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Mostrando entradas de 2017

Por un rabioso 2018

Es muy difícil hacer una llamada a la esperanza con todo lo que nos ha deparado este año que acaba en unas horas: Crisis mal llamadas humanitarias, familias vagando bajo la nieve en Lesbos, haciendo cola para recoger alimentos en Pontevedra, Almería, Gijón, Valencia, Badajoz o Santander, otras muchas rotas por culpa del terrorismo machista y miles de personas que no es que carezcan de familia, es que ni siquiera tienen un hogar donde guarecerse del implacable frío de diciembre. 
Los jóvenes no pueden formar una familia porque el sistema los condena a la precariedad a la vez que tolera la muerte lenta de personas ancianas solas, en sus desvencijadas viviendas, abandonadas ante la indiferencia de la sociedad. El fascismo por su parte avanza con paso firme y mirada larga. Los académicos ponen nombres a la barbarie: aporofobia y posverdad, signos de este tiempo. Ahora que me acuerdo me sigue faltando el artista anteriormente conocido como Prince. No le tocaba aún, como a tanta gente, lej…

Ayuda a domicilio y trabajo social (segunda parte)

Inicié la semana pasada un hilo de reflexión sobre el servicio de ayuda a domicilio (SAD) como ejemplo de la confluencia entre capitalismo y patriarcado en servicios sociales. Decía que estos dos sistemas son, en mi opinión, los pilares que confrontar desde el trabajo social crítico.

Si bien es cierto que como trabajadoras sociales de base no podemos impedir la privatización de los servicios en manos de multinacionales, sí podemos denunciar estas prácticas ante la opinión pública, informar acerca de sus perjuicios, dignificar la labor de las auxiliares, animar a su afiliación sindical, presionar a las empresas para que cumplan sus obligaciones, en suma, servir como altavoz, pero hay más.


Observo que existen por parte de las profesionales de servicios sociales dos modos (no siempre conscientes) de entender el servicio de ayuda a domicilio, uno, muy en la línea del modelo de gestión de casos, que según Viscarret 
es un modelo que aparece en el Trabajo Social como resultado de la preocupa…

Ayuda a domicilio y trabajo social (primera parte)

El servicio de ayuda a domicilio (SAD) es uno de los programas más antiguos en los servicios sociales de este país. Existe un amplio consenso profesional y ciudadano sobre su eficacia y su relevancia como yacimiento de empleo, sobre todo en las zonas rurales. La ley de dependencia lo ha incorporado en su catálogo, siendo éste uno de los recursos más prescritos.

La importancia de este servicio obliga a una revisión periódica para su actualización y mejora. Como profesional responsable en mi UTS del SAD me gusta hacer esta revisión, eso sí, para mis adentros ya que nadie me ha pedido que lo evalúe. Hoy la traslado al blog porque guarda relación con mi manera de entender el trabajo social. Vayamos por partes.

Casi todas las administraciones prestan el SAD a través de la modalidad de gestión indirecta, es decir, con empresas normalmente multinacionales que se ocupan de la gestión del servicio mientras la titularidad sigue siendo pública. 
En la práctica esto se traduce en que las trabajad…

Un problema social

Resulta que en un pueblecito del interior de Almería la población de tres barrios lleva unos diez días más o menos sufriendo continuados y largos apagones. Estas personas, hartas, se han organizado y han formulado una protesta colectiva ante la compañía eléctrica y las administraciones. Si el problema está supuestamente en vías de resolución es gracias a su acción colectiva. Nada particular en esta España nuestra.

Ese pueblecito es Berja, donde ejerzo como trabajadora social, y estoy muy enfadada. Me hiere por igual que haya personas (amigas algunas) sufriendo los apagones y el tratamiento de la noticia por parte de Ideal, un periódico local, que la ha cubierto con el siguiente título: Las plantaciones de marihuana y los enganches ilegales están detrás de los cortes de luz en Berja. El cuerpo de la noticia como su título, no tiene desperdicio. Como muestra, este botón:
la compañía eléctrica ha sustituido fusiles fundidos, cables dañados y transformadores, «todos ellos dañados por la so…

La vergüenza es peor que el hambre

Lo social no es en realidad más que un eufemismo para designar esa mezcla de indignación, asco y vergüenza que uno experimenta ante la realidad en que vive.Gabriel Celaya Nunca me había parado a pensar sobre la vergüenza hasta esta semana. La vergüenza como concepto se ha asomado, juguetona, por aquí y por allá: En una frase de Rodríguez Castelao que da título a esta entrada, en dos artículos de prensa, en un hilo de twitter, conversando con una compañera, en un texto de Marx y hasta en dos series de TV, una comedia y una ¡de policías! Tan insistente se ha puesto la vergüenza que he decidido saber más, así que que me he puesto a buscar libros sobre el tema y resulta que hasta Boris Cyrulnik ha escrito un ensayo sobre la vergüenza. Salman Rushdie acaba de publicar otro, en este caso una novela.


