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Mató un gato: Matagatos

El otro día regresábamos la psicóloga del Instituto Almeriense de Tutela y yo de una reunión con otro organismo bastante contrariadas porque en la revisión de uno de nuestras personas tuteladas salió a colación una pelea que provocó hace un año. A pesar de que ha sido su única pelea y de que es un buen chico, afectuoso y educado, el sambenito de agresivo ha quedado grabado a fuego en los profesionales que lo atienden. De hecho se refieren a él como el de la pelea.

¿Ves, Belén? ¡Siempre estamos igual, mató un gato, matagatos! se quejaba mi compañera y con razón. Tendemos a recordar con mucha más claridad las palabras o acciones negativas que las positivas; las primeras quedan fijadas en la historia personal para siempre y son incluso descritas con inexplicable obstinación en informes que de mano en mano van como la falsa moneda. Da igual que se produjese hace un año o diez, nuestro tutelado es y será para ese organismo el de la pelea.


Supongo que se trata de algún sesgo cognitivo, aunque opino que en España somos especialmente incisivos con los errores ajenos, no sé si es nuestra tradición judeocristiana asociada al pecado o que sé yo. En lo que se refiere a la intervención social considero que estas anécdotas no son datos sino noticias. Los datos son interesantes pues de su análisis se extrae el conocimiento, en cambio de la noticia solo puede derivarse cotilleo. Diferenciar noticia de dato es importante a mi juicio. Relacionado con lo anterior Daniel Innerarity en su libro de 2011 Democracia del conocimiento hace una reflexión muy interesante que cito textualmente:

No es lo mismo información y conocimiento, incluso la información puede impedir el conocimiento. De entrada, porque nuevas informaciones no conducen necesariamente a nuevo saber. Una información solo se transforma en conocimiento cuando es convenientemente procesada, cuando se usa para hacer comparaciones, sacar consecuencias y establecer conexiones (…) La información no distingue entre lo que tiene sentido y no lo tiene.

Procesar la información adecuadamente es la primera de las cuestiones que quería traer hoy aquí pensando en (un nombre como por ejemplo) Juan. Ponderar más justamente déficits y capacidades, debilidades y fortalezas es un desafío diario al que todas debemos someternos. Esa es la segunda idea. Juan es un manitas que siempre arregla sin ninguna pereza cualquier cosa que se rompe en la residencia donde vive y sin embargo no se le otorga la misma puntuación que a la dichosa pelea cuando es evidente que su habilidad y su disposición diaria definen de manera más ajustada a Juan.

Afortunadamente al abrigo de la compleja posmodernidad aparecen herramientas psicoterapeúticas que nos ayudan a ir abandonado las odiosas etiquetas, una de ellas es la externalización, piedra angular de la terapia narrativa de Epston y White:

Este enfoque ve a los problemas como algo separado de la persona (externalización de problemas) lo cual facilita la re-escritura de vidas y relaciones. Al separar a la persona del problema, se abre un espacio para que las personas actúen en contra del problema, además sus habilidades, intereses, competencias, compromisos se hacen más visibles, están más al alcance y reducen la culpa y la condena, dejando lugar a la responsabilidad. También resta poder a los efectos de la etiqueta, la patologización y el diagnóstico, que generalmente empobrecen las vidas de las personas. Se abren posibilidades para describirse a sí mismos y a sus relaciones desde una posición nueva no saturada de problemas y permite el desarrollo de una historia alternativa más atractiva (Silvia Roxana López de Martín).

Separar la persona del problema es una buena cosa. Juan podría ser muchas cosas y ninguna. Desde luego, no es un matagatos. Juan tiene algunos problemas pero Juan es Juan. Nada más y nada menos.

La Yegros
Viene de mí

Comentarios

  1. Wauuuuu! Gracias Belén por introducir la reflexión sobre las prácticas narrativas en tu trabajo. Me siento emocionada. Beso grande!

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  2. Me ha encantada la entrada. Comparto misma opinión que la colega Karina

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  3. Feliz día:
    Buena entrada. Me quedo con la idea "Los datos son interesantes pues de su análisis se extrae el conocimiento, en cambio de la noticia solo puede derivarse cotilleo", pone palabras a un comportamiento que observo hace años ligada a la intención de verificar un juicio previo que únicamente sirve para el descrédito o desautorización de las personas para justificar una actitud profesional.
    Gracias compañera

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    Respuestas
    1. Gracias, como siempre, por comentar ¡Ay el trabajo social criticón, qué bien lo explica Luiis Barriga...!

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