Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2016

Ponerse en su piel

A estas alturas todo el mundo se ha formado una opinión sobre el caso de María José Abeng Ayang o lo que los medios de comunicación han denominado el niño caramelo: un clásico, si se me permite la expresión, de aparición de los servicios sociales en los medios. Yo no tengo ninguna opinión ni voy a perder el tiempo en formármela. No es asunto mío ni soy partidaria de los juicios salomónicos. Es competencia del juez y ha dictado sentencia. Punto.

En cambio, sí parece imprescindible por parte de los medios de comunicación montar un circo mediático en el que el veredicto popular pendula a medida que van apareciendo personajes en la trama: en primer lugar, los padres de acogida, con los que todo el mundo se solidarizó al ver la desgarradora expresión de dolor de la madre de acogida ¿Cómo no ponerse en la piel de esta madre?


Posteriormente, como es lógico ante semejante revuelo mediático, la madre biológica envió una carta en la que contó su verdad, una verdad, muy probablemente, tan verda…

Intervención social y renta básica

¿Cómo sería la intervención social tras la implantación de una renta básica incondicional? Es una interesante pregunta que pude escuchar en la Jornada que celebró el Colegio de Trabajo Social de Alicante el pasado 7 de septiembre, con la presencia de Daniel Raventós, presidente de la Red Renta Básica.

La pregunta fue formulada por Víctor Pérez, miembro del colegio y moderador de la mesa de debate. Una pena que la reflexión posterior fuese tan corta, porque es un asunto central para el colectivo de operadores de lo social, especialmente para las trabajadoras sociales, habituales prescriptoras de recursos. En esta entrada pretendo contestar a la pregunta partiendo del planteamiento del compañero Víctor.

Debo aclarar, o mejor dicho advertir, que soy partidaria de una renta básica no condicionada, es decir no sujeta ni a ingresos ni a un proyecto de inserción social ni a una combinación de ambos. No quiero enrollarme mucho aquí porque no es el objeto de la entrada, así que me limitaré a …

Diez noticias con agostidad y alevosía

Las vacaciones de verano son una etapa de desconexión física y mental que nos sirve para recargar pilas, redefinirse uno mismo, pensar en nuevos proyectos, disfrutar de la familia, ver a esos amigos que no vemos durante el resto del año, hacer deporte, disfrutar de la naturaleza y del buen tiempo ¿verdad? 
Que te lo has creído tú. Eso era antes. Ahora ni en verano puede una dejar de ver los telediarios o de leer la prensa y mucho menos dejar de conectarse a la red ¡Como poder se puede, pero luego cuesta pillar el hilo de la realidad política y social, eh! Yo misma, por ejemplo, he dejado de ver telecinco por prescripción facultativa y me he perdido el primer episodio de Las Campos ¡Gracias Youtube por existir y permitirme rescatar el momento Terelu bebiéndose el colacao! 
¿Comprendes lo que quiero decir? No debes pasarte el verano ahí, a la bartola, sin informarte o preocuparte de cosas importantes (lectora o lector de Latinoamérica no se me amotine, que al final de la entrada le exp…