Traigo la vergüenza al blog porque estoy dándole vueltas a su relación con los servicios sociales. Opino, tras leer a investigadoras y pensadores varios, que la vergüenza juega un papel muy rele…

Chupete 1 - Renta Básica 0

En política existe una máxima que reza así: A la gente se le puede decir lo que quiere oir, pero es mejor decirle lo que tiene que oir. Nuestra clase política (salvo honrosas excepciones) decidió optar por lo primero, tiempo ha. Es más cómodo y ofrece mejores resultados electorales, según parece. Esta deriva sumada a:
Un andamiaje ideológico endeble acerca de servicios sociales y lucha contra la pobreza por parte de gran parte de los partidos de izquierdas.El interés por desmantelar lo público en pro del mercado y la iniciativa filantrópica por parte de los partidos de derechas.Una incomprensible obcecación por ignorar sistemáticamente la evidencia científica en materia de servicios sociales y exclusión social por parte de ambos da lugar a lo que la Asociación de Directoras Gerentes denomina ocurrencias. El bono social eléctrico es una de ellas. Es muy grave, sin embargo es antipática lo que supone una ventaja a la hora de hacerle frente. Otras, en cambio, resultan tan entrañables y t…

Secas por dentro

Hoy debería escribir sobre violencia de género, pero hace unas semanas me topé con esto:
Marx era un buen conocedor de los clásicos y del derecho romano. El derecho civil romano hacía entre dos tipos de contrato de trabajo una gran distinción: la locatio conductio opera y la locatio conductio operarum. El primero era un contrato de obras por el que un particular contrataba a otro (por ejemplo, un orfebre o un curtidor) para que hiciera una obra que especificaba el contrato. El segundo era un  contrato de servicios por el que un particular contrataba a otro para que, durante un determinado tiempo, le hiciera los trabajos que quisiera encomendarle. Este segundo tipo de contrato era considerado republicanamente indigno porque ponía en cuestión la propia libertad. Al primer tipo de contrato se le otorga toda la dignidad, puesto que a través de él un hombre (ahora diríamos persona u hombre y mujer) libre ofrece a otro hombre libre el servicio que proporciona una calificación determinada. S…

¡Basta de esplainin!

Dependencia: Necesidad de ayuda para realizar las Actividades Básicas de la Vida Diaria. Actividades básicas de la vida diaria: Aseo, alimentación, movilidad, vestido, continencia y uso del retrete. Me lo sé de memoria porque se lo he recitado de carrerilla cientos de veces a las cientos de familias que he atendido desde que la ley se aprobó. Claro que previamente me había estudiado la ley a fondo. Luego vinieron los sucesivos decretos de modificación que también estudié. Y la experiencia. La experiencia es un grado. He visto a tanta gente en situación de dependencia que creo saberlo todo sobre el particular.
En ese feliz estado de autocomplacencia vivía yo hasta ayer por la tarde. Después de la siesta, me disponía a recoger de la peluquería a uno de los dos perros, Lío, dando un paseo con la otra perrita, Nikita. El agradable sol otoñal no podía presagiar la negra nube que se avecinaba en forma de tropezón. El resultado: esguince en grado III y fractura del maléolo. Ahora una pesadís…

Los servicios sociales, más allá de las ayudas

Video muy cortito de presentación de las jornadas
El colectivo cántabro Manifestaos por los servicios sociales ha organizado unas jornadas en Santander los días 10 y 11 de noviembre, cuyo título reza Los servicios sociales, más allá de las ayudas. Jornadas, éstas, destinadas a repensar los servicios sociales y a ser capaces de zafarnos, en la medida de los posible, de nuestro odioso papel de certificadoras de pobreza. El sambenito ya colea como muestra el vídeo de arriba, con una Mary Richmond  magistralmente interpretada por Patricia, que es una artistaza en muchas facetas (según me chivaron).
Me tocó ponenciar el sábado con Luis Barriga, todo un honor. Espero con mucho interés los resultados del proyecto que está coordinando en Castilla León y aproveché la convivencia para animarle a escribir sobre trabajo social ya que tiene mucho y bueno que aportar (ojalá lo haga). Por mi parte, dejo la reflexión relativa a los servicios sociales aquí.
De las jornadas extraigo ocho conclusiones o…

Bancos de alimentos, fallas y paellas

Traigo hoy algunas reflexiones variopintas en torno a la modificación de la Ley 17/11 de Seguridad Alimentaria, elaborada por el Partido Popular a través de una proposición de ley que significa, tristemente, una vuelta de tuerca a los bancos de alimentos. En primer lugar, intentaré seguir un hilo inteligible ya que tengo catorce ideas rondando a la vez que quiero compartir, en segundo lugar, te pido que difundas esta entrada si estás de acuerdo con el contenido y en tercer y último lugar te animo a dejar tu opinión en los comentarios. Lee, por favor, la proposición de ley, es muy corta. Merece la pena sólo por analizar las expresiones utilizadas.

