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Celebración

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Ayer a mediodía llegué a casa de vuelta del CIFETS 2018 muy contenta por lo aprendido, la gente que he conocido y las ideas que me he traído en la maleta. Una de ellas, que emergió en varias de las ponencias, es el concepto de celebración. Tanto Josefa Fombuena como Janet Finn lo explicaron con detalle mientras el auditorio escuchaba asintiendo con la cabeza. Hay que recuperar el sano ritual de celebrar, no me cabe ninguna duda.

La realidad, siempre tan puñetera, se encargó de darme un bofetón para bajarme los efectos del congreso a las nueve de la noche. Fui a llevar a mis padres a su baile semanal y a la vuelta encontré en el teléfono del trabajo (que había olvidado llevarme) tropecientas llamadas perdidas por una persona tutelada que trasladaban enferma desde su residencia al hospital. Media hora había tardado en llevar a mis padres y volver a casa, media hora en la que la residencia llamó a media Almería.

Devolví la llamada, que acabó en una agria discusión con la enfermera de la residencia, quien a diferencia de mí se encontraba en horas de trabajo, aunque poco le importaron mis argumentos. Al colgar el teléfono me eché literalmente a llorar. Encima tenía pensado escribir una entrada optimista y en unas horas mi euforia bilbaína se había esfumado. Me vino a la cabeza esto de lo poco que dura la alegría en la casa del pobre y puse una película insustancial para sobrellevar la noche.

Esta mañana me he preparado un café y me he sentado en la terraza a ver amanecer. Me he puesto a pensar sobre el episodio de ayer y he llegado a varias conclusiones: la primera, que la enfermera tendría sus razones para comportarse así y si no las tiene yo no la voy a cambiar, pero la tendré que soportar en más ocasiones, la segunda es que tengo que protocolizar el asunto con esta residencia (con el resto de instituciones no me suceden estas cosas), la tercera es que no me puedo permitir que un episodio puntual me robe el chute de energía del congreso y, por último, la cuarta conclusión es un deber: Debo a quienes habéis tenido la santa paciencia de leer este desahogo personal una entrada, esta vez sí, sobre la celebración. Prometido.

Celebration
Kool and The Gang cover The Flaming Emeralds

Comentarios

  1. Querida Belén, ¡¡¡enhorabuena por tus conclusiones matinales!!! ¡¡¡Eres una crack!!! Comprendo muy bien tus emociones de anoche y no es fácil resituar los choques de contrastes emocionales. He vivido situaciones parecidas bastantes veces en mi vida y no es fácil!!!. Me encanta lo que apuntas del concepto "celebración", espero con ganas tu entrada, aprendo mucho contigo.

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  2. ¡Buenos días! de casualidad encontré este blog que fue compartido en un Grupo de Trabajadores Sociales, y ya es el tercer blog que leo y me parece tan enriquecedor leerte por tus reflexiones tanto personales y profesionales, los críticos en base a las teorías. En resumen, quedé encantada con tu blog. A propósito el año que viene estudiaré la profesión de Trabajo Social. Te mando saludos desde Lima ��

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    1. ¡Me encanta que me leas fuera de España! Un abrazo desde el otro lado "del charco".

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