jueves, 26 de enero de 2017

Hipólita, el desenlace

El pasado 23 de enero me arrastraba somnolienta camino de la ducha cuando un mensaje de WhatsApp me espabiló de golpe, me daba la noticia de que Hipólita había muerto a las seis de la mañana mientras dormía. Había salido del hospital y llevaba unas semanas en casa.

Marga me envió el mensaje. Es la abogada de Hipólita y buena amiga mía, con ella contacté hace tiempo para que Hipólita contratase sus servicios. Las dos se hicieron buenas amigas: Marga le vendió varias fincas que permitieron que Hipólita pudiese costearse una cuidadora 24 horas, Marga defendió con uñas y dientes las horas de riego, las tierras y, en definitiva, se ocupó del bienestar de Hipólita como si de su propia madre se tratase. Marga ha sido una estupenda aliada en este caso.

Hay muchas cuestiones que quisiera explicar sobre Hipólita porque es un caso que me ha tocado dentro. En lo personal me embargan sentimientos encontrados de pena y alegría: pena por la muerte en sí y pena, pena negra, al ver el lamentable espectáculo de los parientes lejanos, parientes que nunca se ocuparon de ella sobrevolando como buitres sobre su cadáver, pero también siento alegría porque Hipólita vivió y murió exactamente como ella quiso.

En lo profesional, tres cuestiones. La primera, hay que ser conscientes de las emociones y saber gestionarlas, en este caso el miedo que forma parte, como no, de la intervención. En muchas ocasiones las personas profesionales de lo social nos vemos envueltas en el dilema de respetar el principio de autonomía de la persona atendida o realizar una intervención que nos deje en un buen lugar como profesionales, que nos proteja de consecuencias no deseadas. Que nos tranquilice.

Decía estos días mi compañero psicólogo que nos ocurre algo parecido en el ámbito familiar ¿Quiero que mi madre vaya a una residencia de personas mayores porque es lo mejor para ella o porque es lo mejor para mí? ¿Acepto que mi hija adolescente comience a salir de noche o prefiero retrasarlo para ahorrarme los malos ratos? En este caso, el riesgo de paternalismo se agravaba por presiones de todo tipo, dirigidas al ingreso residencial y asociadas a intereses torticeros. La mirada experta nos ha permitido ver más allá del sentido común de los vecinos, lo que me lleva a la segunda cuestión: No es aconsejable ignorar a los vecinos, son parte crucial de la intervención en un sentido o en otro y hay que intervenir de alguna manera también con ellos.

La tercera cuestión que quería señalar es que la feliz resolución de este caso ha tenido mucho que ver con la suerte, lamentablemente para nuestro ego profesional. Suerte que Hipólita tenía bienes que le permitieron mantenerse en casa, suerte de encontrar a una abogada que se ocupó con profesionalidad de su defensa, suerte, mucha suerte para ella y para nosotras, de que haya muerto antes de que la demencia ordenase un destino inexorable.

Suerte, la mayor de las suertes, de que su auxiliar de ayuda a domicilio haya sido Idania (nombre real), que la ponía guapa para venir al pueblo a cobrar la pensión, que hablaba con su médico, que le echaba crema de manos porque Hipólita tenía el tic de rascárselas, que regañaba al vecino cada vez que la molestaba… Idania hizo tantas cosas buenas por Hipólita hasta su muerte que incluso siguió haciéndolas después: tras arreglarle todo el papeleo del seguro, elegir el ataúd, vaciar su frigorífico y devolver el colchón antiescaras, me llamó y me dijo con su inconfundible acento cubano: Belén, no le busques una casa a Pistolas (yo ya estaba en ello), he hablado con mi marido y nos lo vamos a quedar. Creo que no sabe nada, yo le he dado una magdalena, porque le gustan mucho las magdalenas y se ha quedado así, tranquilico.

