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Y ahora qué

A estas alturas a las andaluzas y andaluces nos toca asumir que vamos a ser gobernadas por un tripartito de derechas. Sabíamos que el susanato tenía los días contados, sabíamos, al menos en Almería, que Vox despegaría (como sabemos que despegarán en el resto del territorio español) y sabíamos que por llegar a San Telmo el Partido Popular daría lo que fuera ¿Y ahora qué?

Por lo pronto van reapareciendo como el Guadiana las plataformas y asociaciones fantasmas, satélites de un PSOE herido de muerte. Es previsible teniendo en cuenta que se avecina el mayor ERE de la historia de Andalucía. Al menos ahora señalarán los errores que antes aplaudían, valga como muestra la ley de servicios sociales, una ley aprobada en 2016 con los votos de la derecha y el incomprensible apoyo de PODEMOS. Una ley a la que este tripartito no cambiará una sola coma porque no es necesario para desplegar sus políticas neoliberales y ultraconservadoras en el sector.

Ahora todos aquellos que guardaban un silencio atronador ante los vergonzantes datos de desigualdad, paro y pobreza de esta tierra comenzarán a pedir explicaciones a un gobierno novato y querrán adherirse a todas aquellas iniciativas que le supongan un desgaste. Bienvenidos sean, aunque haya que recibirles con la nariz tapada.

Por otra parte, las feministas han marcado el camino y estoy segura de que otros muchos colectivos seguirán la estela; por lo pronto ya se han sumado los colectivos LGTBI a las concentraciones del próximo martes 15 de enero. Parece ser, en suma, que nos espera una legislatura callejera. Ningún problema.
El reto en mi opinión estriba en la reacción y el proceder de los colectivos profesionales, todos, ante las políticas reaccionarias que se avecinan. Como siempre, los profesionales de la sanidad han dado una lección de ética profesional anunciando a través del Consejo Andaluz de Médicos que no delatarán a inmigrantes en situación irregular. Un gesto digno de ovación por su oportunidad y, subrayo, por su rapidez. Quienes hemos participado en partidos políticos sabemos que la agenda se rige por la inmediatez tanto política como mediática, por lo tanto hay dos cuestiones que deberían ser incorporadas por los diferentes colegios profesionales y colectivos laborales, siguiendo el ejemplo de las profesionales de la sanidad. 

La primera, la rapidez: Ante una propuesta que atente contra la ética profesional hay que posicionarse rápido. No caben titubeos pues una reacción tardía será una oportunidad perdida de aparecer en los medios de comunicación  y privaremos a la ciudadanía de la oportunidad de conocer nuestra posición y sobre todo de informarles de los derechos que les asisten. Las TIC permiten esta posibilidad, tanto en lo referente al proceso de toma de decisiones como a la transmisión de las mismas. El tiempo de las reuniones presenciales sine qua non y los debates interminables debe quedar atrás.

La segunda, la prevención. No es descabellado aventurar que llegarán propuestas por parte del gobierno andaluz moralmente discutibles. Es preciso que los colegios profesionales estén preparados para plantar cara, pertrechados con el arsenal deontológico necesario para, por ejemplo, indicar objeciones de conciencia. No podemos esperar a que se produzcan los recortes y atropellos. Posicionarse en contra es una obligación moral. Nos jugamos la credibilidad ante la ciudadanía. Los derechos sociales, aunque escasos, aunque mínimos, están en juego.

Julie Driscoll
Season of the witch

Comentarios

  1. Muchas gracias Belén por tu acertada afirmación de que los profesionales debemos espabilar, es necesario un cambio en la forma de tomar decisiones en los. Colegios profesionales, pero nos cuesta. Es muy importante oírlo de mentes pensantes. Espero q te escuchen. Algunas ya lo hacemos.

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    1. Gracias por lo de mente pensante. Conozco de primera mano el funcionamiento del COTSA Asturias y me consta que hay reivindicación seria y rápida desde siempre. Gracias también por comentar.

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  2. Estupendo, Belen, solo una observación: yo no mentaria más a Vox como posible ganador ni como nada, es como llamar al mal para que se presente en nuestras casas agazapado detrás de los cortinones con los que antaño cortabamos los vientos. Cerremos nuestras moradas al aliento fétido de los carroñeros

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    1. Gracias, maestra por la observación, tomo nota. Un abrazo.

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  3. De acuerdo con todo lo que dices, Belén. Veremos qué nos trae la nueva configuración política que se nos cae encima (por cierto, lo que temían en los tebeos de Astérix, que el cielo les cayera sobre sus cabezas, parece que se está cumpliendo....) y si somos capaces de posicionarnos como colectivo, porque ya va siendo necesario superar la fase de "ejército de Pancho Villa" en la que estamos instalados. Un abrazo.

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  4. Bravo por tu análisis de la situación tristísima que tenemos en la política y las previsiones apocalípticas. No es la primera vez y no será la última, habrá que conseguir zapatos cómodos para callejear de nuevo...
    En lo que comentas de los colectivos profesionales, das en el clavo de lo poco operativos y críticos que resultan ser para esta tarea. Nuevos tiempos, viejas reivindicaciones, y nuevas herramientas para la acción... Usemoslas!!

    Gracias! Un abrazo fuerte

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    1. Gracias, Pau, efectivamente toca calzarse las botas de calle. Un abrazo.

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  5. Belén ¡estupendo comentario y toque de atención respecto a "la reacción y el proceder de los colectivos profesionales, todos, ante las políticas reaccionarias que se avecinan". Y coincido con la observación de Teresa Z. yo tampoco mentaría mas a Vox, como nada......Enhorabuena, una vez más.

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