domingo, 22 de enero de 2017

Es más fácil salir del Ikea que engañar con las prestaciones sociales


Esta es una entrada dirigida a mostrar, con un ejemplo práctico, por qué denominé como asqueroso el carnet de pobres o tarjeta social, aparecido recientemente en prensa. Recapitulemos: Uno de los acuerdos de la Conferencia de Presidentes Autonómicos fue la puesta en marcha de una tarjeta social para controlar los fraudes que por supuesto cometen las personas beneficiarias de prestaciones sociales. Esta iniciativa tuvo, afortunadamente, una respuesta muy negativa desde el sector, tanto desde la asociación de directoras y gerentes de servicios sociales como la Plataforma en Defensa del trabajo Social, con una petición de firmas en change.org. Este blog lanzó el hastag #StopCarnetPobres, que pido encarecidamente usemos en redes sociales.

La repugnante iniciativa surgida del acuerdo firmado en la Conferencia de Presidentes de Comunidades Autónomas se sostiene sobre dos consideraciones: La primera, sobre el constructo de que la gente en situación de pobreza engaña, tal y como denuncié en la entrada anterior a esta. Claro, esto por sí mismo no se sustenta solo, y desde los poderes fácticos (no diré el capital, que suena muy marxista) se acompaña tal barbaridad del segundo argumento, este, supuestamente bienintencionado: Que la tarjeta de marras facilita los trámites a la ciudadanía (inserten risas enlatadas).

En mi anterior entrada no me dediqué a dar argumentos contra esto pues creí, ingenuamente, que no había necesidad. Una lectora y amiga de las redes sociales, Miren San Martín, ya me puso en alerta, así que hoy me dispongo a explicar por qué la tarjeta social o carnet de pobres, como prefiero llamarla, es un atropello.

Primero: diferenciemos ACCESO a un sistema (próxima tarjeta social en Andalucía) de CONTROL de una parte de la ciudadanía, en este caso, los solicitantes de prestaciones sociales, pero podríamos sustituir por pensionistas, estudiantes...

El segundo argumento se desmonta rápido: Para acceder a cualquier tipo de prestación social basta el DNI puesto que hoy día cualquier persona empleada pública puede (o debería poder) acceder con el DNI de la persona solicitante en las bases de datos de la administración (redes SARA y NEREA) para saber si la persona que solicita tal o cual prestación es o no perceptora, por lo que la tarjeta no facilita trámite alguno si las administraciones se han puesto las pilas (como es su obligación) con la Ley de Administración Electrónica y la Ley 39/15 de Procedimiento Administrativo Común. Diferenciemos, insisto, entre tarjetas de ACCESO como la tarjeta sanitaria y CONTROL, como el bodrio que pretenden implementar.

El tercer argumento orbita sobre la creencia de que la gente pobre engaña. Veamos un ejemplo práctico sito en la Comunidad Autónoma de Andalucía, la reina de la mantequilla de las prestaciones sociales, el paraíso donde los afortunados que residimos aquí trabajamos 1 mes y nos abanicamos en la puerta del bar los 11 restantes.

Pongamos por caso a la familia Flójez: Menganita Mórrez acude a servicios sociales acompañada de Fulanito Flójez y me cuentan que tienen tres tiernos infantes, que ninguno de los dos progenitores trabaja porqueelayuntamientoesmuymaloynolesdatrabajo y no tienen ni para comer. ¡Asistentadameargo! resume la entrevista. 

La asistenta, que es el Lince Ramón de los usuarios Mórrez comienza a pedir papeles (o a consultar bases de datos, elija usted lo que le plazca). La asistenta sabe que hay, básicamente, tres ayudas para los andaluces Flójez: las del INEM, ahora SEPE, el salario social de la Junta de Andalucía y las ayudas que la propia asistenta, más conocida como OjodeHalcón, tramita desde la corporación local.

Lo primero que OjodeHalcón hace es comprobar que ninguno de los miembros de la Unidad Familiar (y eso hoy incluye a la prima tercera del suegro) no perciba ninguna prestación del SEPE. Eso es fácil. Después les da los papeles del salario social, una prestación que exige que TODOS los miembros de la Unidad Familiar residan juntos y en el mismo domicilio previamente durante un año, y si no es así será denegada, es decir, si la hija mayor tuvo la suertedesgracia (depende) de encontrar empleo y Fulanito Flójez le dice ¡Niña, bórrate del padrón y apúntate en la casa de tu novio! será inútil porque habrá cambios en el padrón y el salario les será denegado.

Desde este modesto blog pido a aquellas personas que duden sobre lo que digo a que en los comentarios pongan ejemplos prácticos de fraudes o engaños. Prometo desmontarlos.

Mayte Martín
Procuro Olvidarte

8 comentarios:

  1. Me he reído tanto leyendo tu entrada que quiero darte las gracias por este rato.
    El trasfondo? Una mierda pinchada en un palo..... uso esta expresión porque me siento taaaaan impotente......

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  2. Una "ojo de aguila" desde Vigo, esta totalmente de acuerdo contigo y se suma a tu reto

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  3. Totá, lo que yo zaco en claroh eh que la endogamia ehtá mu prahticá en Andaluzía, porque er padre y la madre ze apellidan zohpechozamente iguá, várgame la azihtenta.

    Siempre nos quedará el partenariado, patrocinio o mecenazgo, que nos dé una paguita privada cuando la administración no pueda... ¿O no era eso lo que votaron PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos en Andalucía?

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    1. luego nos llama la atención como es que tiene tantísimo poder la iglesia y su cáritas.
      Salud y acierto
      Solidaridad ante todo a las que estais en el frente.
      Saludos Sonia

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    2. ¡Chiquilloooo, que la muhé ze apeyida Mórreh y er marío Flójeh! Lo que leh guhta a argunoh levantah calumniah porque zí...

      Partenariado, mecenazgo... que cada uno disfrute lo votado...

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    3. Sonia Gruben, pues sí, toda la razón. Gracias por los ánimos, los necesitamos. Muchas gracias por comentar.

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