Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2014

Tribuna: Algunos consejos para vivir, por Pepe Lillo

Te traigo a mi segundo invitado de los dos amigos cuyas entradas fueron las más exitosas en cuanto a lectores, y a los que pedí que volvieran: Elena Salinas y Pepe Lillo. Hoy escribe él.

En primer lugar, quiero aclarar que me atrevo a escribir lo que sigue por mi profesión de psicólogo, no por considerar que tenga yo alguna maestría en este difícil arte de vivir. Pero más de 26 años trabajando en esto, me permiten vislumbrar algunas cosas que puede ser interesante comentar:
Una primera cuestión sería intentar vivir sin miedo, o al menos, con el menos posible. Y para ello, hay varias claves, como aceptar la vida como es. No como quisiéramos que fuera. Mi pareja tiene defectos, mi trabajo no me llena, mis hijos no son cómo pensaba que serían... yo no soy como soñé. Pues... debemos bajar el nivel de expectativas. Ni nosotros ni quienes nos rodean carecen de defectos, y debemos aceptarlo. Podríamos pasarnos la vida intentando cambiar a nuestros seres queridos -y a nosotros- fijándonos más…

Dientes y Payne

Hola, de nuevo:
Una de las cosas que aporta la lectura de otros blogs es descubrir que entre "hola" y "de nuevo" hay que poner una coma, y yo, presa de mi incultura general, todo este tiempo escribiéndolo mal... Gracias, Alberto Bustos, por este descubrimiento ortográfico y los que me temo que vendrán.
Ando estos días de un humor de perros. Tampoco es extraño ¿verdad? la lucha cotidiana y las últimas noticias nos tienen de muy mal café a todos: para qué redundar en la cara de mármol de Macael de la Infanta, con su Pantoja-Style "dientes-dientes" y los "dientes-dientes" de Granados; sinvergüenzas todos con máster en Pillaje variado y dientes-dientes, dignos ejemplos del elenco cañí con Moreno Bonilla en el topi trendin. Qué ascazo. Si los Guardias Civiles que dispararon contra los inmigrantes tuviesen un mínimo de ética, en lugar de apuntar a personas inocentes, apuntarían a las sonrisas profidén de estos individuos, a ver si les dejan las bolas…

Vivir sin agua

Una amiga, trabajadora social de un pueblo del norte de Almería, me ha hecho llegar un escrito que cierta familia le entregó, desesperada. Me ha pedido que lo difunda (pulsa sobre la imagen de abajo para verla más grande). Este escrito es uno de tantos, de demasiados, una gota en el océano de mierda inmundicia en el que tratamos de mantenernos a flote quienes nos dedicamos a "lo social", repartiendo miseria, encogiéndonos de hombros y rechinando los dientes a la entrada y salida del trabajo. Antes era el ladrillo y ahora es esto. No es pobreza energética, es expolio energético, pillaje, piratería... Al menos, comencemos a llamar a las cosas por su nombre.


Habrá más testimonios de ciudadanos a los que invitaré a reflexionar en este blog.

Hasta la semana que viene.

Postdata.: A los que dísteis la orden y a los guardias civiles que atentasteis contra PERSONAS en la playa de Ceuta, os maldigo. Malditos seáis.

No es Andalucía para viejos

Tal y como adelanté la semana pasada, hoy quiero abordar un tema que me tiene muy preocupada, aunque ahora que lo pienso ¿por qué digo preocupada cuando quiero decir cabreada?; me refiero a la indefensión legal que padecen las personas mayores, en la práctica, cuando se encuentran en situaciones de abandono, maltrato, incapacidad o expolio patrimonial.

Me gustaría comenzar aclarando que voy a obviar el enfoque teórico: modelos de intervención, visiones sobre la vejez, dilemas éticos y demás. Mi objetivo es analizar cómo (no) se tratan estas situaciones desde el ámbito legal.
¿A qué situaciones me refiero?
Veamos, para saber de lo que estoy hablando, tres ejemplos paradigmáticos en mi opinión  (como siempre, los datos de identificación se han distorsionado mucho, pero mucho, mucho):
Fast and furious Pedro es un vecino de Laujar de Andarax, soltero, sin hijos ni familia en el municipio que tiene 83 años y toda su vida ha trabajado como pastor. A pesar de residir en una infravivienda y c…

¡Gracias, Paulino!

El pasado veinte de enero el Presidente de Canarias, Paulino Rivero, al ser preguntado por las 400 camas que al parecer están ocupadas en los hospitales por pacientes ya recuperados, responsabilizó a los familiares de los ingresados (en su mayoría personas mayores) de la situación, que, a su juicio, responde en parte a "un problema cultural". Puedes consultar la noticia aquí, aunque seguro que la conoces ya que adquirió relevancia a escala nacional, y no es para menos.

Mi primera reacción al escuchar la noticia fue alegrarme. Sí. Que los hospitales mantienen a pacientes que podrían haber sido dados de alta es un problema que me sé de memoria porque yo soy la primera trabajadora social que presiona a mis compañeras de los hospitales de la zona para que "aguanten" las altas hasta que podamos ofrecer alguna alternativa en el medio.

Lo que ocurre es que, al menos en Berja, donde trabajo, no existe la tradición de abandonar ancianos; se mantienen otras tradiciones com…