Pistolas

domingo, 22 de enero de 2017

Es más fácil salir del Ikea que engañar con las prestaciones sociales


Esta es una entrada dirigida a mostrar, con un ejemplo práctico, por qué denominé como asqueroso el carnet de pobres o tarjeta social, aparecido recientemente en prensa. Recapitulemos: Uno de los acuerdos de la Conferencia de Presidentes Autonómicos fue la puesta en marcha de una tarjeta social para controlar los fraudes que por supuesto cometen las personas beneficiarias de prestaciones sociales. Esta iniciativa tuvo, afortunadamente, una respuesta muy negativa desde el sector, tanto desde la asociación de directoras y gerentes de servicios sociales como la Plataforma en Defensa del trabajo Social, con una petición de firmas en change.org. Este blog lanzó el hastag #StopCarnetPobres, que pido encarecidamente usemos en redes sociales.

La repugnante iniciativa surgida del acuerdo firmado en la Conferencia de Presidentes de Comunidades Autónomas se sostiene sobre dos consideraciones: La primera, sobre el constructo de que la gente en situación de pobreza engaña, tal y como denuncié en la entrada anterior a esta. Claro, esto por sí mismo no se sustenta solo, y desde los poderes fácticos (no diré el capital, que suena muy marxista) se acompaña tal barbaridad del segundo argumento, este, supuestamente bienintencionado: Que la tarjeta de marras facilita los trámites a la ciudadanía (inserten risas enlatadas).

En mi anterior entrada no me dediqué a dar argumentos contra esto pues creí, ingenuamente, que no había necesidad. Una lectora y amiga de las redes sociales, Miren San Martín, ya me puso en alerta, así que hoy me dispongo a explicar por qué la tarjeta social o carnet de pobres, como prefiero llamarla, es un atropello.

Primero: diferenciemos ACCESO a un sistema (próxima tarjeta social en Andalucía) de CONTROL de una parte de la ciudadanía, en este caso, los solicitantes de prestaciones sociales, pero podríamos sustituir por pensionistas, estudiantes...

El segundo argumento se desmonta rápido: Para acceder a cualquier tipo de prestación social basta el DNI puesto que hoy día cualquier persona empleada pública puede (o debería poder) acceder con el DNI de la persona solicitante en las bases de datos de la administración (redes SARA y NEREA) para saber si la persona que solicita tal o cual prestación es o no perceptora, por lo que la tarjeta no facilita trámite alguno si las administraciones se han puesto las pilas (como es su obligación) con la Ley de Administración Electrónica y la Ley 39/15 de Procedimiento Administrativo Común. Diferenciemos, insisto, entre tarjetas de ACCESO como la tarjeta sanitaria y CONTROL, como el bodrio que pretenden implementar.

El tercer argumento orbita sobre la creencia de que la gente pobre engaña. Veamos un ejemplo práctico sito en la Comunidad Autónoma de Andalucía, la reina de la mantequilla de las prestaciones sociales, el paraíso donde los afortunados que residimos aquí trabajamos 1 mes y nos abanicamos en la puerta del bar los 11 restantes.

Pongamos por caso a la familia Flójez: Menganita Mórrez acude a servicios sociales acompañada de Fulanito Flójez y me cuentan que tienen tres tiernos infantes, que ninguno de los dos progenitores trabaja porqueelayuntamientoesmuymaloynolesdatrabajo y no tienen ni para comer. ¡Asistentadameargo! resume la entrevista. 

La asistenta, que es el Lince Ramón de los usuarios Mórrez comienza a pedir papeles (o a consultar bases de datos, elija usted lo que le plazca). La asistenta sabe que hay, básicamente, tres ayudas para los andaluces Flójez: las del INEM, ahora SEPE, el salario social de la Junta de Andalucía y las ayudas que la propia asistenta, más conocida como OjodeHalcón, tramita desde la corporación local.

Lo primero que OjodeHalcón hace es comprobar que ninguno de los miembros de la Unidad Familiar (y eso hoy incluye a la prima tercera del suegro) no perciba ninguna prestación del SEPE. Eso es fácil. Después les da los papeles del salario social, una prestación que exige que TODOS los miembros de la Unidad Familiar residan juntos y en el mismo domicilio previamente durante un año, y si no es así será denegada, es decir, si la hija mayor tuvo la suertedesgracia (depende) de encontrar empleo y Fulanito Flójez le dice ¡Niña, bórrate del padrón y apúntate en la casa de tu novio! será inútil porque habrá cambios en el padrón y el salario les será denegado.

