viernes, 21 de febrero de 2014

Dientes y Payne

Hola, de nuevo:

Una de las cosas que aporta la lectura de otros blogs es descubrir que entre "hola" y "de nuevo" hay que poner una coma, y yo, presa de mi incultura general, todo este tiempo escribiéndolo mal... Gracias, Alberto Bustos, por este descubrimiento ortográfico y los que me temo que vendrán.

Ando estos días de un humor de perros. Tampoco es extraño ¿verdad? la lucha cotidiana y las últimas noticias nos tienen de muy mal café a todos: para qué redundar en la cara de mármol de Macael de la Infanta, con su Pantoja-Style "dientes-dientes" y los "dientes-dientes" de Granados; sinvergüenzas todos con máster en Pillaje variado y dientes-dientes, dignos ejemplos del elenco cañí con Moreno Bonilla en el topi trendin. Qué ascazo. Si los Guardias Civiles que dispararon contra los inmigrantes tuviesen un mínimo de ética, en lugar de apuntar a personas inocentes, apuntarían a las sonrisas profidén de estos individuos, a ver si les dejan las bolas de goma la boca como al Peíto y se les borra la sonrisa de la cara. Todo esto en sentido fi-gu-ra-dí-si-mo.


Después del tradicional exabrupto, que me ha servido para quedarme como Garfield después de comerse los espaguetis, agradezco tu infinita paciencia y voy al tema que me trae hoy aquí: la relectura de libros como mejora profesional. 

A mí me gusta evaluarme de vez en cuando porque, como decía en mi entrada de la semana pasada, cuando empiezo a rechinar los dientes atendiendo a la ciudadanía, entrando al despacho o saliendo de él, es porque se me está yendo el asunto de las manos, así que me automedico con la relectura de fragmentos de algunos libros sobre Trabajo Social para tratar de retomar la senda de la buena praxis.

(Las pegatinas esas que venden de colores para señalar son fantásticas para esto. Yo soy una adicta a ellas y aunque son caras de narices las pego por todas partes)

Uno de esos libros es Teorías Contemporáneas del Trabajo Social, de Malcolm Payne. Para quiénes no conozcan al autor, Malcolm Payne es un trabajador social británico; aunque peina canas, tiene su propio blog: http://sweol.wordpress.com/ y también cuenta en twitter: @MalcolmPayne.

Malcolm Payne (foto: twitter)
El libro al que me refiero se escribió en 1991 y se tradujo al castellano por Paidós Editorial en 1995. Han pasado algunos años pero, en mi opinión, sigue siendo un referente fundamental en la disciplina del trabajo social. Consta de doce capítulos, los dos primeros son los que suelo releer cada cierto tiempo: el primero lleva por título La construcción social de la teoría del trabajo social y el segundo Utilización de la teoría del trabajo social en la práctica. Los diez restantes constituyen un repaso a los modelos de intervención psicosocial de mayor relevancia en Trabajo Social, también altamente recomendables.

La tesis central del libro, muy influida por la teoría de la Construcción Social de Berger y Luckmann, es la siguiente (p.25):


Tres conjuntos de fuerzas, según Payne, construyen el trabajo social: las que crean y controlan el trabajo social como ocupación, las que otorgan la categoría de cliente y el contexto social. Para comprender, por tanto, qué es el trabajo social hay que comprender los factores que moldean los roles de estos actores sociales. En román paladino: para comprender qué es el trabajo social hemos de prestar atención a la construcción social del rol de cliente, de la institución y del propio trabajador social. Y de todo lo que él argumenta al respecto, me interesa especialmente este cuadro (p.45):

 

Este cuadro resume, a mi juicio, las características del trabajo social y además me sirve para autoevaluarme preguntándome:
  • ¿Estoy tratando a la gente como individuos o como categorías?
  • ¿Utilizo el conocimiento durante la intervención social, o el prejuicio acumulado?
  • ¿Cómo están siendo mis relaciones con la ciudadanía?
  • ¿Cómo me estoy relacionando con la institución?
  • ¿Estoy atendiendo las necesidades reales de las personas?¿cuáles son?
  • ¿Qué estructuras sociales estoy ayudando a mantener?
  • ¿Estoy abogando por mis clientes?

Si tú también rechinas los dientes al entrar y salir del despacho quizá sea bueno que le eches de nuevo un vistazo a aquel libro o artículo cuya lectura te convenció para dedicarte a esto. ¡Búscalo, no seas perezosa, seguro que lo encuentras entre el montón de papelorios del armario del estudio!

Y si te interesa el libro de Malcolm Payne, aquí tienes la reseña:

Payne, M. (1995) Teorías contemporáneas del trabajo social. Barcelona: Paidós.

Es un gran libro, aunque su autor no tenga la sonrisa tan blanca como el resto de personas que aparecen en esta entrada. Igual es garantía de honradez...

Hasta la semana que viene. Te dejo con el mejor videoclip del mundo, en materia de sonrisas.

Bebe
"Ella"

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