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A debate: el informe social

Momento autobombo que nada tiene que ver con la entrada (puedes saltártelo si quieres)

El próximo martes día 18 es el día internacional del trabajo social. Este año será muy especial para mí porque lo celebraré recogiendo un premio que me concede el Colegio de Trabajo Social de Málaga sobre una investigación en materia de tipología de clientes que he realizado. Por aquello de los derechos de autor y demás, te daré buena cuenta de todo en el momento en que sea publicada en la revista científica del Colegio; vaya desde aquí mi más profundo agradecimiento a los compañeros y compañeras malagueños.

He elegido esta fecha tan señalada por los trabajadores sociales para avanzar en esto de la aventura bloguera adquiriendo mi propio dominio web, así que, en lo sucesivo, me podrás encontrar en la dirección www.belennavarro.es (muchas gracias, Israel Hergón y Juan Pablo). También le he dado un lavado de cara al blog, espero que te guste.

Fin autobombo y comienzo de la entrada sobre el informe social

Hace poco leí una entrada bien interesante en el blog Pasión por el Trabajo Social, del compañero Nacho Santás, titulada ¡quiero un informe social! La entrada me suscitó muchas reflexiones, algunas en la línea de lo que Nacho plantea y algunas otras divergentes, por lo que me he decidido a reflexionar y debatir sobre el informe social en esta entrada, apoyándome en los planteamientos del Libro Verde del Trabajo Social.

El libro verde es una publicación realmente interesante, de 2005, sobre documentación en trabajo social, fruto de una investigación encargada por el Consejo General del Trabajo Social a Dolors Colom, una autoridad profesional y académica en trabajo social sanitario. Dirige además la revista Agathos (por si quieres leer cosas suyas, escribe en dos blogs, aquí y aquí)

Al buscar en imágenes de google "libro verde del trabajo social" aparece también esta, así que no he podido contenerme

El objetivo general de la investigación es (cito textualmente):

Establecer las bases mínimas, y se subraya mínimas, sobre las cuales configurar la documentación básica de los trabajadores sociales, especialmente el informe social, la historia social y otros documentos considerados propios y exclusivos del trabajo social, certificando además la exclusividad en su uso.

Uno de los objetivos específicos es diseñar un modelo básico de informe social. Vayamos al meollo, pues.

Según el citado libro, el informe social es una exposición escrita, que reúne total o parcialmente el conjunto de datos sociales sobre el proceso seguido por una persona, familia o núcleo relacional que presenta una situación específica que legitima la existencia de necesidad social o sociosanitaria.

De esta definición, el propio libro desprende una serie de cuestiones a considerar, entre ellas:

1. El informe social es producto y se sustenta sobre otra documentación que avala y justifica su contenido, siendo del todo imprescindible la existencia de historia social.
2. El informe social puede realizarse a petición del propio cliente.

¿Qué quiere decir esto, en cristiano?

Para la realización de un informe social la persona debe ser sujeto de nuestra intervención y, en los casos en los que no tenga historia abierta en el centro y pida un informe "a la carta", en primer lugar habrá que informarle de que la misión de nuestro servicio (en el caso de administraciones públicas: servicios sociales comunitarios, la prisión, etc) no es la elaboración de informes sociales sino la intervención sobre demandas y/o problemáticas. Podremos hacerle el informe si acepta la intervención, eje central de nuestro desempeño, y habrá que advertirle también que el informe puede no contener la valoración que la persona desea leer. Es que sin intervención, es decir, sin estudio, diagnóstico y planificación, no hay materia sobre la que informar.

Puede acudir, si lo que desea es un informe sin más, a nuestros compañeros peritos sociales, que tienen como principal cometido precisamente la elaboración de informes y evaluaciones.

Por otra parte, si la persona que pide el informe ya es cliente nuestro, la respuesta es clara: tiene derecho a solicitarlo y nosotros tenemos la obligación de hacerlo (independientemente de que nuestra valoración "coincida" con las expectativas del usuario). Esto es lo que pasa en sanidad: los médicos elaboran informes de sus pacientes, pero jamás elaborarían un informe de alguien que acaba de entrar por la puerta de la consulta, lo que ocurre es que todos nosotros somos pacientes del sistema de salud.

Vayamos un poco más lejos y veamos el contenido del informe social. Esto me parece especialmente importante ya que el libro plantea unos mínimos para que un informe social tenga esta denominación, de lo contrario, no es un informe social. Expongo los apartados sin desglosar:
  1. Datos de identificación personal
  2. Nombre y apellidos del representante legal (si lo hay)
  3. Antecedentes
  4. Motivo de la consulta actual
  5. Demanda que realiza la persona
  6. Características del núcleo de convivencia
  7. Red de relaciones
  8. Características de la vivienda
  9. Situación laboral
  10. Situación socio económica familiar
  11. Situación de salud
  12. Valoración de la situación actual de la persona
  13. Diagnóstico social
  14. Propuesta técnica
  15. Potencialidades
  16. Profesional emisor
  17. Fecha del informe
  18. Institución emisora
  19. Institución receptora
  20. Pertenencia de la organización que emite el informe
Bueno, como ves, un informe social no es cualquier cosa. Es una herramienta fundamental en nuestra profesión y, como tal, es importante que su elaboración se realice de acuerdo con los cánones de profesionalidad y técnica que todos guardamos para las grandes ocasiones. La buena praxis es cosa diaria. ¿Y si nos piden un informe social? Pues nos arremangamos y desplegamos todo nuestro decir, saber y hacer.

Hasta la semana que viene.

Comentarios

  1. Buenas! la verdad es que estoy alucinado con la cantidad de visitas que ha tenido la entrada del informe social, que en menos de 15 días se ha convertido en la segunda más visitada de mi blog!. Me alegro de poder suscitar reflexiones y, sobre todo, de ayudar a difundir los derechos de los ciudadanos. Coincido plenamente contigo. Y además creo que la óptica de ver esa petición como una oportunidad de conocimiento y de intervención. Quiero acabar igual que tú: a remangarse!

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  2. El tema que pusiste a debate es bien interesante y te alabo el valor de sacar temas "polémicos". Los miedos que tenemos sobre el informe social creo que vienen por un análisis de la demanda y un inicio de la intervención poco claro. Esto me da para otra entrada... ¡gracias por comentar!

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