Mi curriculum vitae

Desde mi más tierna infancia he dominado con destreza el arte de apedrear gatos, jugar al teje y al trompo camino del colegio y saltar los mojones de la carretera. A los 11 años me partí la clavícula jugando a puño-vaina y sufrí continuas contusiones y castigos varios hasta llegar al instituto.

En el instituto abandoné el lanzamiento de piedras por los estudios en fuga de clases, especialmente las de las asignaturas de ciencias. Mi profesora de latín me enseñó que existen monjas con un corazón y unas dotes a prueba de adolescentes conflictivos. Nunca me salté una sola clase suya. Tampoco comencé a fumar.

Un "exenta" en gimnasia me llenó de orgullo y satisfacción en 3º de BUP, siendo la envidia de mis compañeros y especialmente de mis compañeras. En COU me dí cuenta de que si quería estudiar alguna carrera tenía que apretar, así que me pase el jodío COU estudiando para incredulidad de mi madre que dudaba sobre si llevarme al psiquiatra ante este inesperado cambio.

En selectividad, saqué un sobresaliente en latín y todavía recuerdo la cara de satisfacción de esa profesora monja, que forraba los diccionarios con tela. Donde esté, siempre la recordaré con gratitud eterna.

Me matriculé en Trabajo Social sin tener ni idea de aquello. La carrera me gustó y me sentí feliz por la elección. Al terminar la carrera hice un curso de experto para quedarme un año más y al finalizar ese curso mis padres vinieron con la furgoneta de mi tío a llevarse mis cuatro años de Granada. Fue duro volver.

Luché por encontrar trabajo, lo encontré, primero en Almería Acoge; después de comprobar lo maravillosas que son las oenegés, hice muchos cursos y me preparé las oposiciones de la Diputación de Almería. Aprobé y comencé a trabajar en servicios sociales comunitarios, donde continúo.

Aún sigo haciendo muchos cursos y mi curriculum es estupendo; para que te hagas una idea mi curriculum tiene por lo menos seis o siete hojas y eso que no lo he actualizado; he publicado cosas y espero publicar más ¡hasta tengo el grado y un máster!, aunque lo que me gustaría que apareciese, en realidad, son recomendaciones de mis usuarios, tipo: "esta asistenta social me respetó y me ayudó en lo que pudo" o de mis compañeros: "es una tía legal, no trata de putearte" o de mis jefes: "da mucho por saco pero es trabajadora". Eso me encantaría, pero como no puntúa tendré que hacer el esfuerzo de coger la carpetilla de los diplomas y plasmarlo todo en un curriculum como dios manda.

¡Ah, se me olvidaba! Me encanta leer. "El Principito" fue uno de mis primeros libros favoritos:

“A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: ¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas? Pero en cambio preguntan: ¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre? Solamente con estos detalles creen conocerle”.

(Antoine de Saint- Exupéry)