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Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2016

¿Pero qué demonios nos pasa con la legislación?

Comienzo mi entrada con una pregunta a bocajarro si eres una persona y más concretamente una persona empleada pública en el territorio español: ¿Te has leído la nueva Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas? No ¿Cierto? ¡Muy mal por ti! Y muy mal por mí porque yo tampoco me la he leído, ejem, ejem... ¡Castigados sin cenar ambos! ¡Y sin tablet!


Como sabrás, se aprobaron dos leyes que vienen a sustituir a la archiconocida Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, que ha estado vigente hasta el 2 de Octubre de 2016. Las leyes en cuestión son la ley 39/15 que acabo de mencionar y la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de régimen jurídico del sector público.
No te me vayas de aquí presa del pánico, que no es mi intención analizar estas dos disposiciones legales ¡Qué más quisiera yo! Si ya te digo que ni me las he leído. Mi propósito hoy es reflexionar sobre la relació…

5 diferencias entre el trabajo social y los servicios sociales

Una vez más me propongo meterme en un jardín, en este caso el de establecer cinco diferencias entre el trabajo social y los servicios sociales ¿Por qué esta entrada? ¿A qué viene este ataque de academicismo? ¿Acaso no está claro que no son la misma cosa? ¿Es parte esta entrada de una tesis doctoral? ¿Qué importancia tiene la mecánica cuántica dentro de la física y la ciencia?

Al grano. Me he decidido a escribir esta entrada porque opino, como muchas otras compañeras y compañeros, que existe una gran confusión entre una cosa y la otra. El motivo es evidente, no creo que deba detenerme a explicarlo más allá de recordar lo consabido: Que los servicios sociales son nuestro sector por antonomasiay ello ha generado un cierto magma teleológico.

Al margen de disquisiciones académicas, esta confusión produce efectos en la práctica que son los que me preocupan en realidad. Espero contribuir desde este microscópico bit en el ciberespacio a pensar en ello con este corta-pega, así, a lo bruto, ba…

Encuentre las 7 diferencias

Esta es una entrada no prevista sobre la riqueza y la belleza. Salta a la vista. Es producto de una búsqueda de imágenes para la entrada que tenía a medias: 7 diferencias entre el trabajo social y los servicios sociales.

Estaba intentando encontrar imágenes que ilustrasen el concepto siete diferencias y google me plantó en los morros esta imagen de Cristiano Ronaldo, por lo que me vino a la mente la entrada del blog de Pedro Celiméndiz titulada Olimpiadas y Pobres, cuya lectura recomiendo.

Cristiano Ronaldo es uno de los ejemplos que suelen utilizar quienes cacarean las consignas neoliberales o, en palabras de Pedro (más amables que las mías), quienes opinan que nacer en un entorno complicado, con unas circunstancias difíciles de pobreza o violencia, es algo que se puede superar con el esfuerzo personal ¡Por supuesto que no! Pedro lo expresa muy bien:
Vivir en la pobreza o con violencia tiene gravísimas condiciones que el énfasis de éstas noticias me parece que banalizan. Nacer y crec…

La carta que nunca leerás

El otro día viniste a cita después de mucho tiempo.

Me alegró. Hace por lo menos seis meses que no te había visto, ni por la calle, y en tu caso suele ser mala señal, espero que no te moleste que te lo diga. Son muchos años los que llevamos tratándonos, no sé si eso es bueno o malo, aunque lo peor es que sospecho que ni siquiera nos conocemos realmente.

La primera vez que te atendí, tenía 32 alegres años. Sabía de ti porque el equipo de menores había escrito informes donde explicaba los problemas que habéis tenido en casa.  Yo había leído esos informes antes de atenderte, ahora no lo haría, pero entonces lo hacía porque era como se suponía que había que proceder.

La lectura de esos informes fue desagradable. En ellos se detallaba el sufrimiento padecido por toda la familia, pero especialmente por los niños, tus niños ¡Qué guapos eran y qué guapos continúan siendo de adultos! Te acompañaban a los servicios sociales y cada vez nos robaban el corazón a los profesionales, con esos ojazos …