Desde este modesto blog pido a aquellas personas que duden sobre lo que digo a que en los comentarios pongan ejemplos prácticos de fraudes o engaños. Prometo desmontarlos.

Mayte Martín
Procuro Olvidarte

martes, 17 de enero de 2017

El asqueroso carnet de pobre


El Gobierno ha planteado una tarjeta con la que pretende controlar las prestaciones sociales que perciben los ciudadanos. Es un sistema que pretende evitar "duplicidades" en las ayudas y que los socialistas han aceptado (Extracto de noticia aparecida en eldiario.es del pasado día 13)

Dudo mucho al escribir. La mayoría de las veces, sobre cómo enfocar las entradas en el blog. Al principio, una noticia como esta habría supuesto el chispazo para hacer estallar mi rabia contra el mundo en que vivimos, un mundo que me asquea bastante, la verdad. Poco a poco me fui dando cuenta de que nada le importa al mundo la ira que a mí me produzca la sociedad actual, así que trato sosegadamente de explicar mis puntos de vista, de reivindicar lo que creo justo y de impulsar opiniones alternativas a las precocinadas por la prensa neoliberal. Lo de crear opinión es algo que me encantaría, pero asumo que el intelecto no me da para tamaña empresa. Ojalá.

Mucho ha tardado en hacerse realidad el carnet de pobre. El banquillo estaba caliente, como diría mi admiradísimo Kiko Veneno. Que el PSOE apoye semejante aberración no me sorprende. Que haya gente de a pie que la secunde, tampoco. Me desagrada mucho la idea de que la gente es tonta por definición, pero me aferro a la casiteoría de que la gente está muy desinformada, y al decir desinformada quiero decir intoxicada por informaciones completamente manipuladas, Noam Chomsky lo explicó magistralmente en sus 10 estrategias de manipulación mediática. El otro día tuiteaba medio en broma medio en serio que a este paso voy a tener que suscribirme a los posos del café para estar informada con rigor.

Escribo sobre esta noticia con la intención de hacer un llamamiento a la contrainformación, un ruego, una súplica a las personas con conciencia social. A la gente, mucha o poca, que leéis este blog y sois capaces de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, a vosotras os pido, compañeras, que peleéis con la palabra, con el argumento, con el raciocinio contra barbaridades como expedir un carnet de pobres: una medida perversa, estigmatizadora y absurda que se sustenta sobre el odioso estereotipo de que los pobres despilfarran, que los pobres engañan, que los pobres necesitan ser controlados, que los pobres son, en definitiva, los culpables. Es una medida asquerosa y hay que hacer algo ¡Que les hemos regalado a la banca 61.000 millones de euros, carajo!

Sé que no somos el Ché. Algunas ni siquiera querríais ser el Ché, lo acepto. No somos Rosa Parks ni tampoco somos Diego Lores (por cierto, trabajador social) y seguramente no es lícito exigir encadenarnos en la puerta del Ministerio, que es lo que procedería en mi modestísima opinión ante iniciativas tan repulsivas como esta, pero me he tomado la libertad, como Ambrosio el mayodormo de los Ferrero Rocher, de pedir lo mínimamente exigible en el plano moral, que es simplemente alzar nuestra voz con argumentos sin importar cuántos cuñados y cuñadas se nos pongan por delante, porque el silencio ante vejaciones como esta es un silencio cómplice.

Si nos preguntamos qué podemos hacer ante la miseria moral que nos rodea, la respuesta está en el viento, un viento como este viento de poniente que azota mis trapos mientras escribo sosegadamente esta súplica en lugar de hacer lo que me pide el cuerpo, es decir, mandar a más de cuatro a la misma mierda, o como se diga sosegadamente.

