejarlo otra vez en la bandeja, mientras escucho los valses y las polcas de la gente rica.

Hasta la semana que viene.

Se me olvidada ¡feliz 2014!

Marcha Radetzky
Johann Strauss (padre)

2 comentarios:

  1. Hola Belén, en mi caso sí que te he leido esta mañana, pero yo sí que estaba aún con el influjo del Brugal en mis sienes y en mi cuerpo en general....
    Ahora algo más sobrio puedo ya darte las felicidades por el nuevo año y por el post tan bueno y por tus santos ovarios de colocarlo un 1 de Enero tempranico.
    Actitud y aptitud te sobran, comete el Suchard cojones....

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  2. Gracias por el comentario. Me vas a sonrojar!
    PD. El Suchard cayó...

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