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Fin de la octava temporada

En junio de 2011 tenía 39 años. Atrapada por el gusanillo de la escritura decidí abrir un blog para soltarme. No tenía demasiado interés en escribir sobre trabajo social, solo quería aprender a escribir, el asunto es que mi creatividad es más bien escasa así que no me quedó más remedio que ponerme a disertar sobre la única cosa de la que tenía alguna idea. Y así nació trabajo social y tal.

En realidad yo quería titular el blog con el nombre trabajo social y otras hierbas y es que me resistía a encorsetarme, pero por raro que parezca el nombre estaba cogido (aprovecho para pedir a la persona que lo haya registrado que lo use, pues seguro le dará mucho juego). Tuve que conformarme con trabajo social y tal.

Al principio no me leía nadie. Es más, tenía que rogar a mis amigas, pareja y familiares que lo hicieran y menos mal que así era porque las entradas eran una sucesión de exabruptos y disparates que hoy ni siquiera me atrevo a releer. Aún así, comenzaron poquito a poco a llegar las lectoras y yo empecé a ilusionarme y a asustarme a partes iguales. Ya no me atrevía a poner tantas barbaridades, y aunque la vergüenza desembocó en cierta autocensura también me obligó a trabajarme las entradas y a mejorar mi escritura. Todavía sigo en ello.

En todo este tiempo he ido creciendo como trabajadora social y he vivido la increíble experiencia de conocer vía redes sociales a muchas personas que tratan de hacer un buen trabajo social como Inma Díaz, en su centro de salud en la provincia de Sevilla, Jaime, de Doh Hermanah, Rosa, a medio camino entre Jerez y Madrid, Begoña, extremeña y una de mis primeras lectoras, Pablo, que trabaja en CEAR Valencia (en Valencia hay gente muy interesante como Inés), Carmen, dando lo mejor de sí misma en el ayuntamiento de Logroño, Mayte, siempre al lado de su gente en ASPRODESA El Ejido (Almería) o Pepa, conocida en Almería y sus confines, trabajadora social y bailaora por derecho, Miren, de Bilbao, que a pesar de no estar en su mejor momento no ha dejado de luchar por la profesión y por la ciudadanía, Izaskun, una fuerza de la naturaleza, Alba, Ramón, Hermi, Sebas Nocles... catalanes haciendo trabajo social bailable al ritmo del garrotín, otros hacen disciplina desde la Revista de Treball Social y el gran ejemplo de Llei d´ Engel, Nuria, o las madrileñas Anas, Marisa, Mar, María, Lucía, Carmen, Ania, Berta... luchadoras como pocas, la gente de la Complu (admiración máxima), Heidi Borroka y sus asturianas maravillosas como mi tocaya, las Beatrices, Verónica... Gallegas que tienen muy claro si suben o bajan como Marta, castellanas como Arantxa o Pablo, que han sabido integrar teoría y práctica, las cántabras de Manifestaos (Bisbal mejor que Bustamante, puntualizo), los aragoneses Pedro y Joaquín (referentes ambos), mi canaria favorita, María Ferraz, el grupete BlogoTSférico, la chavalería (jjaajjaa) de la Plataforma como Virginia, Vanessa, Robledillo o Zoraida, los chicarrones del consejo como Óscar o Álvaro, las compañeras que leeis desde Latinoamérica, otras que estáis con un pie en cada lado como Karina y por supuesto los grandes como Koldobi, Barriga, Zamanillo, Fantova, Silvia Navarro, Roger y muchas otras personas que me han aportado tantas cosas buenas que es imperdonable no nombrar. Intentaré compensarlo.

Todo eso y la posibilidad de haber contribuido en una obra colectiva sobre trabajo social y literatura hacen de este blog la gran aventura de mi vida. Utilicé el trabajo social como una excusa para escribir y la escritura se ha convertido en una excusa para hablar sobre trabajo social. Tratar de hacerlo bien implica salir de él, abandonar lo autorreferencial, alimentarse de otros saberes, otras experiencias y otros relatos sean estos verdaderos o ficticios, eso no es importante. Esa es mi intención y por eso doy un descanso a este blog. Escribiré solo dos entradas más hasta septiembre, una en julio y una en agosto. Hasta entonces me despido con una reflexión de la maestra Zamanillo en su libro Epistemología del trabajo social:

Y si fuéramos más conscientes del poder de la palabra no diríamos muchas cosas, pero diríamos algunas. Como sujetos reflexivos diríamos las más importantes para construir mundos diferentes...