Blowing in the wind
Vanessa Paradis y Suzanne Vega por Bob Dylan

jueves, 12 de enero de 2017

Los patrones migratorios del dephendientus patilargo


La migración del dephentientus patilargo consiste en los viajes estacionales, regulares o no, realizados por esta subespecie de dependiente española. Además de la migración, el dephendientus patilargo realiza otros movimientos en respuesta a cambios en la disponibilidad de hábitat o climáticos, que suelen ser irregulares o solo en una dirección y reciben diversas denominaciones como rotación, respiro familiar o vacaciones del IMSERSO.

La migración está marcada por su estacionalidad irregular. En contraste, los dephendientus que no son migratorios son llamados sedentarios, o, en los casos más extremos, prisioneros en su propio hogar. Muchos dephendientus patilargos migran largas distancias. Los patrones más comunes involucran el vuelo a la casa de las hijas en los veranos en áreas templadas o árticas y el retorno a las áreas de invernada en regiones más cálidas del sur.

La ventaja primaria de la migración es energética. Los días más largos del verano proveen mayores oportunidades de tomar la fresca en la puerta de la casa. A medida que los días se acortan en otoño, regresan a la vivienda donde el suministro de apoyo disponible varía poco con la estación gracias a la relación simbiótica con el vecinus samaritanus.

Estas ventajas son superiores a los riesgos del elevado estrés, el costo energético y otros riesgos de la migración. La depredación puede incrementarse durante la migración. La migración parcial es muy común en los continentes del sur; en Berja, por ejemplo, el 44% de las especies de dephendientus son migradores parciales en períodos de incubación de enfermedades, normalmente a casa de algún hijo y en períodos de estados basales incluso a los balnearios de la Junta de Andalucía.

Recientemente la Junta de Andalucía ha puesto en marcha un proyecto pionero de anillamiento de esta especie, con el objeto de conocer cuales son las rutas migratorias más frecuentadas por el dephendientus patilargo, concretamente de la subespecie usuarios de ayuda a domicilio. Para ello, ha diseñado una novedosa herramienta consistente en la cumplimentación de una pestaña dentro del programa informático de gestión, en el que los trabajadores sociales anilladores debemos registrar el lugar al que el dephendientus patilargo migra cuando decide suspender el servicio de ayuda a domicilio.


Por el momento, los anilladores desconocemos el objeto del estudio, es decir, para qué quiere la Junta de Andalucía conocer los patrones migratorios del dephendientus patilargo, todo ello sin entrar en los peligros para la cadena ética de la especie, pero estamos seguros de que en el futuro estos datos serán muy útiles para la supervivencia del dephendientus patilargo. Digo yo.

Whilk & Misky
Burn With Me

miércoles, 4 de enero de 2017

Mi carta a los reyes

Escribo con gran ilusión mi carta a sus majestades los Reyes Magos de Oriente, aunque me da que no me van a hacer mucho caso. Ellos, como magos que son, seguro que han adivinado que con ilusión y todo la escribe una republicana convencida y, claro, con este antecedente como que no le van a poner mucho empeño. Aún así, voy a intentarlo, a ver si se produce el milagro Real...

Tomado prestado del muro de Alejandro Robledillo

Queridísimos Reyes Magos:

Este año me he portado regular porque he discutido mucho con algunas personas por un asuntillo de un quítame allá esa ley de servicios sociales que no me ha gustado nada, pero como ya no tiene solución prometo no enfadarme más y conformarme con la chapuza con la ley aprobada.

También me he enojado con el presidente del gobierno e incluso le he dicho algún insulto porque no para de quitarles derechos a la gente y sobre todo porque es que es muy tacaño, una cosa que me molesta bastante, pero de todos modos prometo no volver a insultarlo ni a reírme de shu particular manera de dirigirshe a la nación eshpañola.

A veces no he tratado a las personas que atiendo de la mejor manera, pero es porque estaba ese día muy nerviosa. Como ellos no tienen la culpa de que yo me ponga nerviosa (bueno, a veces sí) voy a intentar atender mejor a la gente y cuando me ponga nerviosa en lugar de tratar regular a la gente le daré porrazos a la fotocopiadora, o ahora que lo pienso mejor me llevo al despacho una pelota de esas del estrés que tengo en casa y la aprieto como si fuese la cabeza de R… digo una cosa muy desagradable.

