Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2014

Críticas a la nueva ley de servicios sociales de Andalucía. Tres ¿participación?

Este mes estoy dedicando las entradas del blog al análisis del Anteproyecto de Ley de Servicios Sociales de Andalucía, que se encuentra en fase de exposición pública. A modo recordatorio, en la primera entrada expuse los problemas de la nueva ley de servicios sociales con respecto al objeto del sistema y en la segunda hablé sobre las privatizaciones. En esta tercera entrada me propongo escribir sobre el papel que la ley otorga a la participación ciudadana, que es, por así decir, escaso.

Para comenzar, el término participación aparece la friolera de 67 veces en el texto, lo que pudiera llevar a pensar que la participación juega un papel relevante en el articulado; trataré de demostrar que esto realmente no es así, es tan solo un ejemplo de que la ley está llena de buenas intenciones que luego no se concretan, lo que tiene las consecuencias que todos imaginamos. El texto de la viñeta de Mafalda, fragmento de la Exposición de Motivos, es un ejemplo de por dónde van los tiros.

El texto de…

Críticas a la nueva ley de servicios sociales de Andalucía. Dos, una ley mercantilista

El pasado viernes comencé una serie de cuatro entradas dedicadas al análisis crítico del anteproyecto de ley de servicios sociales de Andalucía, que acaba de ver la luz. En estas entradas estoy tratando de ofrecer argumentos por los que considero que el contenido de esta ley es decepcionante, sobre todo después de tantos años de espera. 

En esta segunda entrada me toca explicar las razones por las que, en mi opinión, esta ley encierra un peligroso afán privatizador, producto de cierta filosofía neoliberal que se está filtrando peligrosamente en los servicios sociales.

Hay tres aspectos que me llevan a afirmar que se trata de una ley mercantilista:

1. El lenguaje utilizado en la redacción del texto.
2. La relevancia que la ley otorga a la iniciativa privada.
3. El papel de la Agencia de Servicios Sociales y Dependencia. 

Lo primero que me llamó la atención al leer con detenimiento el anteproyecto es el lenguaje utilizado en la redacción del texto. Se trata de un lenguaje soft, cargado de euf…

Críticas a la nueva ley de servicios sociales de Andalucía. Uno, el objeto del sistema.

Me propongo a lo largo de cuatro entradas, que aparecerán en lo que queda de mes, explicar por qué considero que el Anteproyecto de ley de servicios sociales de Andalucía es un mal anteproyecto de ley. Y es que por fin la Junta de Andalucía se ha decidido a promulgar una segunda ley de servicios sociales; la primera y única es de 1988, así que veintiséis años ha esperado el PSOE, veintiséis años de mayoría absoluta, ¡ojo!

Al margen de la ostensible tardanza en elaborar una nueva norma que regule el sistema, es justo dar la bienvenida a la nueva ley (incluida en el acuerdo de gobierno PSOE-IU). El sector en su conjunto esperaba con ilusión el anteproyecto, que tenía por delante el reto de transformar el sistema y crear, de una vez, un verdadero sistema público andaluz de servicios sociales. Los Colegios Profesionales han participado con mucho interés, pero no parece que estén para tirar cohetes. Por cierto, agradezco la iniciativa del Consejo Andaluz de Trabajo Social (que ha estado ac…

Los Jordis

No, esta entrada no trata sobre el escandalazo de la familia Puyol. Regreso con un caso-marrón veraniego que me he encontrado a la vuelta de mis vacaciones; es un ejemplo de cierta problemática que todos los veranos padecemos los trabajadores sociales de la Almería rural: la llegada de los Jordis.
Almería fue tierra de emigración durante los años 60 y 70 del pasado siglo. Un viejo dicho rezaba: “Almería: esparto, legañas y mocos”, lo que ofrece una idea de la pobreza y el abandono al que esta tierra estaba sometida. Ello, como digo, dio lugar a un éxodo en la provincia, sobre todo de la zona interior. El destino mayoritario fue Cataluña y más concretamente Barcelona.
Las personas que se marcharon, entre las que se encuentra gran parte de mi familia materna, dejaron aquí padres, hermanos y familia extensa. Compraron su piso, formaron una familia en Cataluña y pudieron proporcionar un futuro mejor a sus hijos del que cabría esperar aquí. Se podría decir que la mayoría triunfó. Todos los v…