Zaz
Qué vendrá

Comentarios

  1. Siempre es un gusto leerte, pero mucho más compartir tus reflexiones en persona, descansa, recarga pilas y sigue haciendo que reflexionemos y disfrutemos del trabajo social

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    1. Las reflexiones en grupo son las mejores, donde va a parar. Te envío un abrazo desde El Ejido hasta Llanera.

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  2. Es un autentico placer leerte, escucharte, mirarte.... descansa!, coge fuerzas, pero vuelve. la Profesión te necesita. Necesita tus reflexiones, tus risas, tu fuerza. Yo, profesional en continua formación me permite no dormirme, no dar por bueno nada, ni siquiera lo que tu dices.... Besos y Risas. África

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    1. Qué sabia eres, no hay que dar nada por bueno, ni siquiera lo que digo yo ¡En realidad sobre todo lo que digo yo! Un abrazo desde aquí abajo hasta los Alpes. Besos a Clarita ;)

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  3. Muy buena por aquello que nos enseñaron nuestros mayores: ser agradecido es de bien nacidos. Gracias Belén por nombrar a tantas personas que te valoramos.

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    1. Gracias, Teresa, es un honor, lo digo DE corazón (no desde el corazón, que es un lugar, pero muy sanguinolento, jjajajajaja). Un abrazo.
      PD. Te debo una botella de Fuente la Reina y un cargador de móvil. Llegarán...

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  4. Miarma, pues anda que si tú te consideras como "poco creativa", no sé en qué nos quedamos l@s demás :P. Yo ya te he dicho en muchas ocasiones, tanto en privado como delante de público, que eres una de mis referentes teóricas en el trabajo social, ese que no me han permitido ejercer casi nunca, y como alguien que (por lo menos) intenta parecerse a su referente, también intento mejorar mi escritura, aunque ahora esté mucho más parada y las pocas cosas que escriba estén muy copadas de visceralidad... Serán fases... Así que ná, ya que nombras "ar Haime de Doh Hermanah", po que dehcanzeh musho ehte verano y vuervah con lah pilah recargáh y con nuevah ideah. Un abrazo.

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  5. Había entendido los chicharrones del Consejo... 😂😂😂 Honrrado.

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    1. A ti te voy a dar yo chicharrón, jjajajjajajaja. Un abrazo.

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  6. Hola Belén, soy Lourdes, trabajadora social y profesora de la Universidad cuyos alumnos escribieron en tu blog sobre la visita domiciliaria. Estuve viendo tus entradas y me compré el libro que recomendaste de "Silencio administrativo". Me ha parecido real como la vida misma.. ya veré como lo trabajo en alguna de las asignaturas que imparto. Gracias por tu recomendación!! Si vienes por Madrid, avísame y organizamos algo en la universidad (lourdesgp@lasallecampus.es)
    Si conoces algún libro o material que creas interesante, soy toda oídos. Te sigo!!!!
    Feliz verano y merecido descanso!!!

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    1. Hola, Lourdes, en primer lugar, gracias por tus comentarios. En segundo lugar, suelo ir por Madrid como una vez al año, así que cuando lo haga te aviso con antelación y lo hablamos. En tercer y último lugar, te envío otra recomendación literaria de la que hablaré en mi próxima temporada bloguera "El peligro de la historia única" de Chimamanda Ngozi Adichie. Me ha encantado. Un abrazo desde aquí abajo y gracias por seguir este blog.

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  7. Inspiración,luz,alegría...y encima escribe...Muchas gracias por ser.
    Koldobi

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    1. Gracias a tí, compañera, eres fuente de inspiración, ejemplo de coherencia. Siempre.

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