Aunque he dicho que me he portado regular, pienso mejorar y por eso os pido los siguientes diez regalos. Espero que no penséis que soy una abusona por pedir tantas cosas:

1. Quiero que me traigáis una ley marco de servicios sociales, si puede ser en color rojo, con su financiación a juego y sus competencias que sean brillantes para que se vean desde muy lejos.

2. También quiero una cosa muy rara que igual ya os han pedido otros niños, que se llama mejora de la ley de dependencia, es un juego parecido al twister que se juega en grupo y es muy divertido si todos los participantes siguen las instrucciones al pie de la letra. Las pongo abajo para que os orientéis (*)

3. Me gusta mucho un cuento que se llama Por Un País en Igualdad y sin Violencias Machistas, en el que unas mujeres luchan y consiguen presupuestos y muchas cosas más. 

4. Como sé que el juego Nacionalización de los Servicios Esenciales ya no lo fabrican sus majestades pido en su lugar el juego Ley de Consumo Energético.

5. En casa tengo un peluche que se llama Salario Social, pero está muy sucio, le falta un ojo y no le funciona el mecanismo de integrar, así que me encantaría tener el nuevo peluche Renta Básica o al menos el peluche Renta Mínima de Inserción si el primero no lo tenéis en vuestros mágicos almacenes de Oriente.

6. Creo que estoy pidiendo demasiadas cosas, pero es que también necesito un decreto de protección de personas mayores. Si no sabéis lo que es, es algo así como el Sistema de Información del Maltrato Infantil de Andalucía, pero sólo pueden jugar personas mayores.

7. Me han chivado que estáis a punto de sacar el videojuego Reglamento Andaluz por el Agua. Si lo tenéis en stock, traedme uno, con que incluya la prohibición de los cortes ya me gusta, aunque si incluye el plug and play de los tramos de consumo ya es la bomba.

8. Un mapa y catálogo de servicios sociales de Andalucía me vendrían muy bien, os pido uno de cada, pero solo si son de calidad, que los que hay se rompen en cuanto los sacas al parque.

9. Todos los años os pido un Reglamento de Ayudas Económicas de Diputación de Almería, pero nunca me lo traéis, a ver si este año los pajes se acuerdan de meterlo en las alforjas de los camellos.

10. El último regalo que os pido no es un regalo, es un truco de magia. Os pido que, si me traéis todo lo que he pedido, eliminéis con vuestros increíbles poderes los bancos de alimentos, el Decreto Andaluz de Exclusión Social, las telemaratones y la caridad en general. Y de paso se lo decís a mi amiga Dolors que la muy tonta no para de pedir esos mismos juguetes tan feos; a ver si pide juguetes como los míos, que molan mucho más.

Tenía más juguetes que pedir, como el juego Bienvenidos Refugiados, el cuento Basta de Racismo o la casita para personas sin hogar Housing First, pero mi madre dice que 10 regalos ya son muchisísimos. Os dejaré mis zapatos en la ventana, como siempre. Son unas botas rojas con cordones. Dejo también unos mantecados y unos chupitos de Red Label para ayudar a que bajen, además de hierba para los camellos.

Os quiero mucho.

(*) El gasto público se distribuye incumpliendo lo previsto en la Ley (50%) debido al modelo de financiación y a las reducidas cuantías del Nivel Mínimo. La Administración General del Estado aporta el 22,6% del gasto público y las comunidades autónomas el 77,4% restante. 13. El recorte acumulado de la AGE en dependencia, tras el RD-ley 20/2012, asciende a 2.865 millones de euros considerando la supresión del nivel acordado, la reducción del nivel mínimo y la supresión de las cotizaciones de cuidadoras familiares. El quebranto para las comunidades autónomas por los recortes en su financiación, a pesar de la rebaja de sus costes, supera los 900 millones de euros desde 2012 a finales de 2015 (Textual de ADYGSS)

Soy yo
Bomba Estéreo