Karina Fernández ha dado la voz de alarma a través de una entrada en su blog Trabajo Social Crítico, en la que explica con detalle en qué consiste y los motivos de su desacuerdo. Los comparto, por lo que no repetiré sus argumentos. Aún no se ha visto está proposición en el pleno del Congreso, así que es un buen momento para hacer ruido. Por …

Congreso de Mérida (segunda parte)

Tras una semana de largas tardes de soliloquios cargados de improperios, tilas, agresiones al teclado, empujones al monitor, autolesiones alternadas con el visionado de tutoriales de youtube y lamentos, comparto por fin mis impresiones en lo referente a los contenidos del congreso de Mérida. 
Decidí usar el programa prezi, por aquello de que el power point aburre a los caballos de cartón y, tras la experiencia, puedo afirmar con total rotundidad que es tan intuitivo como las instrucciones en tailandés del montaje de un dron traducidas por Chiquito de la Calzada.
Los problemillas técnicos han generado un prezi más rudimentario del que mi ego tenía previsto. He realizado una presentación de las tres ponencias marco a través de los distintos tweets que fui posteando, con el objetivo de animar a la reflexión. También he incluido algunos enlaces.
La información que el congreso arrojó es tan extensa que la entrada no da para más. De cualquier forma, es mi intención ir dedicando entradas a …

Congreso de Mérida (Primera parte)

¿Cómo resumir el pasado congreso de Mérida? He experimentado tantas emociones positivas que vuelvo con el corazón contento el corazón contento y lleno de alegría, pero supongo que poco importan a mis exigentes lectoras los vinos que me he tomado (muchos) o la (también mucha) gente estupenda a la que he conocido. En lo personal, ha sido una experiencia maravillosa que he descrito en la página de facebook
Lo profesional es lo relevante. Dos entradas voy a publicar para exponer mis impresiones. Aquí va la primera, dedicada al formato del congreso. La segunda versará sobre los contenidos: En un alarde de inconsciencia sin precedentes volcaré los contenidos, es decir, mis tuits, en un prezi. No tengo ni idea de prezi, sin embargo una lectora me lo ha propuesto tras ver esta foto, y la verdad es que no se me ocurre otro modo de resumir este galimatías, así que me tiraré a la piscina. Por ahora, vayamos al grano.


Las tres ponencias marco me han gustado, en general. Teresa Matus presentó u…

Lo que el ruido esconde

El griterío ensordecedor que llevamos soportando desde hace semanas oculta otros tantos sonidos que claman afónicos por ser noticia y resuenan desgraciadamente lejos, muy lejos. El sufrimiento de la gente es relegado de nuevo, sustituido ahora por la agitación de trapos rojigualdas de diferente combinación o la novedad del blanco pret a porter; algunos trapos se adornan con pájaros de mal agüero, otros son agradables a la vista. Malditas sean las banderas a veces. Benditas otras.

El caso es que la música militar nunca me supo levantar, y yo, incapaz como soy de callar la boca, cargo con una equidistante mala reputación que no me acarrea más que disgustos ¡Mira que dejarme la paz interior en el otro bolso! (Esta frase es de Alicia en el país de los gilipollas, sin embargo no me he podido resistir a robársela, que también es tendencia).

El pasado 6 de octubre el gobierno hizo un hueco en su apretado plan en pos de la unidad de España para aprobar el nuevo bono social eléctrico. Ya el p…

Lo que sé y lo que no sé sobre Cataluña

Esta es una entrada que no debería haber escrito. A estas alturas, hablar sobre el desafío soberanista catalán sólo acarrea conflictos, se diga lo que se diga. Es más, puede que ya haya ofendido a alguien con llamar a lo que está sucediendo desafío soberanista porque probablemente no lo es. O sí, yo que sé. Sé muy poco sobre nacionalismo, básicamente porque no me interesa. Jamás he experimentado sensación de apego a ningún territorio más allá de la euforia infantil al percibir el olor de mi calle cuando fue alquitranada, que no asfaltada, y el recuerdo del obrero allí, tan alto, orgulloso a lomos de la apisonadora, gritando entre risas que nos quitáramos de en medio mientras saltábamos alrededor. Ese era mi barrio y el único territorio que atesoro en mi memoria como propio.

No tengo nada claro si Cataluña tiene derecho a decidir. Tampoco sé si este conflicto es una cortina de humo orquestada por la burguesía catalana y desconozco qué pasaría si se celebrase un referéndum pactado. Dud…

Aporofobia

Es imposible indicar con el dedo la democracia, la libertad, la conciencia, el totalitarismo, la belleza, la hospitalidad o el capitalismo financiero, como es imposible señalar físicamente la xenofobia, el racismo, la misoginia, la homofobia, la cristianofobia o la islamofobia. Por eso, estas realidades necesitan nombres que nos permitan reconocerlas para saber de su existencia, para poder analizarlas y tomar posición ante ellas. En caso contrario, si permanecen en la bruma del anonimato pueden actuar con la fuerza de la ideología, entendida en el sentido que le dió Marx (...) como una visión deformante de la realidad que destina la clase dominante para (...) seguir manteniendo su dominación. El párrafo que acabas de leer es el principio de Aporofobia, el último libro de la filósofa Adela Cortina. Un libro que, afortunadamente, ha sido muy promocionado por los distintos medios de comunicación, y es que colocar el foco mediático sobre la pobreza y sus soluciones es siempre una buena no…