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Un trabajo extraordinario


Hoy quiero compartir una entrada de otro blog. Se trata de Trabajo Social Crítico Narrativo, de la compañera Karina Fernández D´Andrea. En él acaba de publicar una entrada titulada Una conversación extraordinaria. A mí lo que relata me ha parecido, en cambio, una intervención extraordinaria de la que creo que podemos extraer varios aprendizajes y conclusiones. Comienzo por los aprendizajes pensando especialmente en quienes estudian trabajo social y animo a las docentes a trabajar la entrada de Karina en clase.

Ella relata una intervención con Arturo, un hombre en proceso de exclusión social que acude a solicitar algo tan burocrático como la renta mínima. Durante las dos entrevistas que relata, Karina despliega técnicas que explican por qué el trabajo social es una titulación universitaria y por qué es tan necesaria la teoría para su desempeño. Veamos:

  1. A pesar de que en principio la persona no quiso ser atendida por Karina, ella no lo tomó como algo personal, al contrario, intentó enganchar con él e incluso le animó a solicitar nueva cita. En intervención social se suele decir que la tarea es responsabilidad de dos, sin embargo la relación es responsabilidad de una. Por otra parte prestó especial atención al primer contacto, clave en trabajo social y en cualquier profesión de ayuda (hay literatura muy interesante al respecto)
  2. Karina respetó los tiempos de esta persona tratando de no acelerar la generación de vínculo.
  3. En la segunda entrevista no se limitó a abordar la demanda expresada por Arturo sino que rascó, pero lo hizo usando técnicas; unas son propias del trabajo social en general como la personalización (a mí tú sí me interesas) o la escucha activa, otras son características de las prácticas narrativas en particular: la preponderancia de las capacidades, la separación de la persona del problema y el reconocimiento de la dignidad personal incluyendo el respeto a sus creencias sin cuestionarlas.
  4. Para poder lograr todo esto Karina se desprendió del prejuicio, algo que nosotras, todas, tenemos que trabajarnos sistemáticamente por imperativo moral. De no haberlo hecho no se le habría ocurrido rascar.
  5. Una vez acabada la entrevista volvió a pedirle que solicitase cita reafirmando así el vínculo ya creado.
Las conclusiones que obtengo son tres: la primera, que las compañeras madrileñas de atención primaria que históricamente se han quejado de los tiempos de atención tienen razón. Si esta persona hubiese sido atendida en cinco minutos habría sido imposible crear el vínculo, imprescindible en la relación de ayuda. No es ético anteponer criterios de eficiencia o racionalidad a la calidad y calidez de la atención y me parece muy lógico que las compañeras se rebelen. En estos tiempos fríos e inmisericordes las personas, sobre todo las que menos importan, al menos merecen ser escuchadas. Merecen sentir que nos importan y eso requiere privacidad y cercanía en la interacción, dos premisas que no pueden materializarse en otros escenarios.

La segunda conclusión, relacionada con la anterior, es en realidad una reafirmación: el despacho es ne-ce-sa-rio. No es de recibo continuar enarbolando la odiosa disyuntiva calle - despacho. Como he expresado en muchas otras entradas y algún artículo, estas simplificaciones forman parte del pensamiento simple y son erróneas. Todos los escenarios cumplen su función. Para muestra, este botón.

La tercera conclusión que obtengo, pensando en las profesionales, es que quizá haya titulado mal la entrada. Sé que en el territorio español hay muchas Karinas que están dentro de sus despachos (sean de atención primaria, de salud, del tercer sector... me da igual) haciendo del trabajo social una profesión digna de ser estudiada. Profesionales haciendo un trabajo ordinario que es, en sí mismo, extraordinario.

Duran Duran
Ordinary world

Comentarios

  1. Uffff querida Belén, emocionada de ver tu valoración. GRACIAS GRACIAS GRACIAS!!!! Claro que hay muchas compañeras luchando por poder hacer Trabajo Social en unos servicios sociales evaluados con criterios cuantitativos y cómo tu dices, con criterios de eficiencia. Cómo decían algunas compañeras en las últimas jornadas del Ayto, "dejennos hacer Trabajo social! Solo queremos hacer nuestro trabajo. GRACIAS de corazón por tu generosidad!Un abrazo grande.

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    1. La generosidad es tuya por compartirlo. Un abrazo sororo y apretao.

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  2. Estoy encantada de haber descubierto a Karina a través de Belén. Q bien reflejais el día a día...Gracias por poner voz a lo q vivimos cada día... Cuantos Antonios, Pepas o juanes q atender sin tiempos...

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    1. Gracias a ti por comentar. Y sí, atendemos por encima de nuestras posibilidades y con muy buena profesionalidad además.

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