sábado, 8 de octubre de 2016

Encuentre las 7 diferencias


Esta es una entrada no prevista sobre la riqueza y la belleza. Salta a la vista. Es producto de una búsqueda de imágenes para la entrada que tenía a medias: 7 diferencias entre el trabajo social y los servicios sociales.

Estaba intentando encontrar imágenes que ilustrasen el concepto siete diferencias y google me plantó en los morros esta imagen de Cristiano Ronaldo, por lo que me vino a la mente la entrada del blog de Pedro Celiméndiz titulada Olimpiadas y Pobres, cuya lectura recomiendo.

Cristiano Ronaldo es uno de los ejemplos que suelen utilizar quienes cacarean las consignas neoliberales o, en palabras de Pedro (más amables que las mías), quienes opinan que nacer en un entorno complicado, con unas circunstancias difíciles de pobreza o violencia, es algo que se puede superar con el esfuerzo personal ¡Por supuesto que no! Pedro lo expresa muy bien:
Vivir en la pobreza o con violencia tiene gravísimas condiciones que el énfasis de éstas noticias me parece que banalizan. Nacer y crecer en un entorno pobre y deprivado es algo que no se puede superar fácilmente, y mucho menos fiándolo al esfuerzo personal.
Una vez que aparecen las excepciones que confirman la regla anteriormente escrita, como es el caso de Cristiano Ronaldo, lo siguiente es pensar que el famoso en cuestión es guapo por arte de birlibirloque. Analicemos las siete diferencias que he observado entre las dos fotografías:
  1. Los dientes: Es quizá la diferencia más notoria. Es evidente que Cristiano ha tenido que hacerse un carísimo tratamiento dental para lucir esas perlas del caribe que tiene por piños.
  2. Los ojos: Hay un presunto estrabismo en la primera foto que ha desaparecido en la segunda. Lo digo porque yo misma padecí estrabismo y tuve que ser operada tres veces de niña, por cierto, en una famosa clínica de Barcelona, gracias a un enchufe de mi tía Angelita (a la que nunca estaré lo suficientemente agradecida). No habría podido de otro modo.
  3. La piel: Que en la segunda foto luce tersa y suave como el culito de un bebé (bueno, casi). Eso son muchos euros en cremas, amigos y amigas míos.
  4. La depilación: Reto a cualquiera a que encuentre en la segunda foto o en algún momento un antiestético vello en el cuerpo de este Adonis de Lusitania.
  5. El pelo: Un corte de pelo impecable, el de la segunda foto, que invita a creer que el peluquero de Cristiano es parte del personal doméstico.
  6. El afeitado: Idem.
  7. La ropa: Que es una licencia que me permito, más que nada para que me salgan 7 diferencias, y porque aunque no aparece en la foto, es de suponer que no será exactamente la misma ¿Cierto?
¿Cuántas chavalas-chavales de entornos marginales conocemos que podrían, con un tuneo general, ser unas Afroditas-Adonis? Y lo más importante: ¿Cuántas chavalas-chavales de entornos marginales conocemos que podrían, con apoyos externos, en cantidad y con la calidad adecuada ser grandes profesionales del deporte, de la ciencia...?

Démosle la vuelta al discurso, por favor: No se trata de los pocos que llegan arriba sin apoyos, se trata de los muchos que llegarían arriba con apoyos. Habría que detenerse en qué entendemos por arriba y si el objetivo es llegar hasta allí, pero al margen de ese importante matiz, que daría para otra entrada, lo que me interesa subrayar ahora es que si las chavalas o chavales de entornos marginados comienzan a llegar habría menos sitio para otros

¡Ay!

La semana que viene, sí, 7 diferencias entre el trabajo social y los servicios sociales.

Sona Jobarteh es mi último descubrimiento musical. Se trata de una 
cantante nieta de uno de los más famosos griots de Gambia, Amadou Bansang. 
Los griots suelen ser hombres. Os dejo, en primer lugar, esta maravilla: Saya. 

Sona es además la primera intérprete femenina de kora
un instrumento también tradicionalmente reservado a los hombres,
aquí podemos ver su virtuosismo interpretando Jarabi.

3 comentarios:

  1. Gracias, Belén. Es todo un honor que una profesional y bloguera como tú comente y le gusten mis entradas. Me gusta como has relacionado tu entrada con la mía, aportando matices en los que yo no había caído. Como dicen Les Luthiers, "El que nace pobre y feo tiene muchas posibilidades de que, al crecer, se le desarrollen ambas circunstancias". Y fuera de bromas, es lo que estamos presenciando a diario. Es muy triste haber conocido niños y niñas con un potencial increible para ser felices y aportar valor a la sociedad, que de adultos llevan vidas de mierda porque no hemos sabido, podido y querido prestarles los apoyos adecuados.
    Un abrazo y gracias de nuevo, compañera.

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