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Mostrando entradas de septiembre, 2017

Aporofobia

Es imposible indicar con el dedo la democracia, la libertad, la conciencia, el totalitarismo, la belleza, la hospitalidad o el capitalismo financiero, como es imposible señalar físicamente la xenofobia, el racismo, la misoginia, la homofobia, la cristianofobia o la islamofobia. Por eso, estas realidades necesitan nombres que nos permitan reconocerlas para saber de su existencia, para poder analizarlas y tomar posición ante ellas. En caso contrario, si permanecen en la bruma del anonimato pueden actuar con la fuerza de la ideología, entendida en el sentido que le dió Marx (...) como una visión deformante de la realidad que destina la clase dominante para (...) seguir manteniendo su dominación. El párrafo que acabas de leer es el principio de Aporofobia, el último libro de la filósofa Adela Cortina. Un libro que, afortunadamente, ha sido muy promocionado por los distintos medios de comunicación, y es que colocar el foco mediático sobre la pobreza y sus soluciones es siempre una buena no…

Infografía: Teorías contemporáneas del Trabajo Social

El principio fundamental de este libro es el de que el trabajo social es una actividad socialmente construida (...) Forma parte de un complejo y teorético entramado de actividades profesionales y de servicio. Por ello, sólo se puede comprender en el contexto sociocultural de los elementos participantes (...) tenemos que fijarnos en las personas que en ella participan, en su organización y en sus propias teorías y sólo podremos entender estas cosas si nos damos cuenta de cómo son construidas por la sociedad de la que forman parte.
Teorías contemporáneas del trabajo social Malcolm Payne
Tres libros son, en mi opinión, de obligada lectura para cualquier trabajadora social que se precie: Diagnóstico social, de Mary Richmond, Para comprender el trabajo social, de Teresa Zamanillo y Lourdes Gaitán, y el libro cuya cita abre esta entrada. Llevaba tiempo queriendo hacerle un hueco en este blog, y no se me ha ocurrido mejor manera de animar a su lectura con esta infografía, referida a uno de lo…

A vueltas con la zona de confort

El lenguaje está antes que el pensamiento Noam Chomsky

Este mes de propósitos y buenas intenciones he decidido que no voy a hacer nada hasta el próximo verano. Nada. Nada aparte de ir trabajar, salir a caminar todos los días para tratar de continuar perdiendo peso, hacer las tareas domésticas que me corresponden, presentarme al concurso de traslados, echar un ojo a mis padres, ya mayores, convivir lo mejor posible con mi pareja, cuidar a mi familia y amigos ayudándolos en aquello que esté en mi mano, conseguir que mi perra Nikita deje de lamerse las patas, leer, asistir al Congreso de Mérida y escribir en este blog.

En estas divagaciones andaba y justo me encuentro en facebook la última entrada del bloguero Pedro Celiméndiz, titulada Trabajo Social confortable. Me dejó alucinada leer pensamientos tan parecidos a los míos. Yo también estoy cansadísima de la letanía de la zona del confort y todas esas consignas neoliberales que nos están inoculando, bastante tengo con hacer mi trabajo l…

Una serie de catastróficas intervenciones en servicios sociales

A algunas lectoras les hizo gracia el término intervenciones cajero, que usé en la entrada de la semana pasada y me pidieron que lo explicase. Los deseos de las lectoras son órdenes, así que procedo en esta entrada a describir tres tipos de intervenciones en servicios sociales que me desagradan mucho. Las bauticé hace años, con un objetivo pedagógico-humorístico, para mis grupos de preparación de oposiciones y supuestos prácticos. Sus nombres son: Intervenciones cajero. Intervenciones Federer. Intervenciones alguien ha matado a alguien. Las intervenciones cajero son aquellas en las que la persona profesional (no necesariamente trabajadora social) se aferra a los recursos de que dispone y se limita a tratar de acoplar en alguno de ellos la demanda que la persona atendida plantea, como el zapatito de la cenicienta. Este proceder es muy perjudicial para la persona atendida, máxime si no tiene el piececico que el zapato requiere, entonces más vale que se vaya a su casa, baje la persiana y …

Preguntar

Hacer preguntas no es fácil y nuestra profesión consiste, en gran medida, en hacer preguntas. De lo dicho se desprende, pues, que el trabajo social tampoco es fácil. Es por el contrario una compleja profesión, aunque últimamente gran parte de la clase política y ciertos activistas lo hayan olvidado, si es que alguna vez lo supieron. Difícil profesión en un pantanoso sistema público-privado-filantrópico de servicios sociales en el que algunas andamos metidas hasta el cuello. Pero mejor abandono el fango y retomo la senda de las preguntas que es lo que me trae aquí. Esta es una entrada dirigida a profesionales noveles.


Cuando comencé a trabajar una de las cosas que peor hacía era preguntar. Me daba corte. Creía que me inmiscuía en asuntos que no eran de mi incumbencia y prefería obtener menos información a riesgo de no emitir una valoración adecuada. Me daba vergüenza observar a compañeras que preguntaban con lo que yo entendía como cierto descaro, digámoslo así. Aún me cuesta mucho pre…