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Thomas Cook, privilegios y no derechos

Este blog nació también con la intención de ofrecer un espacio abierto a las amigas y amigos trabajadores sociales (o no) que tengan algo que decir. De vez en cuando tengo el privilegio, que lo es, de traer aquí sus reflexiones. En este caso se trata de Koldobi Velasco Vázquez, a quien muchas conoceréis y Yenifer Galván Medina, compañeras del Grupo Acción Directa Noviolenta. Ellas hacen una reflexión muy acertada sobre la quiebra de la compañía Thomas Cook. Gracias a las dos.
Treinta y cinco mil turistas se han quedado descolgadas de sus viajes y estancias hoteleras en
Canarias y en todo el mundo por la quiebra de la empresa tour-operadora Thomas Cook. Hablamos de personas desubicadas en un país extranjero, sin alojamiento, sin billete de vuelta, y sin dinero.

Las ciudades de vacaciones se encuentran llenas de turistas que deambulan por las calles sin saber
a dónde ir, ni que hacer. Las oficinas de la compañía están cerradas, los aeropuertos no dan
respuestas ni atención a las personas afectadas, les turistas empiezan a reunirse en los alrededores
de las sedes y administraciones buscando respuestas.

Los medios de comunicación no dejan de explotar la noticia: Una avalancha de turistas ocupan las
calles…suciedad…enfermedades…robos… La policía comienza a identificar a todas y cada una de las turistas descolgadas, solicitan información y documentación para conocer su situación económica. Las personas que cuentan con el dinero suficiente podrán solicitar la documentación necesaria para realizar el siguiente trámite, las que no tienen la cantidad de dinero exigida serán llevadas a un CIE (Centro de Internamiento para Extranjeros/as).

En el primer caso, tendrán la oportunidad de contactar con Organismos Oficiales y seguir
estableciendo contactos para resolver la situación, pero nadie les asegura un pasaje seguro para
volver a casa.

En el segundo caso, serán trasladados al CIE, donde podrán estar sesenta días hasta que se resuelva
su situación administrativa. En la práctica esto significa que pasan a ser responsabilidad del
Ministerio del Interior y que cada pasaporte quedará en manos de la policía.

En el CIE tienen prohibida la salida al exterior, cuando llegan al edificio les entregan ropa y calzado
sin importar su talla, las mujeres apenas tienen acceso a artículos de higiene íntima. Nadie les
explica absolutamente nada y no parece fácil contactar con familiares o personas cercanas para
contarles dónde y cómo están.

Las autoridades intentarán que el país de origen se haga cargo económicamente de la vuelta del
turista. Si el país donde reside no se hace cargo de la repatriación, esta persona saldrá a la calle en
los sesenta días establecidos, sin papeles, sin acceso a servicios básicos, sin derechos.

¿Terrorífico verdad? ¿Imaginas que esta hubiera sido la consecuencia de la quiebra de Thomas
Cook? ¿Imaginas que estando de vacaciones, quiebra la compañía en la que invertiste todos tus
ahorros para viajar con la familia y, de repente, todas las alternativas para comprar un billete de
avión de vuelta o solicitar cualquier servicio no son accesibles? Imagina que los gobiernos
establecen mecanismos de control y vigilancia para atender los intereses de las compañías
hoteleras, tour- operadoras, etc… pero no para atenderte a ti... Pues esto lo viven día a día, en este país, en estas islas, miles de personas que huyen de las guerras, de dictaduras o de la falta de oportunidades, arriesgando su vida por mar, para sobrevivir o para tener una vida digna.

La alarma mediática sobre las consecuencias para la sociedad y los mercados de la quiebra de una
multinacional, y el debate público sobre cómo afrontar el desamparo de turistas es inversamente
proporcional al silencio sobre las causas por las que miles de personas al año se juegan las vida para
llegar a Europa, y la vulneración de derechos que se ejerce sobre la población migrante tanto en las
fronteras como en los territorios.

Imaginemos por un momento, si tratásemos a les turistas descolgadas como tratamos a las personas
migrantes: violencias estructurales, físicas y psicológicas, abandono, encarcelamientos…
…”El muro no es tan fiel a nosotros y a nosotras como podemos pensar, no es verdad.
Algún día el muro puede decidir que somos el enemigo, que somos buenos esclavos. Algún día
puede decidir que somos cosas, que no somos personas y que por tanto, tenemos que estar al otro
lado…”

En ningún caso es justificable este trato a una persona, sea de donde sea, pero es necesario
visibilizar y denunciar que las respuestas represivas, punitivas y criminalizadoras están enfocadas
hacia las personas migrantes o las clases populares, no hacia los ladrones de guante blanco y rojo,
por las manchas de sangre que ya no se pueden ocultar. Y que la quiebra del Thomas Cook ha sido
provocada por la ambición de las grandes empresas turísticas y por un modelo de desarrollo
salvaje, extractivista, colonizador y ecocida.

Llevamos mucho tiempo mirando para otro lado y justificando muertes en el mar así como políticas
racistas y represivas en nuestros entornos más cercanos. Nadie, nadie en ninguna parte del planeta
debería estar al otro lado del muro, sufrir el abandono, la indiferencia, la violencia extrema y la falta¡ de humanidad que muchas personas sufren cada día.

Se hace cada día más necesario actuar contra la necropolítica, el racismo institucional, el clasismo,
el sexismo, el machismo... No ser cómplice del trato que ejerce el capital hacia las personas que no
responden a la categoría de ser blanco, varón, adulto y propietario, incluso turista. Ser críticos ante
los mensajes que nos envían los medios de comunicación, comprados por los gobiernos, los mismos
que responden a los intereses de los hoteleros que hoy piden rescates con dinero público mientras
llevan décadas ganando cantidades de dinero ingentes a costa de la precariedad de la población
canaria, como tanto han denunciado nuestras compañeras Las Kellys.

Basta ya de violencias estructurales, patriarcales, coloniales-racistas que vulneran los derechos de
las mayorías para que los más ricos hagan su juego con la bendición de los gobiernos vendidos al
capital. Por el cierre de los CIES, que sea ya una pesadilla que guardemos en los museos de la
historia para que siempre recordemos que nunca más, desigualdades e injusticias.
Identifiquemos y señalemos los privilegios, porque si los derechos no son para todas no son
derechos y ¡Resistamos juntas! porque si nos tocan a una, nos tocan a todas.

Antipatriarcal
Ana Tijoux

Comentarios

  1. Que gráfico no paralelismo. Cierre a los CIES ya! Y abajo los parches que perpetúan las estructuras injustas.
    Gracias por la mirada. África

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    Respuestas
    1. En nombre de Koldobi y Yenifer gracias por comentar. CIES NO.

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